Datos relevados en el tercer trimestre de 2012 en el marco de la Encuesta Anual de Hogares Urbanos (EAHU) revelan que en los últimos ocho años la tasa de trabajo infantil bajó considerablemente en Argentina.
Según el Gobierno, en 8 años se redujo 66% la tasa de trabajo infantil
Los números indican un importante descenso con respecto al último relevamiento, realizado en 2004. "La diferencia entre 2004 y 2012 muestra que hay reducciones importantes, en particular porque entre una muestra y otra se evidencia una reducción del 66% en la franja etaria más delicada, la de los niños más pequeños, de entre 5 y 13 años", explicó el ministro de Trabajo de Entre Ríos, Guillermo Smaldone.
Los datos son resultados preliminares elaborados por el Indec, sobre la base de registros del tercer trimestre del año pasado, recolectados mediante un cuestionario anexo a la encuesta anual de hogares para complementar la información socioeconómica referida a la población urbana de entre 5 y 17 años, a la que divide en dos grupos: uno de entre 5 y 13 años, y otro de entre 14 y 17.
“Es una excelente noticia. La erradicación del trabajo infantil en Entre Ríos es una política de Estado”, sostuvo el ministro de Trabajo, Guillermo Smaldone, al ser consultado sobre los datos que se desprenden del estudio. "Nos pone muy contentos que se refleje en la realidad el trabajo que se está haciendo a nivel nacional y provincial en lo que a la erradicación del trabajo infantil se refiere. Los niños que dejan de trabajar son niños que vuelven a las escuelas, niños que tienen tiempo de educarse, desarrollarse, descansar y jugar", aseguró el ministro.
En este sentido, precisó que "hoy, en nuestro país, de los 5.376.316 de niños y niñas de 5 a 13 años, el 98,7% (5.306.520) asiste a clases, lo cual constituye una cifra impresionante. Y entre la población de 14 a 17 años, que es de 2.590.898 de chicos, el 89,1% (2.308.000) asiste al colegio".
"Por supuesto que estos números son muy alentadores, pero el objetivo no estará cumplido si no profundizamos lo hecho hasta ahora. Debemos seguir trabajando para terminar definitivamente con el flagelo de los niños trabajadores en nuestro país. No hay excusa ni argumento posible para que el trabajo infantil no desaparezca en un país como la Argentina", indicó Smaldone, y señaló que “ya es tiempo de sancionar penalmente a quien se beneficia del trabajo de los niños”.
Luego indicó: “Los niños trabajadores se ven imposibilitados de ir a la escuela, o limitados en el rendimiento escolar. El 85% de los niños que trabajan sufren de dos a tres años de retraso escolar y están en grave riesgo de abandonar la escuela, de hecho, tres de cada cuatro niños trabajadores abandonan los estudios”.
Encuesta Anual de Hogares Urbanos
De acuerdo con los registros que el Indec relevó en el tercer trimestre de 2012, en los últimos ocho años la tasa de trabajo infantil bajó en Argentina.
El 2 % de niños y niñas de entre 5 y 13 años trabaja al menos una hora por semana. Entre chicas y chicos de 14 a 17, el porcentaje se eleva al 9,1 %. En ambos casos, los números indican un descenso con respecto del último relevamiento realizado en 2004. Además, el estudio realizado sobre la base de datos de la Encuesta Anual de Hogares Urbanos señala que la mayoría de chicas y chicos cree que las actividades laborales “sirven para aprender”.
"La diferencia entre 2004 y 2012 muestra que hay reducciones importantes, en particular porque entre una muestra y otra se evidencia una reducción del 66 % en la franja etaria más delicada, la de los niños más pequeños, los de entre 5 y 13 años", explicó el ministro Guillermo Smaldone.
La recolección de datos diferenció tres tipos de actividades consideradas laborales: actividad económica, es decir, aquella capaz de generar dinero; actividad productiva para autoconsumo y tarea doméstica intensa (que puede interferir con el estudio, el juego y el descanso, porque implica más de 10 horas para chicos de hasta 13 y 15 o más horas para adolescentes). Para el relevamiento, se obtuvieron datos de cerca de 8 millones de niñas y niños (el 67,5 por ciento de entre 5 y 13 años; el 32,5 de 14 a 17) residentes en hogares particulares de localidades de dos mil o más habitantes de todo el territorio nacional.
Los responsables del estudio observaron que muchas veces el trabajo se da en espacios en que niños y niñas están bajo el cuidado de sus padres, con poca diferenciación entre la vida familiar y la actividad económica.
Es justamente esa combinación de mundos lo que explica, sostienen, que una abrumadora mayoría de los chicos no perciba estas tareas como pesadas o disruptivas. Para el 90,8% de los menores de 14, ese trabajo fue grato, por lo que respondieron que les gusta hacerlo. El 66,5 %, además, refiere que participar de esas tareas le sirve para aprender. Entre los mayores, el porcentaje desciende un poco, pero sigue siendo claro: el 73,3% dice que le gusta trabajar; el 70,4, que esas actividades les sirven para aprender.












