Vecinos de la zona relataron a UNO que, en los últimos meses, el olor nauseabundo reapareció. "Cada mañana tenemos que ver la orientación del viento para saber si este día debemos convivir con el aire pestilente o el humo que sale de las chimeneas".
Lejos de estar en desacuerdo con que una empresa invierta en el pueblo, lo que los habitantes del lugar piden a Mocarbel es que realice una producción sustentable y cuide el medioambiente.
Problema de vieja dataLa situación retrotrae la memoria al 22 de mayo de 2007, cuando las autoridades del gobierno de Entre Ríos clausuraron de manera preventiva la planta, por el alto grado de contaminación comprobado, invocando el articulo 65, inciso E de la Ley 6.260 y su decreto reglamentario 5.837/91.
La medida dispuesta preveía que no se continuase con la fabricación de productos, mientras no estuviesen terminados las obras entonces exigidas para que no se produjese contaminación ambiental por efluentes líquidos, sólidos y gaseosos.
A aquella sanción se llegó por la lucha incansable y el compromiso de un grupo de vecinos que, preocupados por el perjuicio al medioambiente y a la salud de la población, realizaron denuncias públicas ante medios, entre éstos UNO y plantearon el problema ante las autoridades pertinentes.
El 30 de agosto de 2009 la fábrica incorporó nuevos equipos para mejorar el tratamiento de los efluentes líquidos y gaseosos, y cumplió con el compromiso asumido en el convenio firmado en octubre de 2008 con la Secretaría de Medio Ambiente. Por eso el organismo provincial decidió levantar la clausura provisoria y otorgarle el certificado de funcionamiento.












