Miguel Ángel Díaz discutió con su expareja el domingo a la noche y se llevó a su hijo de 10 años a su casa. Ayer todos sus allegados en la ciudad de Concordia se preguntaban qué habrá pasado por su cabeza: el hombre asesinó al niño de un tiro y luego se ahorcó. Cuando la mujer llegó para buscar a su hijo, se encontró con el horror. Otro caso más del llamado femicidio vinculado, aquel crimen que un violento comete para causar sufrimiento sobre su víctima.
Díaz, de 37 años, y la mujer se conocieron hace mucho, formaron pareja, se casaron y tuvieron a Martín. Trabajaban juntos como seguridad privada de un boliche de Concordia y luego pusieron un gimnasio, donde el hombre, experto en taekwondo, daba clases de artes marciales, entre otras disciplinas. Incluso Díaz dio un curso de capacitación para personal de la Jefatura de Policía de Concordia.
Pero con el paso del tiempo la relación se complicó, por el aparente maltrato por parte del hombre. Según contaron vecinos, en abril se separaron: ella se fue a vivir a lo de su abuela, en tanto que Díaz se quedó viviendo en la casa detrás del local Gim-Tae. Además, hace poco ella había iniciado los trámites de divorcio.
Pero el distanciamiento no calmó las cosas: según se informó a UNO, el domingo por la noche, el hombre fue a buscar a Martín a la casa de la mujer, y antes de irse mantuvieron una fuerte discusión. Al día siguiente por la mañana, la madre intentó comunicarse con Díaz y su hijo, pero no le contestaban el teléfono. No conforme con esto, fue hasta la casa de calle Diamante 1783, casi Gregoria Pérez. Tocó el timbre, golpeó la puerta y gritó, sin obtener respuestas. Ante la desesperación saltó un tapial e ingresó al sector del gimnasio.
Díaz estaba muerto, colgado de un andamio con una soga al cuello. La mujer corrió a la casa buscando a su hijo y se encontró con lo peor: estaba en una de las habitaciones, sin vida con un disparo en la cabeza.
Minutos después llegó la Policía a la escena del crimen, mientras allegados a la familia y vecinos de la zona se acercaban al domicilio al enterarse de la noticia que ya circulaba por la ciudad. El personal de la Jefatura Departamental de Concordia cercó el lugar y los peritos de la División Criminalística y el médico forense comenzaron a hacer su trabajo.
El caso fue puesto en conocimiento de la Fiscalía, que ordenó las medidas de rigor para esclarecer el hecho, aunque todos los indicios habrían confirmado la versión relatada, del homicidio agravado por el vínculo seguido de suicidio. Un femicidio vinculado, que dejó a la madre del niño y a toda su familia destrozada.
Mató a su hijo para vengarse de su expareja y se suicidó
En Concordia, un profesor de artes marciales asesinó de un tiro a su hijo de 10 años y luego se ahorcó. La noche anterior había discutido con la madre del niño, quien los encontró muertos
30 de septiembre 2014 · 07:21hs
Patovicas sin ley
El experto en taekwondo tenía un gimnasio donde enseñaba el arte marcial y otras disciplinas. Pero también, junto a su expareja, trabajaba de seguridad privada en un boliche de Concordia. Las características del asesinato que cometió evidenció el peligro que significaba su presencia a cargo de la seguridad de un local. Más allá de la profesionalidad con la que se pueda haber manejado, el desequilibrio absoluto al que llegó el domingo por la noche tal vez podría haber ocurrido en su trabajo, y haber tenido como víctimas a otras personas. Entre Ríos sigue sin una ley que regule el trabajo de los patovicas, pese a los hechos de violencia en que estos se han visto envueltos.















