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Ruta 32

Persecución a temerario camionero: iba ebrio y en zigzag

El chofer brasileño cenó y bebió alcohol, siguió viaje, cruzó El Pingo a toda velocidad y casi tumba por María Grande. Paró luego de 9 kilómetros de persecución

Jueves 28 de Enero de 2021

A las 3 de la madrugada, un camión con acoplado atravesó como un rayo la avenida central de la pequeña localidad de El Pingo. A algunos los habrá despertado el ruido que provocaba cuando pasaba los lomos de burro a alta velocidad y tras un llamado telefónico la Policía local pudo advertir el peligro. Un patrullero comenzó a perseguir al vehículo de gran porte. El camionero advirtió que estaba en problemas y a punto de perder su trabajo, por lo que optó por acelerar imaginando que con varias toneladas encima podía lograr perderse de vista. Pero nueve kilómetros después iba a terminar detenido. Un largo trayecto de persecución donde puso en peligro a terceros y de milagro no acabó accidentado.

Según se informó a UNO desde la comisaría local, el llamado de un conductor dio aviso que el camión de origen brasileño circulaba por la ruta nacional 127 en forma zigzagueante. Iba en sentido hacia el norte, de regreso a Brasil, pero equivocó el camino e ingresó en el ejido urbano de El Pingo.

El chofer del Mercedes Benz 2041 denotaba una conducta temeraria al volante. Todo indicaba que estaba bajo efectos del alcohol.

De este modo se inició una persecución, primero a través del pueblo y luego continuó sobre la ruta provincial 32 , en sentido oeste-este.

El conductor iba a casi 100 kilómetros por hora y no detenía su marcha. Tampoco era una opción cruzarse en su camino. Lo seguían hasta que decida frenar. En la zona de ingreso a la localidad de María Grande el vehículo se salía de la cinta asfáltica, y con bruscos volantazos el chofer lograba reincorporarlo sobre la ruta.

En un momento le tocó una curva, la cual agarró a unos 90 kilómetros por hora. El acoplado se inclinó y continuó rodando sobre las dos ruedas derechas, con las izquierdas en el aire. Los efectivos que lo perseguían de cerca pensaron que volcaría y terminarían estrellados contra el camión. Aunque logró reincorporarse y seguir avanzando, pero no más de un kilómetro. El conductor se asustó y detuvo su marcha.

Los policías se acercaron y el chofer no quería bajarse. Sabía que era el final de su trabajo. El jefe de la dependencia de El Pingo se subió al habitáculo y retiró la llave, para inmovilizar al camión.

Un tiempo después el hombre recapacitó, bajó del camión. Lo identificaron como un hombre de 40 años oriundo del estado de Santa Catarina de la República Federativa de Brasil y empleado de la firma BIASI. Regresaba de viaje desde Mendoza, donde había cargado un importante lote de ajo.

Otro chofer de la empresa que estaba cerca de la zona fue a buscar el rodado para continuar con el viaje y llevar la carga a destino. El chofer ebrio quedó a la espera que otro lo fuera a buscar en un punto de encuentro a unos kilómetros del lugar.

Se pudo reconstruir que el camionero había parado a cenar en la estación de servicios de el empalme de las rutas nacionales 127 y 12, cerca de El Pingo. Allí ingirió bebidas alcohólicas y en vez de quedarse a descansar, continuó el viaje que iba a ser el último como conductor profesional de camiones, al menos por un buen tiempo.

En el lugar del procedimiento, se solicitó la colaboración de personal policial de María Grande para señalizar el lugar a fin de evitar una colisión. Policías del Puesto Caminero de Aldea Santa María (que habían controlado el paso del mismo camionero antes de su parada para cenar y beber)intentaron practicar el test de alcoholemia, pero el brasileño se negó. La Fiscalía en turno dispuso el arresto del hombre por Resistencia a la autoridad en flagrancia. Lo trasladaron a la comisaría de María Grande donde el médico lo revisó y constató evidentes signos clínicos de ebriedad.

Más tarde, desde la empresa BIASI se comunicaron con la comisaría de El Pingo para expresar sus disculpas, las cuales hicieron extensivas a hacia toda la comunidad, por el peligro ocasionado por el chofer.

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