La Provincia
Domingo 13 de Noviembre de 2016

Alumnos nocheros, un signo de nuestro tiempo

Históricamente relegada y casi marginal, la educación de adultos y jóvenes triplicó su matrícula en 20 años. Problemáticas, postergaciones, estigmatizaciones y desafíos de una modalidad cada vez más preponderante

"Me costó mucho empezar de nuevo. Me impulsó el entusiasmo de aprender de nuevo, porque no podía ayudar a mis chicos y ahora a mis nietos. Nunca es tarde para aprender y no me arrepiento", contó Susana, de 49 años, alumna de la escuela nocturna primaria Manuel Antequeda, ubicada en el barrio San Agustín de Paraná. Egresó el año pasado, luego de cursar durante tres años, y en 2016 siguió yendo a la escuela porque allí también está contenida. "Voy a seguir estudiando, pero todavía no me animé a seguir la secundaria, no me siento aún capacitada. Cuando me sienta segura, voy a seguir", confesó a UNO.
Susana vive actualmente en barrio Giachino. A los 46 años retomó los estudios primarios, que debió abandonar de pequeña, cuando había llegado a 4º grado en la escuela República de Chile.
Su testimonio se repite en cientos, o miles. Adultos que han vuelto a las aulas, junto con una gran cantidad también de jóvenes y adolescentes que por distintos motivos han sido expulsados de las escuelas tradicionales, y recaen "en el último eslabón de la cadena", como caracterizó a la modalidad educativa de adultos y jóvenes, la directora de la escuela Nº 143 Manuel Antequeda, Raquel Klocker.
En menos de 20 años la matrícula de la especialidad de jóvenes y adultos creció como ninguna otra modalidad del sistema educativo: en la provincia pasó de alrededor de 14.000 alumnos en los niveles primarios y secundario, a cerca de 40.000, incluyendo también una ampliación de la oferta de formación profesional.
En particular, el mayor desarrollo se registró en el nivel secundario: de 6.863 alumnos en 1996, escaló a 18.222 estudiantes –en EGB 3, Polimodal y nivel Medio– de 2006, y alcanzó los 22.402 jóvenes y adultos durante el año pasado, de acuerdo con los anuarios estadísticos del Ministerio de Educación de la Nación.
El explosivo crecimiento no constituye un fenómeno exclusivo entrerriano, sino que se advierte a nivel nacional. Se trata también, hay que decirlo, de una especialidad que muchas veces sufre postergación y hasta casi marginalidad, por su horario y por vivir de prestado en escuelas que ceden sus instalaciones, entre tantas otras razones que permanentemente la dejan relegada.
La triplicación de alumnos estuvo acompañada por un notable incremento de la oferta de instituciones disponibles, que abarca no sólo a las clásicas nocturnas, sino también a propuestas para la terminalidad primaria y secundaria dispuestas en sindicatos, asociaciones comunitarias, centros integradores comunitarios, empresas y hasta municipalidades de toda la provincia.
Desde la perspectiva de la importancia de la educación para crecer y progresar, este fenómeno educativo de nuestro tiempo muestra el éxito e impulso dado en los últimos años a la necesidad de cumplimentar la obligatoriedad de los estudios secundarios, como marca la Ley Nacional Nº 26.206 sancionada en el año 2006.
Y si bien se podría pensar que gran parte de este incremento se debe a la gran deserción de jóvenes en el nivel secundario –por cierto real, ya que solo egresa en tiempo y forma alrededor del 50%–, hay razones estructurales y de larga data, que dan cuenta que esa matrícula aún puede y debe crecer mucho más. Según el Censo Nacional 2010, en la Población Económicamente Activa, más del 50% de los entrerrianos no tenía sus estudios secundarios completos.
Hace un par de semanas atrás, alumnos de escuelas nocturnas visibilizaron con una movilización en calles Urquiza y Corrientes, algunos de los problemas y postergaciones que padecen: exigieron que el Estado preste el servicio de jardines maternales para los hijos de alumnos que asisten a estos establecimientos, para asegurar la permanencia y egreso de los alumnos tal como reza la Ley de Educación Nº 9.890 de Entre Ríos (artículo 43); también que se creen nuevos cargos docentes, se incluya al sistema educativo en el boleto estudiantil gratuito, entre otros puntos.
Pero además, la modalidad también requiere generar procesos de enseñanza-aprendizaje diferentes a los ensayados en el sistema educativo tradicional, ya que en general se trata de personas que llegan portando un cúmulo de experiencias y conocimientos distintos a los que puede tener un adolescente.

Puertas abiertas
"Siempre decimos que somos el último eslabón de la cadena. Una, porque nosotros recibimos a toda la gente que ha desertado en otras escuelas, que los han expulsados, a chicos con problemas. Es decir, todo lo que expulsan de otros turnos y escuelas, los recibimos nosotros, hasta tal punto que en adultos creció mucho la educación especial; estamos recibiendo muchos chicos integrados, porque dicen que se adaptan bien a nuestra modalidad, por las características y capacitación del maestro de adulto", consideró Raquel Klocker, que desde hace más de una década está al frente de la institución que funciona en la escuela Casiano Calderón, en el barrio San Agustín de la capital provincial.
En torno a la caracterización del sistema, planteó como cambios recientes, que ahora también hay mucha gente joven. "Antes la nocturna era para gente adultos, aquellos que por distintas razones habían dejado la escuela de chicos, sea por trabajo o porque los padres no podían pagar los estudios, o tenía que cuidar a sus hermanos. Hoy cambió un poco, y hay muchos chicos expulsados de escuelas por distintas problemáticas, que fueron recibidos por las escuelas de adultos, y por eso se empezó a decir de Jóvenes y Adultos", graficó. Y ante la consulta sobre el reciente reclamo y movilización de alumnos de escuelas nocturnas, opinó: "Hoy hay muchas adolescentes que quieren estudiar, que tienen distintas problemáticas, se encuentran que tienen familia, trabajan y no tienen dónde dejar a sus chicos, y por eso están planteando venir con los hijos. Ocurre que al ser edificios prestados, se crea una problemática con los otros turnos, porque no quieren ceder los jardines", comentó Klocker, al ser consultada sobre esa demanda de los estudiantes.
Y para situar otra característica de la modalidad, citó que en torno al área de Adultos se creó una estigmatización o temor a los docentes sobre el perfil de los grupos de los cursos. "La realidad es que acá vienen y quienes tenían problemas, no los muestran. Tal vez pueda ser porque están entre gente grande y encuentran un clima apropiado", describió sobre el comportamiento de los alumnos.

Redes de un sistema
Ante la consulta de UNO, el director de Educación de Jóvenes y Adultos del Consejo General de Educación (CGE) Exequiel Coronoffo, confirmó el notable crecimiento de la matrícula de esa área, marcando como un gran avance, el programa Fines, que permitió el egreso de unos 30.000 entrerrianos.
"El tamaño de la oferta del área se ha ampliado enormemente, porque hasta el 2009 no teníamos la modalidad del secundario semipresencial. Este esquema nos permitió vincularnos con sindicatos –como ATE, UPCN, Soever y Luz y Fuerza–; empresas privadas; con Parques Nacionales –como el Pre-Delta de Diamante y El Palmar de Colón–; y municipios como el de Paraná, que ya tienen 300 egresados, para favorecer las posibilidades", explicó.
El sistema de Jóvenes y Adultos abarca en toda la provincia, en la Primaria, alrededor de 100 escuelas y 125 centros educativos de formación primaria (en contextos comunitarios, CIC, centros barriales). Y a nivel secundario, 37 escuelas,unas 200 secciones de secundaria semipresencial, y 470 capacitadores para la formación profesional y laboral.
Analizando el flujo de movimientos, comparó que la educación primaria no ha crecido tanto, sino más bien se ha mantenido en los valores históricos promedio. Como contrapartida, se incrementó exponencialmente la secundaria. "Tiene que ver con que la secundaria del siglo XXI es la primaria de 100 años atrás. La mayoría de la gente está alfabetizada, lo que no quiere decir que no tengamos una demanda de primaria, que está claro que hay. En el caso de la Secundaria, las semipresenciales son adultos de edades de 35 a 50 años o más, que son trabajadores y quieren terminar sus estudios porque es algo pendiente en sus vidas y porque en sus trabajos le ofrecen mejora en lo salarial. Y después tenemos las escuelas de jóvenes y adultos, que justamente lo que estamos viendo es que llegan producto de un proceso de abandono de la escuela secundaria".
Hay una infinidad de problemáticas y desafíos que debe abordar esta modalidad. "Hay un mandato histórico, desde los primeros alfabetizadores hasta esta parte, que plantea que esta formación debe constituirse como un instrumento de lucha contra la pobreza y la exclusión social. Pero por otro lado, hay una necesidad de repensar cuestiones a futuro", planteó, y en ese sentido, sostuvo que bajo los lineamientos del CGE, se está dando énfasis a mejorar la calidad educativa de la Educación de Jóvenes y Adultos, y en mejorar la infraestructura. "Seguramente –acotó– a fin de año o principios del próximo, se inaugurará el primer edificio construido exclusivamente para nuestra modalidad", indicó respecto a la nueva sede que tendrá la Escuela Primaria Nocturna Nº 643 Manuel Antequeda (ver recuadro La primera nocturna con sede propia).
"A la escuela de adultos le toca estar siempre de noche por falta de infraestructura, y esto siempre genera algo de marginalidad, por eso el Estado puso la mirada en esta modalidad", añadió. Por eso, dijo, el plan Fines hasta 2015 había superado los 30.000 egresados en la provincia.
"Eso está mostrando que hay muchísimos entrerrianos y entrerrianas que quieren volver a las escuelas. El Censo 2010 arrojó que el país tenía casi 10 millones de adultos sin el secundario aprobado, lo que nos da cuenta que la demanda potencial es casi infinita. La idea es tratar de llegar a todos, y tenemos la necesidad de mostrarles procesos educativos atractivos, que respeten sus identidades y desarrollos de vida", opinó.

Internos de la UP 1 distinguidos en Feria Nacional
Luego de superar las etapas provinciales y tras ser electo para representar a Entre Ríos en la Feria Nacional de Ciencia, un proyecto tecnológico desarrollado por internos de la Unidad Penal Nº 1 de Paraná resultaron electos como el mejor trabajo a nivel nacional, en la modalidad de Jóvenes y Adultos, durante el certamen desarrollado días atrás en Córdoba, en la Fábrica Argentina de Aviones.
"Esto es importante, porque la educación en contexto de encierro no había participado nunca", reflexionó el director provincial de la especialidad, Exequiel Coronoffo, acerca de la iniciativa pergeñada por los internos Cristian Salinas y Diego Javier Salvador, con el apoyo del Profesor Claudio Molina, y también el aporte de toda la división de la escuela de Jóvenes y Adultos Nº 56 Laureano Maradona, que funciona en el instituto carcelario de calle Marcos Sastre, de Paraná.
El proyecto se denominó Eco Pandorga, y consiste en la confección de un barrilete, con materiales reciclados y biodegradables, que cuentan con dos sensores: uno para medir los gases en el aire, y otro por residuos sólidos. Fue elaborado en la cátedra de Tecnología, y surgió –según contó Coronoffo–, a partir de la situación de una profesora que se había perjudicado en su salud, por los agroquímicos. "Con este instrumento, las escuelas rurales podrían, con el barrilete, detectar si están en zona de fumigación, o si están siendo víctimas de contaminación", ejemplificó.
En relación a los sensores, contó que están en desarrollo, y el Ministerio de Educación de la Nación se comprometió a apoyar su terminación el año próximo.
En cuanto a la educación en las cárceles entrerrianas, Coronoffo contó que de las nueve unidades penales existentes en la provincia, hay escuelas en siete de ellas, mientras que en las otras dos hay un centro educativo primario, secundario semipresenciales, y talleres de formación profesional.

Reconocimientos
Entre Ríos asistió a la instancia nacional de la Feria de Educación, Artes, Ciencias y Tecnología con 41 trabajos feriales, y 11 resultaron distinguidos con diferentes menciones.
Además de Eco Pandorga de la ESJA N° 29 Laureano Maradona de Paraná, fue destacado a nivel nacional el proyecto Me atravesaba un río, de la escuela Secundaria N° 5 José González Grey de Gualeguay.

La primera nocturna con sede propia
"La obra está terminada, y en los próximos días se hará la entrega y recepción. El ciclo lectivo 2017 lo iniciaremos en la sede propia. Esto es de suma importancia y un hito", precisó Raquel Klocker. La escuela Nº 146 Manuel Antequeda será la primera escuela nocturna de la provincia con sede propia, y posiblemente la primera en el país.
El lugar está ubicado en calles General Galán y Los Talas, y se compone de seis aulas, que albergarán a los maestros de la especialidad primaria, los talleres y la formación profesional.
"Se está hablando para que funcione también la secundaria nocturna. El edificio surgió como un pedido y gestión de la primaria nocturna Antequeda, pero por sus condiciones, permitirá el funcionamiento de actividades en triple turno", señaló la directora. Como alternativas, es posible que por la mañana sea ocupada por la modalidad semipresencial por la presencia de muchos chicos integrados; por la tarde, la formación profesional; y por la noche, la primaria nocturna.
Actualmente, la matrícula de la escuela Antequeda es de 150 alumnos.



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