Mirta Díaz y su hija María Silva son estafadoras seriales. Hace varios años que vienen quitándoles dinero a diversas víctimas en Paraná con distintos ardides, pero en su mayoría utilizando información de tarjetas o cuentas bancarias. El año pasado las condenaron, pero pudieron cumplir sus penas en su vivienda. La madre ya había sido condenada anteriormente a tres años de prisión condicional.
Otra vez allanadas por una estafa con cuentas bancarias
Los cuentos del tío están a la orden del día en Paraná.
Sin embargo, demostraron que nada les importa: ayer, efectivos policiales de la División Delitos Económicos volvieron a allanar su casa por una nueva estafa contra una mujer, a quien le robaron sus datos para tramitar un crédito de casi 50.000 pesos. Encima, se informó a UNO que luego fueron a quejarse del procedimiento con la ministra de Gobierno, Rosario Romero.
Esta nueva causa se inició por la denuncia de una mujer, quien relató que fue citada al banco Macro de Paraná para hacerle entrega de una tarjeta de débito que habría dado por extraviada, pero ella dijo que la tenía en su poder y que nunca la perdió. Realizaron averiguaciones y le dijeron que en esa sucursal tenía dos cuentas bancarias (una caja de ahorro y una cuenta sueldo) abiertas con un domicilio que la mujer desconoce. La peor sorpresa fue saber que le habían cobrado un crédito por la suma de 48.617 pesos.
Luego vio que en el resumen de cuenta de su tarjeta personal denunciada como extraviada, el banco envió una nueva a otro domicilio que la víctima no conoce.
La mujer afirmó que no es la primera vez que esto le ocurría, ya que en otras oportunidades había sido estafada con modos similares por Patricia Díaz.
De este modo, se allanó la casa de la acusada, de 57 años, en calle Liberación Nacional, donde se secuestró un celular, dos pendrive, un chip, tres cuadernos con anotaciones, un anotador y una hoja, la cual tenía manuscrito datos personales de terceros, números de teléfonos, claves bancarias, y un ticket del Banco Macro donde se podía observar que figuraba una cuenta con un monto de dinero, el cual guarda relación con la causa que se investiga.
El año pasado, cuando juzgaron a Díaz y a su hija, las acusaron de casi una decena de estafas perpetradas desde 2014. En el debate quedó demostrado que tenían una forma de actuar repetida a lo largo de, al menos, cuatro años.
Las acusaron de falsificar documentos y realizar grandes compras con tarjetas de crédito con identidades falsas, entre ellas de sus empleadoras. En algunos casos sustrajeron carteras y otros elementos de sus víctimas, donde obtenían los datos personales con los cuales solicitaban tarjetas de crédito y así efectuaban adquisiciones por mucho dinero, que otras personas luego debían pagar sin saber por qué.
Delitos Económicos las detuvo en más de un ocasión. Ahora, tras la condena, evidenciaron que no escarmientan.













