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Los que mataron a Larsen buscaban el dinero que había ganado en el casino

Inició el juicio por el asesinato del vecino de Bajada Grande, con una trama compleja y pedido de prisión perpetua para los tres acusados.

Miércoles 05 de Febrero de 2020

El enredo en el que se metió Alberto García cuando hablaba con los policías que investigaban el asesinato de Pedro Larsen, lo convirtió, de testigo privilegiado, en acusado de homicidio; además, condujo las sospechas hacia sus presuntos cómplices, Rafael Martínez y Diego García. Con una trama compleja de dichos y entredichos, comenzó ayer el juicio por el crimen del hombre de 79 años, ocurrido el 1° de diciembre de 2018 en Bajada Grande. En la primera jornada quedó claro que quienes entraron a la vivienda de la víctima y lo asesinaron a golpes y una puñalada buscaban los 100.000 pesos que Larsen había ganado en el casino unos días antes. Lo que está en el foco de la discusión es si los tres imputados fueron autores del plan criminal.

El caso tuvo cierta confusión desde el inicio, porque fue Alberto García quien llamó al 911. Él estaba en la casa de Larsen la tarde que mataron, porque era conocido. Tenía un golpe en la frente por donde sangraba y se lo notaba nervioso y confundido. Su relato contradictorio, tanto a los investigadores de la División Homicidios, como en la Fiscalía, lo dejaron bajo sospecha. Unas horas más tarde, la Policía encontró en su casa un televisor de la víctima y casi 9.000 pesos que el hombre había sacado del cajero el día anterior, elementos que García entregó voluntariamente.

El Tribunal de Juicio está integrado por Pablo Vírgala, Carolina Castagno y José María Chemez, quienes escucharon los primeros testimonios del juicio, interrogados por los fiscales Juan Malvasio y Santiago Brugo, y los defensores José Velázquez y Leopoldo Cappa (de Alberto García) y Jorge Balbuena y Jorge Sueldo (de Diego García y Rafael Martínez).

El primer testigo fue el actual subdirector de Investigaciones de la Policía, Ángel Ricle, quien al momento del hecho estaba a cargo de la División Homicidios. El comisario recordó que habían recibido la novedad del asesinato y concurrieron al lugar. “Estaba Alberto García, por ser testigo el personal habló con él, y había inconsistencias en el relato, empezó a contradecirse en ciertas cosas que eran llamativas, se decidió que no hable más, lo trasladaron a la Fiscalía y se avisó a la defensora oficial”, dijo Ricle. Sobre la actuación en la escena del crimen, recordó que, entre otras cosas, se hallaron en la casa tickets de extracciones de dinero por 9.000 pesos, pero la plata no estaba en la vivienda. Cuando allanaron la casa del testigo, sí encontraron una suma casi igual, así como el televisor que faltaba en el comedor de Larsen.

El oficial de la División Homicidios, Sebastián Villanueva, estaba a cargo del grupo de investigadores que actuó en el caso desde el primer momento. Recordó lo que le contó Alberto García: “Dijo que estaba con Larsen, abre la puerta y es increpado por una persona que se abalanza y lo golpea, producto de lo cual quedó en el suelo inconsciente”. El oficial refirió que para ingresar a la casa hay una reja sobre la vereda y luego la puerta de la vivienda, y que Larsen siempre cerraba con llaves, ya que según los vecinos era muy precavido y desconfiado.

Villanueva refirió que en el allanamiento a la casa de Martínez secuestraron prendas de vestir y un arma blanca y en la de Diego García más ropa. Y recordó que al hablar con vecinos, una mujer les contó que, unas horas antes del hecho había visto a Diego García caminar por la barranca y el terreno aledaño a la casa de Larsen, y otro hombre que los vio a los dos merodear por la zona.

El comisario Marcelo Michel, subjefe de la División Homicidios, agregó a estas declaraciones de que cuando hablaban con Alberto García, este mencionó que sí podía conocer a los asaltantes, y nombró al Rafa Martínez y al hijo del Grillo. Más tarde, cuando fueron a allanar la casa de Martínez, la hermana que vive en la parte de adelante del terreno, mencionó que estaba con el pariente del Grillo. Así llegaron luego a García.

Michel aportó un dato elocuente que dejó mal parado a Alberto García: este había dicho que tenía el televisor porque Larsen se lo había prestado para mirar los partidos, pero en su casa no tenía el control remoto, que sí estaba en la vivienda de la víctima.

El médico policial Damián Borgetto fue quien actuó en la escena del crimen, auscultó el cuerpo de Larsen y observó golpes y una herida de arma blanca en la axila izquierda, “que debe haber afectado una arteria importante, y causó la hemorragia”, explicó al declarar ayer en el juicio. Borgetto agregó que también revisó a Alberto García, quien tenía una “pequeña excoriación en la frente que no es compatible para provocarle el desmayo en el momento”. Otro punto que complicó el relato que García brindó en ese momento, fue que las llaves estaban sobre un freezer a unos metros de la puerta, por lo que si él abrió y de repente fue abordado y golpeado por los ladrones y se desmayó, no podría haber llegado a dejar las llaves en ese lugar, según el médico.

Por último, los hijos de Larsen, Alfredo y Cristian, contaron sobre los últimos días de su padre. Alfredo recordó que el viernes previo al sábado fatal, lo había acompañado al hospital por unos problemas que tenía, luego lo llevó a retirar dinero al cajero de un banco (aquellos 9.000 pesos) y finalmente lo dejó en su casa de Bajada Grande. “Ahí fue la última vez que lo vi”, recordó. Cristian fue quien lo acompañó a depositar los 100.000 pesos que había ganado en el casino en una cuenta bancaria, y que los ladrones pensaban que Larsen guardaba en su casa.

El juicio continúa hoy con más testimoniales.

Del plan criminal a la falta de pruebas objetivas

En los alegatos de apertura, los fiscales Juan Malvasio y Santiago Brugo afirmaron que demostrarán que los tres acusados actuaron por un “acuerdo de partes y distribución de roles”. “Alberto García, que tenía una amistad con Larsen, concurre al domicilio, franquea el ingreso a los otros dos, lo golpean con una violencia inusitada y le asestan una estocada mortal al corazón (...) Se llevan el dinero y un televisor”, resumieron quienes acusan a los tres por Homicidio criminis causa y Robo simple, y pedirán la pean de prisión perpetua.

José Velázquez y Leopoldo Cappa, indicaron que Alberto García es un padre de tres hijos y ha estado en todo este proceso apegado a la ley, no tiene antecedentes y trabaja como albañil. Cuestionaron la hipótesis de la Fiscalía, y pidieron “que no se pierda el prisma de la autoincriminación”, ya que “la estructura de la acusación se basa en la declaración de Alberto García”. “Acá se requieren evidencias, elementos objetivos para arribar a la certeza”, sostuvieron. Además, plantearán una hipótesis subsidiaria, acerca de la posibilidad de que García haya permitido el ingreso de los otros dos hombres a la casa para robar, pero no para matar a Larsen.

Por su parte, Jorge Sueldo y Jorge Balbuena expresaron: “Esta defensa ya ha mostrado las cartas de nuestra estrategia. Discutimos la participación de nuestros defendidos. No existe prueba objetiva alguna que permita vincular a Rafael Martínez y a Diego García con este desgraciado hecho. Solamente por la declaración del coimputado quien no ha explicado por qué tenía los elementos robados a la víctima. Pediremos la absolución lisa y llana”.

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