El próximo 14 de julio la Iglesia católica recuerda a San Camilo de Lellis, patrono de los enfermos, médicos, enfermeros y hospitales, por este motivo este jueves 13 de julio se celebrará una misa en el Hogar San Camilo de Lellis de Paraná.
Paraná: misa patronal en el hogar San Camilo de Lellis
Hogar San Camilo de Lellis
El hogar está ubicado en calle Ovidio Lagos 1.064, junto a la Parroquia San Francisco de Borja y la celebración en honor al patrono de la institución será a las 18.
El Hogar San Camilo de Lelis fue creado por el padre Prudencio Percara que le presentó la inquietud en su momento a monseñor Estanisalo Karlic y junto a un grupo de personas más crearon este hogar para aquellos que no tuvieran familia. El hogar para personas con discapacidad fue inaugurado en 1982.
Biografía
San Camilo de Lellis es un santo italiano, fundador de la Congregación de Ministros de los Enfermos y Mártires de la Caridad, más conocidos como los Padres Camilos o Camilianos.
Los Padres Camilos, bajo la inspiración de su fundador, dieron origen a lo que hoy conocemos como “enfermería”, particularmente a través de la figura de los “enfermeros o enfermeras de guerra”. En otras palabras, esta noble profesión apareció al menos dos siglos antes que cualquiera de las instituciones de asistencia modernas, como, por ejemplo, la Cruz Roja, organización también de inspiración católica surgida en la segunda mitad del siglo XIX.
El sitio Aciprensa indica que Camilo de Lelis nació en Bucchianico (Chieti, Italia) en 1550 y que siguió la carrera militar, igual que su padre. Estando en campaña contrajo una enfermedad que afectó una de sus piernas, mal que lo dejó aquejado el resto de su vida.
Camilo se retiraría de la vida militar, encontrando refugio en el juego. Los juegos de azar se convirtieron en su mayor debilidad y en vicio incontrolable. Cierta vez llegó a perderlo todo en una partida, hasta la camisa que llevaba puesta. Luego, sumergido en la miseria, consiguió trabajo en la construcción de un convento capuchino en Manfredonia.
Durante aquel tiempo fuerte el joven Camilo se apoyó en los padres capuchinos y llegó a pensar que Dios lo estaba llamando a ser uno de ellos. Ingresó a la Orden de los frailes menores, pero no pudo profesar a causa del problema con su pierna.
Entonces, retornó al hospital de San Giacomo y se dedicó al cuidado de los enfermos. Hizo tan buen trabajo allí que fue nombrado superintendente del hospital.
Mientras tanto, con el acompañamiento espiritual de uno de sus coetáneos más célebres, San Felipe Neri, se preparó para recibir el orden sagrado.
El Padre Camilo, junto a dos de sus compañeros, fundó la congregación de los Siervos de los Enfermos en 1582. El grupo fundacional deja el Hospital de San Giacomo y se traslada al Hospital del Espíritu Santo. Todos los días los “camilos” atendían allí a los pacientes, procurando hacerlo como si cada uno fuese el mismo Cristo. No se preocuparon solo de la salud física de los enfermos, sino que empezaron a administrar los sacramentos necesarios.
El santo patrono de los enfermos padeció siempre por su pierna, que por periodos mejoraba y por periodos volvía a hacerlo sufrir. Murió el 14 de julio de 1614, a los 64 años de edad. El Papa León XIII lo proclamó patrono de los enfermos junto con San Juan de Dios, y el Papa Pío XI lo declaró patrono y modelo de los trabajadores de la salud.















