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Por el homicidio de un vecino, juzgan otra vez a un joven

Juan Larrosa había sido absuelto por el homicidio de Pablo Padilla, ocurrido en 2015 en Paraná. Aquel fallo fue anulado y Fiscalía buscará la condena al joven.

Domingo 25 de Julio de 2021

Hace cinco años y medio, Pablo Gaspar Padilla murió asesinado de dos disparos en Bajada Grande, de Paraná. El acusado del homicidio, Juan Larrosa, fue juzgado ocho meses después y absuelto de culpa y cargo. Sin embargo, la Fiscalía logró que la Cámara de Casación Penal anule el fallo y que el imputado sea juzgado nuevamente. Desde hoy, el joven que había dicho que lo perseguían “por el apellido” estará nuevamente en el banquillo. Se escucharán otra vez los testimonios de vecinos y conocidos de la víctima y el acusado, que fueron controversiales en el primer juicio.

El hecho que le atribuyen a Larrosa fue planteado así: “El 5 de diciembre de 2015, aproximadamente a las 21, mientras Padilla se encontraba en la vivienda de calle Procesión Náutica sin número, Juan Ricardo Larrosa, a corta distancia, efectuó hacia aquél dos disparos con un pistolón marca Rubi extra, calibre 16 UAB, impactando el primero en el lateral izquierdo del tórax y el segundo en la parte posterior del tórax izquierdo del cuerpo de la víctima, produciéndole el primer impacto la muerte por hemorragia masiva por lesión vascular toráxica”.

En el primer juicio, el fiscal Ignacio Aramberry había pedido 16 años de prisión para el acusado. Evaluó distintas pruebas por las que concluyó que había un conflicto entre Padilla y Larrosa; que el arma de fuego secuestrada fue la empleada para asesinar a la víctima y la misma con la que habían amenazado a él y su mujer un par de semanas antes; asimismo, ese pistolón fue hallado en una zona de monte frecuentada por el imputado, a unos 50 metros de su vivienda y detrás de la casa de su amigo Juan Ignacio Giménez, junto a elementos de trabajo suyos. Fundamentalmente, sustentó la acusación en los testimonios de Mariano Castillo e Irma Nieres, quienes lo ubicaron a Larrosa en el contexto del hecho y el primero dijo que fue el acusado quien disparó contra Padilla con el arma señalada secuestrada.

Por su parte, la defensa de Larrosa sostuvo que al momento del hecho, el joven se encontraba en la casa de una prima en el barrio Giachino, por lo cual presentó testigos que aseguraban esta circunstancia.

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El Tribunal de aquel juicio realizado en 2016 sostuvo que los testigos de cargo no eran convincentes, y que las pruebas avalaban la versión del imputado. Ese fallo absolutorio fue revocado por Casación, cuyos jueces sostuvieron que no se expresaron motivos que expliquen por qué razones esos testigos mentirían. En cuanto a la coartada de Larrosa, afirmaron que el joven podría haber estado en la casa de su prima, pero haberse ido a cometer el homicidio y regresado después.

A partir de esta mañana, la historia volverá a repetirse en el nuevo debate, donde se enfrentarán las hipótesis del fiscal Aramberry con la del imputado, asistido por el defensor oficial Jorge Balbuena. Esta vez, el Tribunal de Juicio estará presidido por Rafael Cotorruelo.

Larrosa había declarado en aquel primer juicio: “A mí me están juzgando por tener antecedentes o por mi padre, yo no tengo la culpa de las cosas que le han pasado, o del tipo de vida que él ha llevado. A mí siempre se me juzga más por el apellido o el nombre de mi familia. El día que me fueron a buscar a la casa de mi tía que hicieron el allanamiento, yo agarré y me presenté por mi propia voluntad, nunca estuve nervioso de nada. Una, que yo al pibe no lo maté, siempre estuve en la casa de mis familiares. A mí siempre se me está juzgando más por el apellido que por mi persona”, insistió.

El joven es hijo de un hombre que era conocido como “Juan El Diablo”, un ciruja de 55 años considerado como “pesado” en la zona oeste de Paraná. El 13 de setiembre de 2007 en el Volcadero fue abordado por Gerónimo Cáceres, quien lo tomó de la cabeza y le disparó tres tiros.

Su hijo aseguró: “A mi padre siempre lo están nombrando, pero se me está juzgado a mí. Siempre están hablando de él, y dicen ‘el hijo de un sujeto conocido’, yo no entiendo porqué siguen hablando de una persona que no está. Yo tenía 13 años cuando a mi padre le quitaron la vida”.

Desde hoy, Larrosa nuevamente deberá sostener su inocencia, mientras que la Fiscalía buscará condenarlo por el crimen de Padilla.

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