En la investigación judicial del homicidio del contador Ricardo Lizarraga, ya finalizaron las declaraciones de los testigos del hecho y se produjeron las principales pruebas científicas. Ahora, con el conocimiento de los elementos de cargo, uno de los seis acusados va a declarar hoy ante el juez de Instrucción Nº 5, Ricardo Bonazzola, para dar su versión. Se trata de Julio Hernández, de 19 años, quien decidió defenderse en una ampliación de la indagatoria. Además, su abogado defensor Leopoldo Cappa apelará la prisión preventiva para que recupere la libertad durante el proceso. El joven, junto a cinco más, está imputado del delito de Robo seguido de homicidio.
Hoy a las 9 se romperá el silencio, ya es la primera vez desde la detención de los seis sospechosos de asesinar a Lizarraga, que uno de ellos hablará. Cuando fueron citados por el juez para la declaración Indagatoria el martes de la semana pasada, todos ellos se abstuvieron de declarar, por consejo de sus defensores Miguel Alejandro Retamoso, Leopoldo Cappa, Martín Navarro y el oficial Jorge Balbuena.
Luego el juez dictó la prisión preventiva para todos ellos: los cuatro menores de edad, que tienen entre 15 y 17 años, fueron alojados en instituciones a cargo del Consejo Provincial del Niño, el Adolescente y la Familia (Copnaf), mientras que los dos mayores, Jonatahn Chocho Roda, de 18 años, y Julio Hernández, de 19, fueron trasladados a la Unidad Penal Nº 1.
Los defensores solicitaron las excarcelaciones, que fueron negadas por Bonazzola, y luego plantearon las respectivas apelaciones a la medida de prisión preventiva. Los vocales de la Cámara del Crimen deberán decidir al respecto, puntualmente si existe riego procesal en la causa: posibilidad de que los acusados se den a la fuga, o de que atenten contra investigación (a los testigos de la causa).
Como las pruebas principales en la instrucción de la causa ya están producidas, los defensores consideran que no existe tal peligro, así como que tienen arraigo en sus hogares en Paraná, por lo que no se fugarían.
Caso Lizarraga: uno de los acusados romperá el silencio
La imputación
Bonazzola les imputó el delito de Robo seguido de homicidio, que tiene una pena de 10 a 25 años de prisión. Esta semana el juez podría definir la situación procesal de los acusados, cuando se sabrá si mantiene o cambia la calificación legal del hecho.
El hecho ocurrió a las 2.30 del viernes 22 de agosto, cuando el hijo de Lizarraga llegaba a su casa en su moto Honda XR 400. Fue abordado por los seis delincuentes, quienes lo despojaron de su vehículo. Luego, el joven y su padre salieron a buscarlos en el auto. La moto robada había sido abandonada en la zona de la exfábrica de portland, pero esto no fue advertido por los Lizarraga, quienes continuaron la persecución. En Puerto Viejo uno de los delincuentes que iba de acompañante disparó hacia atrás con una pistola 9 milímetros: el balazo entró por el parabrisas del auto e impactó en el cuello del contador, quien murió en el acto cuando el auto a su vez se incrustó en una vivienda.
Las huellas no sirvieron
La mayoría de las pruebas científicas de la causa por el crimen de Ricardo Lizarraga ya fueron producidas, y arrojaron diversos resultados que serán materia de análisis y valoración por las partes y por el juez.
Entre ellas, según informaron a UNO fuentes judiciales, se cuentan las huellas levantadas en la moto robada al hijo del contador y luego abandonada en avenida Estrada. En la Honda XR 400 los peritos de la Dirección Criminalística levantaron seis huellas dactilares y una palmar.
Según el análisis de los especialistas de la División Rastros, ninguna de las marcas cumplía con los requisitos para poder cotejarse con las huellas de los imputados.
Para que la misma sirva como prueba de cargo, en caso de ser dactilar, debe tener nueve puntos de comparación, y para la palmar 12. Los rastros levantados no alcanzaron para que se habilitara la comparación con los imputados en la causa.
Entre las medidas que restan, se encuentra la desgrabación de las imágenes que registraron las cámara del 911 instaladas en avenida Estrada y las inmediaciones de donde se produjo el hecho.
















