Comunidad Trans
Domingo 26 de Junio de 2016

De la teoría a la práctica: la comunidad trans y sus derechos

El artículo 11 de la Ley Nº 26.743 ordena que todos los tratamientos médicos de adecuación a la identidad de género autopercibida sean incluidos en el Programa Médico Obligatorio. Aseguran que el Ministerio de Salud no actúa

"En un mundo de gusanos capitalistas hay que tener mucho coraje para ser una mariposa". La magistral frase pertenece a la activista trans argentina, Lohana Berkins. Ella falleció en febrero de este año luego de haber dedicado su vida a luchar por los derechos de su comunidad.

Afortunadamente Berkins llegó a ver cómo el 9 de mayo de 2012, se sancionó la Ley de Identidad de Género, la cual permite –entre muchas cosas- que las personas trans sean inscriptas en sus documentos personales con el nombre, apellido y sexo de elección. Además ordena que todos los tratamientos médicos de adecuación a la expresión de género sean incluidos en el Programa Médico Obligatorio, lo que garantiza una cobertura de las prácticas en todo el sistema de salud, ya sea público o privado.

El artículo 11 de esta ley, la Nº 26.743, dice: "Derecho al libre desarrollo personal. Todas las personas mayores de 18 años podrán, conforme al artículo 1 de la presente ley y a fin de garantizar el goce de su salud integral, acceder a intervenciones quirúrgicas totales y parciales y/o tratamientos integrales hormonales para adecuar su cuerpo, incluida su genitalidad, a su identidad de género autopercibida, sin necesidad de requerir autorización judicial o administrativa".

De esta manera, queda a la vista que la norma es un paso muy importante y positivo para la comunidad T (travestis, transexuales y transgéneros) y al respecto la Organización Mundial de la Salud (OMS) señaló que "es un caso líder que reivindica los derechos de la comunidad trans". Pero como se sabe, de la teoría a la práctica siempre hay un largo trecho y esto tiene que ver con la cantidad de derechos que son relegados en la provincia respecto a mujeres y varones trans, quienes debería tener desde el acceso a un trabajo digno y la atención correcta en un hospital o centro de salud.

Un paso atrás

El médico ginecólogo y obstetra Gustavo Terra hace años que viene trabajando con la comunidad trans y está preocupado por la falta de compromiso del Ministerio de Salud de Entre Ríos para brindar los insumos necesarios para los tratamientos hormonales. Él dialogó con UNO y contó: "Todo empezó en 2010, cuando estaba trabajando en el hospital San Blas de Nogoyá, allí recibí consultas de chicas y chicos trans que quería hacerse tratamientos hormonales. Así que comencé a interiorizarme y especializarme en los tratamientos hormonales que estos siempre corrieron por cuenta de ellos y ellas, incluso después de la sanción de la ley de Identidad de Género, cuando no debería ser así porque la ley lo deja explícito en el artículo 11".

El profesional de la salud agregó que hay muchos chicos y chicas trans que necesitan ayuda y que al estar solos y con los derechos relegados, optan por someterse ellos mismos al tratamiento hormonal o se inyectan aceite industrial para que sus caderas o glúteos crezcan. "El gobierno no implementa un programa para abordar el tema, tampoco acompaña a quienes más lo necesitan. No hay una política real del gobierno con la comunidad trans y tampoco una intención de querer revertir la situación porque aún siguen siendo muy discriminados y están solos", apuntó el médico, al tiempo que agregó: "Todo está parado y no se hace nada. Ya pasaron más de cuatro años de la sanción de la Ley de Identidad de Género y la cosa sigue igual".

Terra se mostró triste e indignado por cómo se ningunea a la comunidad T, que tiene sus derechos negados. "En este tiempo que llevo trabajando con chicos y chicas trans, me he sentido muy solo en esta lucha porque nadie me acompaña con la gran demanda que hay. Muchas personas necesitan ayuda y no se las oye, no se respetan sus derechos", indicó, y alertó que le preocupa también que el 90% del colectivo trans tenga que ejercer la prostitución porque no les queda otra opción ya que no consiguen trabajo.

El ginecólogo y obstetra, que nació en Federal y trabajó en diferentes departamentos de la provincia, ahora está instalado en Paraná y lleva adelante su carrera en el Centro de Salud Selig Golding y otro en el barrio Lomas del Mirador II. Cansado de la falta de respuesta del gobierno entrerriano ante sus reclamos, él señaló que a su trabajo lo hace de "pura voluntad" y que si bien puede ser un referente para los tratamientos hormonales, nunca recibió un pago por hacerlo ya que es un "compromiso con la sociedad". "Participé de una reunión con el ministro de Salud, Ariel De la Rosa, en donde se comprometió en ayudar y apoyar a la comunidad trans, pero hasta el momento no pasó nada por eso es que uno se siente solo y sin poder darle respuestas a chicos o chicas trans. Se necesita que otros agentes actúen y se ponga en práctica la ley y se compren los tratamientos hormonales porque si bien en materia de intervenciones quirúrgicas se realizaron cinco mastectomías bilaterales en el hospital San Martín, aún falta mucho más por hacer. Se necesita que el gobierno actúe", apuntó el profesional de la salud.

Quien también se mostró indignada ante la falta de respuesta de gobierno provincial es Keili González, una joven trans de Nogoyá que hace años es activista en cuestión de derechos de su comunidad. Ella explicó a UNO que para hacerse el tratamiento hormonal necesita de unos 800 pesos por mes y que este corre por cuenta del paciente y las obras sociales no lo cubren. "Es una vergüenza, desde la gestión del ministro Ramos nos vienen prometiendo que se iban a conseguir unos 50 tratamientos hormonales para toda la provincia y hasta el momento no llegaron", señaló, y agregó que los 50 tratamientos son muy pocos y solo podría llegar a alcanzar para cubrir la demanda que hay en Paraná y Nogoyá.

"La Provincia hace tiempo que no avanza con políticas gubernamentales para la comunidad trans, pregonan un discurso muy bonito que quedó inscripto en un papel y eso a uno lo frustra porque viene pidiendo hace tiempo que por favor se pongan las pilas y no hay respuestas", manifestó la joven, y contó: "Suelo escuchar a diferentes autoridades decir que hay que defender los derechos conquistados pero son ellos quienes no lo hacen".

Keili, conocida por protagoniza un documental de Juan José Campanella, coincidió con Terra: "El Ministerio de Salud no responde y hace más de cuatro años está la ley y con ella prácticamente se logró avanzar con el cambio de DNI y algunas intervenciones quirúrgicas, pero luego, con el tema del tratamiento de hormonas no pasa nada. Es muy lindo que se hable de dar a conocer la ley y sensibilizar al respecto, pero la verdad es que en la práctica sucede poco y nada".

La joven alertó que "la comunidad necesita ayuda y no puede ser que el artículo 11 diga que cualquier tratamiento para la adecuación del cuerpo a la identidad de género autopercibida está incluido en el Programa Médico Obligatorio cuando hasta el momento los tratamientos hormonales pasan por integrantes de la comunidad T y si estos no tienen dinero para costearlo, recurre a inyectarse aceite industrial porque claro, como no consiguen trabajo y nadie les da la posibilidad, se inyectan para aumentar sus caderas y colas y así pueden prostituirse en la calle, pero está mal, no debe ser así".

Tanto Terra como González, sin ser entrevistados en el mismo momento, piensan igual respecto de que "es reconocible que se haya ganado desde la teoría, pero desde la práctica la provincia está para atrás", dijo Keiliy, y afirmó que como activista se vio cientos de veces en la cruzada de tener que decirle a una chica o chico trans que no se están cumpliendo los derechos que le pertenecen como cubrirle el tratamiento de hormonas.

"Gustavo Terra es un médico que se comprometió con nuestra comunidad y viene defendiendo nuestros derechos y es muy comprometido, pero él está solo y es la cara visible de un problema que lo excede, porque quien se debe hacer cargo es el Ministerio de Salud, que se ha transformado en una cueva de discípulos que responden a líderes políticos partidarios que no tienen interés en nuestra comunidad", finalizó la joven de Nogoyá.

La otra voz

Mónica Fassoni es responsable del programa provincial Salud Sexual y Reproductiva perteneciente al Ministerio de Salud de Entre Ríos. En diálogo con UNO contó que "el artículo 11 de la ley de Identidad de Género establece la responsabilidad del Ministerio de Salud para que las personas trans accedan a los procesos de hormonización y cirugías para la resignación de sexo. De esta manera, respecto de las operaciones en el hospital San Martín ya se garantizan las mastectomías para los varones trans y sobre los tratamientos hormonales estamos en trámite de la adquisición para proveerlas en forma gratuita. Vienen del Programa Nacional de Salud Reproductiva".

La responsable del programa provincial Salud Sexual y Reproductiva detalló que en la provincia hay dos médicos que se dedican al asesoramiento en el tratamiento hormonal. "Uno es Gustavo Terra, quien está trabajando en el centro de salud Selig Golding de Paraná y otra es una médica de Concordia", explicó, y agregó: "Hormonas gratis todavía no tenemos porque están en proceso de compra, pero mientras tenemos el asesoramiento profesional, que es muy importante porque si la chica o el chico trans puede acceder a la compra de hormonas puede recibir ayuda en un centro de salud y esto no es poco, ayuda un montón". De esta manera, Fassoni no negó que el tratamiento "por el momento corra por cuenta del paciente aunque sí se pueden utilizar algunos de los anticonceptivos que hay a disposición".

Además de estas medidas que lleva adelante el Ministerio de Salud de la Provincia, Fassoni detalló que desde hace un año y medio realizan una intensa campaña que consiste en la sensibilización del equipo de salud de Entre Ríos. "Damos a conocer la ley en los más de 360 hospitales y centros de salud que hay en la provincia para que así se pueda garantizar la correcta atención de las personas de la comunidad trans. Por eso insistimos en capacitar al equipo de salud para que traten con una actitud amigable y no sean expulsivos con chicos y chicas trans. Todos tienen que estar bien preparados para que así se evite la discriminación, que sigue existiendo, y no solo por parte de las instituciones de salud, sino también por parte de muchas otras instituciones".

Un paso adelante

A más de cuatro años de la sanción de la Ley de Identidad de Género, ya se operaron 200 personas y otras 250 están en lista de espera para hacerlo. Además, 10.200 personas pudieron cambiar su identidad y dejar ese deseo plasmado en el documento. Estos datos surgen de la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans (FALGBT).

El hospital Doctor Ricardo Gutiérrez de La Plata es una de las instituciones líderes en esta materia, y César Fidalgo, el especialista que más operó en el país. Según dice su página web www.reasignaciongenital.com.ar por allí ya pasaron 180 personas (ocho de cada 10 se operan para ser mujer) y 230 están en lista de espera. El procedimiento es gratuito y eso explica la explosión de la demanda. Es que en el ámbito privado, una prótesis peneana cuesta hasta 10.000 dólares.

Fidalgo cuenta que en promedio se realizan cuatro operaciones por mes, mientras que antes de 2012, sin la ley, se hacían solo cuatro por año. Lo que ocurría entonces es que la única manera de acceder a una cirugía era a través de la Justicia, para lo que se necesitaba dinero y paciencia ya que el pedido podía demorar hasta 10 años. Otro dato que surge es que antes de la ley los pacientes iban de los 35 a los 45 años a consultar para pasar por el quirófano. Ahora son mucho más jóvenes, la demanda comienza a los 18 años.

"Los pacientes llegan al hospital platense de todo el país. Y como no se cambia de sexo de un día para el otro, se requieren entrevistas previas, tratamientos hormonales y luego de un período de un año más o menos se llega al quirófano", explica Fidalgo, quien trabaja junto a seis urólogos, un cirujano plástico y otro general, un psicólogo, una ginecóloga endocrinóloga y una fonoaudióloga.

De esta manera, el hospital de La Plata se volvió uno de los referentes a nivel nacional en materia de cirugías de reasignación genital. Otras instituciones que están preparadas para hacerlo son el hospital Iturraspe y Eva Perón de Santa Fe. En estos se han operado 20 personas y otras 20 están en lista de espera.

Detalle de las operaciones

La cirugía de reasignación genital de Femenino-Masculino es solicitada por chicos trans, esta cirugía se hace en tres pasos y se aconseja un tiempo de espera entre una intervención y otra de aproximadamente seis meses.

1) Mastectomía bilateral y adaptación del tórax a una estética masculina.
2) Anexo histerectomía y colpectomía, es decir extraer útero, ovarios y parte de la vagina, en el mismo tiempo quirúrgico se utilizan los labios mayores para colocar prótesis testiculares y recrear las bolsas escrotales. Con tejidos de la región abdominal se realiza un neopene.
3) Colocación de una prótesis peneana hidráulica de dos componentes para que el pene pueda tener una función sexual efectiva.

Mientras que la cirugía de reasignación genital Masculino-Femenino es solicitada por chicas trans y consiste la creación de genitales externos femeninos (vagina, labios mayores, menores y clítoris) a partir de genitales masculinos y la adaptación de la vía urinaria para que la paciente pueda orinar sentada.

Por lo general de no haber complicaciones es una sola cirugía que dura aproximadamente seis horas y en algunas ocasiones son necesarias pequeñas cirugías a partir de los seis meses para mejorar algún detalle estético. La paciente debe permanecer internada alrededor de una semana, realizar controles semanales los primeros 15 días, pudiéndose integrar a su vida normal a partir de los 60 días.


Terapia hormonal

La terapia hormonal en personas trans comprende dos aspectos a tener en cuenta: la marcada disminución de las características del sexo biológico original y la inducción de las características sexuales de su identidad de género.

En trans varón a mujer se produce una redistribución de la grasa corporal (aumento de grasa en caderas); desarrollo mamario y disminución del vello corporal.

Mientras que en trans mujer a varón con la terapia hormonal la voz se hace más grave; se produce un aumento del vello facial y corporal; aumento de la masa muscular; de la actividad sexual y cese de la menstruación, entre otros.

La terapia hormonal tiene importantes consecuencias en las personas sometidas al mismo; puede acompañarse de efectos adversos, algunos de los cuales pueden tener consecuencias graves para la salud, por este motivo es importante realizarlo bajo un estricto control médico.


Cinco cirugías en el San Martín

Fueron cinco varones trans los que se practicaron una mastectomía bilateral en el hospital San Martín de Paraná desde 2014 a la actualidad. Esta técnica quirúrgica consiste en la extirpación del tejido glandular mamario y tiene como objetivo conseguir un pecho liso y simétrico que resulte anatómica y estéticamente masculino.

Uno de los primeros en hacerse esta intervención en una institución pública fue el joven de Nogoyá, Theo Martín Arrúa. Luego le siguieron cuatro personas más.

De los cinco casos que pasaron por el quirófano del hospital San Martín, uno de ellos tiene más de 40 de años, pero la edad resulta un factor poco gravitante cuando lo que se busca es modificar la figura corporal y la identidad de género.

Si bien muchas personas que han tomado el camino de reasignarse el sexo acudieron a un tratamiento hormonal, esta circunstancia no resulta un impedimento para realizar luego la intervención quirúrgica.

De esta manera, a nivel provincial, Paraná se volvió un referente en lo que respecta a este tipo de intervenciones quirúrgicas, siempre para casos de chicos trans. Aunque hasta el momento no se logró sumar un escalón más para las mujeres trans a quienes se les crean genitales femeninos a partir de los masculinos.


Un motivo para marchar

Este 28 de junio se celebra el Día Internacional del Orgullo LGBT (lesbiana, gay, bisexual y transexual) también conocido como Día del Orgullo Gay.

Este día se realizan una serie de actos que se hacen de forma pública para instar por la tolerancia y la igualdad de los gays, lesbianas, bisexuales y transexuales. También se apunta a que ninguna persona debe avergonzarse de lo que es, cualquiera sea su sexo, orientación sexual o identidad sexual.

Esta fiesta sirve para conmemorar los disturbios de Stonewall, los cuales consistieron en una serie de manifestaciones espontáneas y violentas contra una redada policial que tuvo lugar en la madrugada del 28 de junio de 1969 en el pub conocido como el Stonewall Inn del barrio de Greenwich Village, Nueva York, Estados Unidos.

De esta manera, este 28 de junio habrá cientos de motivos para marchar por la comunidad LGBT, que tendrán que ver con igualdad de derechos, reclamos de salud y trabajo digno y demás. Pero seguramente uno de los discursos que se oirán tendrán que ver con la masacre de Orlando, Florida, Estados Unidos. La cual sucedió el domingo 12 de junio y en la que cincuenta personas murieron a raíz de un tiroteo sucedido en la discoteca gay Pulse.

El autor de esta masacre fue Omar Mateen, quien falleció tras ser abatido por la Policía. Según se informó, el hombre era un terrorista que juró lealtad al Estado Islámico. Aunque una persona que prefirió permanecer en el anonimato aseguró que se trató de una venganza y un hecho violento contra la comunidad homosexual.

Este ataque representa uno de los más violentos y mortales contra la comunidad LGBT, por lo tanto sirve para ver que en materia de derechos, en teoría se puede avanzar y dar un paso hacia adelante, pero lo cierto es que aún existe la discriminación, intolerancia, falta de respecto y homofobia. Es por eso que de la teoría a la práctica, aún hay un largo trecho que es necesario analizar.


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