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Un penitenciario está sospechado de pertenecer a una banda de ladrones

Robos y Hurtos allanó la casa del guardia que trabaja en la UP Nº 1. Creen que colaboraba con los ladrones foráneos que planeaban un golpe

Miércoles 25 de Enero de 2017

Tras desarticular una operación delictiva que se estaba gestando en Paraná, la División Robos y Hurtos de la Policía entrerriana busca a los integrantes de la banda que se sospecha planeaban concretar un atraco en la ciudad. Luego de un análisis pormenorizado de los elementos secuestrados el martes 17 en una vivienda de calle Alday y Miller, los investigadores llegaron a un agente del Servicio Penitenciario provincial.

Según pudo conocer UNO, en el allanamiento ejecutado hace una semana la Policía secuestró equipos de comunicación HT, inhibidores de celulares, una pistola calibre 380, expansores (herramientas que podrían servir para romper aberturas), elementos de corte, soldadoras y documentación de todo tipo que tendría información importante. Del arma incautada surgió el nombre y apellido del penitenciario, que al ser visitado por los policías explicó que "en 2013 le habían robado el arma y una escopeta calibre 12.70". Es más, el funcionario que trabaja en la Unidad Penal Nº 1 contó que hizo la denuncia del robo en la comisaría 16ª. Lejos de quedarse con la versión del guardiacárcel los policías pidieron una copia de la denuncia en la que no consta la sustracción del arma 380. Al profundizar en las averiguaciones, los policías determinaron que el penitenciario compró balas calibre 380 entre 2013 y 2015 para un arma que supuestamente ya no tenía.

Las sospechas sobre el funcionario son graves, ya que la Fiscalía cree que el hombre podría ser la pata local de una banda de foráneos que planificada concretar un asalto en Paraná o Santa Fe. UNO conoció que al penitenciario le secuestraron de la casa ubicada en la zona oeste documentación y el celular.


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Un error los delató


Las sospechas que despertaron un auto estacionado en policías del 911 que estaban de recorrida por calle Álvarez Condarco, derivó en una rápida investigación de los efectivos de la División Robos y Hurtos y terminó con un allanamiento en el que se descubrió el "aguantadero" de una banda que se preparaba para dar un golpe importante, teniendo en cuenta los elementos que encontraron en la vivienda. Sus integrantes, oriundos del sur del país, no estaban y tratan de identificarlos.

Todo comenzó en horas del mediodía del martes 17 , cuando a los policías que circulaban por Condarco y Sayos les llamó la atención un auto VW Voyage detenido en la acera, sin ocupantes. Al realizar la verificación vehicular, surgió el dato más llamativo: las patentes tenían registro en la provincia de Neuquén y los números de los vidrios indicaban que era un auto radicado en Córdoba. El auto resultó ser de la capital de esta última y tenía pedido de secuestro de la Justicia cordobesa por haber sido robado. De este modo, con conocimiento de la Fiscalía local, se secuestró el vehículo, pero la historia no quedó ahí.

Se dio intervención a Robos y Hurtos, cuyos investigadores comenzaron a averiguar dónde podrían estar los "dueños" del auto. Lograron la información de que quienes se movilizaban en el Voyage habían sido vistos ingresar a una casa de calles Alday y Miller. Esa vivienda fue allanada con resultados favorables para los policías.


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