El Bikini Beans Espresso se convirtió en una de las grandes atracciones de la capital yanqui debido a las diminutas prendas que lucen sus camareras.
"Queremos empoderar a las mujeres para que se sientan bien con ellas mismas", explica en su página de Internet el comercio, que también fue blanco de innumerables críticas por cosificar y exponer a las chicas.














