“La moto está caliente, hay que venderla”, le dice un joven a su hermano en un audio de WhatsApp. Las conversaciones por celular aluden a la necesidad de vender, entera o por partes, la Guerrero CG que le robaron unos días antes a Matías Espinosa.
Audios complican a los acusados por el brutal robo de la moto a Matías Espinosa
Audios complican a los acusados por el brutal robo de la moto a Matías Espinosa
La Policía estaba buscando a los autores del robo en el cual agredieron a la víctima con un palazo en el rostro y le ocasionaron graves heridas. Por eso, tenían la premura de sacársela de encima. Así se observa en la gran cantidad de mensajes que intercambiaron los hermanos luego de aquel 10 de noviembre, cuando se produjo el hecho delictivo en el Parque Varisco.
Los mismos fueron obtenidos de uno de sus celulares secuestrados, y constituyen una importante evidencia para la acusación, aunque hay diferencias en la causa sobre si fue uno o los dos jóvenes quienes actuaron aquella noche y desfiguraron a Espinosa.
Cabe recordar que la investigación a cargo de la División Robosy Hurtos avanzó por escalones: primero identificaron a quien estaba ofreciendo a la venta una rueda de la moto por Facebook. Luego allanaron la casa del menor de edad sospechado y encontraron la moto íntegramente desguazada. Asimismo, en otros procedimientos incautaron celulares de los acusados.
En aquel momento, los sospechosos seguían libres y se produjo una manifestación en Tribunales donde familiares y amigos de la víctima reclamaron al fiscal Santiago Alfieri la detención de los acusados. Al día siguiente, se produjo la imputación del menor de 17 años por el delito de Homicidio en grado de tentativa y Robo calificado. Su hermano, mayor de edad, fue acusado por Receptación sospechosa. Ninguno quedó detenido.
El abogado querellante en la causa, que representa al joven herido, Marcos Rodríguez Allende, dijo a UNO: “En esta segunda etapa están los secuestros y pericias de los celulares. En virtud de esto que efectúa el Gabinete Informático del Ministerio Público fiscal y de la información que empezó a analizar Robos y Hurtos, aparece la participación de al menos dos peronas más, uno de apellido Vallejos y otro Iriondo, serían las dos personas implicadas y sobre las que habría pedido de detención por parte de Robos y Hurtos al fiscal, que no ha decidido detenerlos sino avanzar en la investigación”.
Asimismo, el letrado indicó que “de los celulares secuestrados surge la participación del menor en el robo y la tentativa de homicidio porque le ofrece a su hermano la moto de propia mano, y del hermano también surgen datos de los mensajes y los audios”.
Las diferencias que se presentan en la causa están alrededor del rol que tuvo el hermano mayor en el hecho: para la Fiscalía sólo hay pruebas que evidencian que intentó venderla; en tanto, la Policía sostiene que debe ser arrestado porque en los mensajes quedó clara su participación en el robo.
Mientras, se analizan distintas evidencias. Primero, el menor de edad le envió a su hermano una foto de la moto entera. Luego, en el allanamiento la encontraron completamente desguazada. Es decir, quedó claro que la tuvieron desde el primer momento. En los mensajes hablan de cómo venderla, pero no hacen alusión al robo en sí, lo cual podría ser interpretado en dos sentidos: o el hermano mayor no estuvo implicado, o habían actuado los dos juntos y no necesitaban conversar sobre el hecho.
Pero además, los investigadores aportaron otro dato: uno de los acusados tenía en su casa un celular que le habían robado a una pareja, unos días después del robo a Espinosa, también en el Parque Varisco. Es decir, se trata de una zona donde el grupo actuaba frecuentemente para robar.
Por el momento, la causa avanza con el menor imputado por el ataque criminal, el cual dirimirá su responsabilidad en el hecho ante el Juzgado Penal de Niños y Adolescentes. En tanto, Matías Espinosa permanece en su casa, con una larga recuperación por delante y varias cirugías, debido a las múltiples fracturas sufridas en el rostro.















