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Matías Segovia

La familia de Matías Segovia asegura que lo asesinaron

A 22 días de la desaparición, dos chicos hallaron el cuerpo del joven en un descampado en la zona de las ladrillerías de Miguel David. Tenía una soga en el cuello atada a una rama y con las rodillas tocando el suelo

Martes 14 de Marzo de 2017

Dos chicos de 13 y 14 años que estaban cazando pajaritos con una gomera en un descampado cercano a las ladrillerías de calle Miguel David, ayer en horas de la siesta, encontraron el cuerpo de un hombre colgado de un árbol, entre la vegetación. Uno de ellos sospechó que podía ser su tío, Matías Segovia, desaparecido 22 días atrás. Corrieron a avisarle a la familia, y los hermanos del fallecido lo reconocieron en seguida, por la ropa, los tatuajes y una cicatriz. Los fiscales esperan que la autopsia determine la causa de la muerte, pero los familiares de Segovia aseguran que lo mataron y montaron una escena para simular el suicidio. En la causa hay un detenido: José Gómez, vendedor de droga de la zona, a quien acusan de matar al joven de 27 años. El futuro de la investigación dependerá de lo que diga el médico forense Luis Moyano.


Fue alrededor de las 14.30 cuando los chicos hallaron el cadáver. Sus hermanos Rodolfo y Juan son quienes acudieron al lugar y lo reconocieron: “Es un lugar descampado, a él lo llevaron, nunca se hubiese hecho eso, encima el cuerpo tenía las rodillas tocando el suelo, y es un gajo muy fino. Estaba en estado de bastante descomposición”, dijo uno de ellos, y agregó: “Lo reconocí por los tatuajes, por la ropa, las zapatillas y el cabello, lo poco que le quedaba”.


Luego llamaron de inmediato a la Policía y en minutos se montó el amplio operativo de móviles de la Departamental Paraná, Investigaciones y Criminalística, con la presencia de los fiscales Ignacio Aramberry y Juan Malvasio.


Luego de más de tres horas de inspeccionar el lugar, las autoridades se retiraron y quedaron algunos vecinos y los familiares de Segovia, quienes no recibieron ninguna información respecto del procedimiento.


Antes de regresar a sus casas, hablaron con UNO: “Nosotros no creemos que haya sido un suicidio, creemos que lo trajeron y lo pusieron ahí. Porque el jamás se hubiese suicidado, jamás. No sabemos quién es el culpable, que lo determine la Justicia”, dijo Juan, hermano de la víctima. Consultado acerca de si el lugar había sido recorrido en los días de la búsqueda, afirmó: “Anduvieron los Bomberos, la Policía con perros y todo, y eso es lo que nos extraña, que no lo hayan podido encontrar”.


Al respecto, Silvia, la cuñada, agregó: “Para nosotros, después de que terminaron de hacer los rastrillajes, lo trajeron y lo dejaron acá, porque vivía cerca, quieren que nosotros pensemos que como él consume (drogas) vino y se ahorcó”.


Sobre el estado del cuerpo, Juan contó: “Tenía algunas marcas pero no pudimos determinar de qué eran, porque tenía cicatrices de una herida anterior cuando fue apuñalado”.


Otro familiar dijo: “Cuando fui a ver el cuerpo tenía un agujero en el pecho y otro al lado de la cabeza, pero no sabemos de qué era. Yo digo que a él lo asesinaron y lo trajeron a ese lugar. Que él lo haya hecho es imposible porque estuvo internado en el hospital Roballos, estuvo muy mal y me decaía ‘llevame que me quiero curar, no me quiero morir, le temo a la muerte’”.


Además de las causas del fallecimiento, la data de la muerte y el tiempo que llevaba el cuerpo a la intemperie aportarán datos clave para la investigación, para despejar o confirmar las sospechas que tiene la familia acerca de que el cadáver estuvo oculto y luego puesto en el lugar. Todas las hipótesis estarán a prueba de lo que corrobore la autopsia.


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El imputado sigue detenido


La versión de la Fiscalía, basada en dos declaraciones testimoniales, es que Segovia fue, aquel 19 de febrero por la tarde, a comprar droga a la casa de Gómez, ubicada en calle El Gato Danza, del barrio Mosconi II, junto a dos amigos. Como no tenía plata para obtener el estupefaciente, mantuvo una discusión con el vendedor. Este sacó un arma de fuego, lo golpeó en la cabeza y Segovia se desplomó en el suelo. Luego Gómez efectuó unos disparos al aire y los otros dos jóvenes huyeron despavoridos del lugar. Fue la última vez que a la víctima la vieron con vida. Por ello, se cree que el acusado lo mató y luego ocultó el cuerpo.


Tras la denuncia de la desaparición de Matías, la Policía allanó la casa del sospechoso y no halló nada. Pero volvieron a hacerlo el viernes 3 de marzo y encontraron un arma de fuego, varios porros de marihuana y unas 700 bochitas de cocaína. El lunes siguiente Gómez fue imputado por homicidio, al tiempo que se declaró inocente ante los fiscales: dijo que Segovia iba dos o tres veces por semana al negocio que tiene en su casa a comprar bebidas, pero jamás ha tenido problemas con él ni con nadie, ni siquiera se han faltado el respeto con la víctima. Afirmó que desconoce porqué lo acusan de semejante hecho, y que cuerpos especiales de la Policía fueron varias veces a su vivienda con los perros rastreadores y no encontraron nada relacionado a Segovia.


El juez de Garantías Eduardo Ruhl dictó 45 días de prisión preventiva para Gómez, de los cuales ya lleva cumplidos 11. Además, se le inició una causa por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización, que se sustancia en el Juzgado Federal de Paraná.


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