Puerto Viejo

Acuerdan pena condicional soldaditos de un conocido narco de Puerto Viejo

Tres jóvenes que vendían droga en el playón de Puerto Viejo firmaron un juicio abreviado. El jefe de la banda, "Manta" Franco, cayó en otra causa

Domingo 20 de Noviembre de 2022

Hace más de una década que el método de venta de drogas por parte de los narcos de Puerto Viejo es en la vía pública, a través de soldaditos que cumplen turnos, atienden a los clientes en la calle y guardan las bochitas de droga bajo alguna baldoza. A la luz de los hechos, les ha servido porque cuando hay un procedimiento agarran a ese último eslabón de la banda narco y los jefes tienen tiempo de descartarse de los elementos que los comprometen si les llega el allanamiento.

En el marco de una investigación a uno de los tantos narcos de ese histórico barrio de Paraná, a inicios de septiembre del año pasado la Policía Federal allanó varios domicilios y detuvo a los jóvenes que vendían droga en la calle para el jefe de la banda, conocido como Diego Manta Franco. Tres de esos soldaditos fueron procesados en la Justicia Federal y el jueves pasado firmaron un acuerdo de juicio abreviado en el Tribunal Oral. Acordaron penas de prisión condicional porque no se pudo demostrar que las bochitas de cocaína que tenían eran para la venta.

Dos semanas después, la Policía provincial le cayó nuevamente a esa banda y encontraron a Franco con bochitas de droga en su casa, aparentemente fraccionando la sustancia.

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Tres jóvenes que vendían droga en el playón de Puerto Viejo firmaron un juicio abreviado. El jefe de la banda, "Manta" Franco, cayó en otra causa

Tres jóvenes que vendían droga en el playón de Puerto Viejo firmaron un juicio abreviado. El jefe de la banda, "Manta" Franco, cayó en otra causa

Hace unos meses esta causa se cerró con un proceso abreviado de la misma forma que la otra: prisión condicional para Manta y un cómplice por tenencia simple de estupefacientes.

En este caso, hubo un procedimiento policial polémico y cuestionado que impidió atrapar a otras personas y encontrar más pruebas para la causa.

Abreviado

Los 10 allanamientos de la Policía Federal comenzaron al mediodía del viernes 3 de septiembre de 2021 hasta poco antes de la medianoche, contra los 15 integrantes de la organización delictiva que fueron identificados con precisión en la pesquisa a cargo de la Delegación Paraná de la fuerza federal.

El operativo finalizó con la detención de tres de los sospechados: los soldaditos que vendían en el playón polideportivo del barrio. El líder de la organización narco, según contaron a UNO vecinos poco después del procedimiento, siguió con la empresa criminal activa y amasando fortunas.

La pesquisa demandó varios meses de trabajo en el cual se reunió mucha información. Hubo tareas de campo y escuchas telefónicas donde quedaron expuestas las relaciones entre los integrantes de la banda delictiva y el rol de cada uno, donde aparecía que el jefe era el Manta Franco. También se obtuvieron imágenes del accionar de la organización en el barrio, pese a las dificultades edilicias y geográficas que tiene la zona.

Según los datos de esta pesquisa, Manta era el organizador y contaba con varios colaboradores y al menos ocho vendedores, además de ser el proveedor de un revendedor de la droga, también en Puerto Viejo. También había quienes se encargan de almacenar la droga y otros que guardan el dinero.

Todo esto también puede ser leído en presente, ya que a los ojos de todo el barrio la actividad delictiva sigue en pie.

Sobre la modalidad de venta en el polideportivo, se observó que guardaban la droga en una vivienda ubicada en calle Medina a metros de Estrada, que tenían solo para eso, en cuyo allanamiento no encontraron más que una cama. De allí alguien trasladaba las dosis de cocaína hacia el playón, donde los vendedores atendían a los clientes. Pero no tenían ellos la droga, sino que la dejaban en una alcantarilla, en la cuneta o simplemente en el suelo. Cuando al vendedor de turno se le terminaban las 100 dosis que le dejaban, iba un joven a buscar y le traía más. Había ocho vendedores que trabajaban allí por turnos, se informó a UNO en aquella oportunidad tras los allanamientos.

También la banda contaba con un servicio de delibery, a cargo de un hombre que conducía un auto y llevaba la droga a domicilio.

Los tres procesados fueron Claudio Ríos, Martín Pucheta y Gustavo Martínez. En principio les habían endilgado el delito de comercio de estupefacientes agravado por la participación de más de tres personas.

Luego le quitaron el agravante y, al momento de llegar a juicio, se advirtió que las pruebas no eran contundentes respecto a la venta de las bochitas que tenían consigo. De este modo, los soldaditos acordaron una pena de tres años de prisión condicional por tenencia simple, esa figura intermedia entre la posesión de drogas para consumo personal y para la venta.

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El acuerdo de juicio abreviado fue presentado por el fiscal adjunto Juan Podhainy y el defensor particular Claudio Berón. En los próximos días, la jueza del Tribunal Oral Federal de Paraná, Lilia Carnero, dará a conocer si homologa o no el acuerdo o si lo hace cambiando las penas.

Se informó a UNO que a estos soldaditos el jefe narco les pagaba apenas 1.000 pesos por su tarea, pese a las fortunas que ganaba diariamente.

Se estima que por aquellos día, solo en el puesto del playón, vendía unas 600 dosis de cocaína por día, a entre 600 y 1.000 pesos, según la calidad. En promedio, se alzaba con 450.000 pesos por día, es decir, unos 13 millones al mes.

Fraccionando

Dos semanas después de los allanamientos de la Policía Federal a distintos integrantes de la banda narco, fue Toxicología de la Policía provincial con efectivos y grupos especiales de toda la provincia los que cayeron al barrio Puerto Viejo. Fue en el marco de una investigación por narcomenudeo instruida en la Fiscalía provincial a cargo de Mariano Budasoff.

Se requisaron 14 domicilios con autorización del Juzgado de Garantías Nº 6. En uno de ellos engancharon a Manta Franco, según se informó en esa oportunidad, fraccionando cocaína, junto a un presunto cómplice, su cuñado, de apellido Casal.

Pese al despliegue, sólo en esa vivienda ubicada sobre una pollería de la que también es dueño Franco, encontraron una bochitas de droga. En los demás procedimientos no hubo demasiado éxito y no faltaron críticas al procedimiento policial ante situaciones sospechosas.

Al día siguiente, ocurrió un hecho llamativo. Una vecina lindera a la casa de los narcos llamó a la Policía, denunciando que había personas que quisieron meterse en su casa y, como no pudieron, poco después los vio colgados del tapial, y le decían que se les había caído algo en su patio. La mujer llamó de inmediato al 911 y los policías acudieron al domicilio. En el patio de la vivienda de la mujer encontraron una bolsa con envoltorios de cocaína, y luego, en la casa otra vecina, hallaron otra bolsa con una boleta de ATER y con marihuana. Al parecer, se trataba de la droga que los narcos allanados en la noche anterior habían alcanzado a descartar.

No obstante, las pruebas reunidas en la causa alcanzaron para al menos condenar a Manta Franco y a su cuñado, no por comercio de drogas, sino por tenencia simple, a tres años de prisión condicional. Este juicio abreviado fue presentado y homologado hace aproximadamente unos seis meses. Y anteriormente, por otras causas por venta de drogas en el mismo barrio, hubo condenas a soldaditos que operaban de la misma forma que los procesados en la Justicia Federal.

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