El viernes aproximadamente a las 13.30 horas, en el horario de Educación Física, un alumno fue asaltado a punta de pistola por una persona en el baño del establecimiento. El desconocido le arrebató el teléfono celular, salió corriendo y escapó por la puerta principal, ubicada en la esquina de Urquiza y Corrientes. Fue perseguido por un grupo de alumnos que advirtieron lo sucedido hasta peatonal San Martín, donde logró despistarlos. En la misma jornada, una niña sufrió un accidente en un sector donde se realizan trabajos de mejoras y no deberían tener acceso los alumnos. Hasta este lunes se encuentra en observación por el golpe sufrido.
Padres de la escuela Normal reclaman medidas ante hechos de inseguridad
Edgardo Zuffiare, uno de los padres preocupados por la situación de inseguridad, dialogó con radio 97.1 La Red Paraná acerca de lo sucedido. Detalló que en el horario del robo "hay un descontrol" en cuanto al ingreso y egreso de las personas, ya que es el cambio de turno de los docentes y no hay preceptor.
“A partir de los dos hechos de inseguridad, de distintas características, este fin de semana nos autoconvocamos mediante las redes sociales para presentarnos hoy en el establecimiento para discutir con las autoridades medidas, porque hoy la seguridad de la escuela deja mucho que desear”, indicó el padre.
En su relato sobre el robo del celular, no dejó de resaltar el peligro que implica que compañeros del alumno asaltado salgan corriendo al delincuente por las calles céntricas. Vale destacar que la denuncia correspondiente fue realizada en la comisaría Nº 2 por las autoridades escolares.
Falta de vallado
Desde hace varios meses se lleva adelante tareas de refacción y mejoras para la preservación del inmueble histórico, entre ellas la reparación de cubiertas para evitar las filtraciones, mejoras en las instalaciones sanitaria y eléctrica, además de la refuncionalización del subsuelo.
“Entiendo que el vallado es responsabilidad de la empresa y los controles los debe realizar la dirección de Arquitectura, no los directivos de la escuela”, comentó el consultado.
Sucede que el viernes pasado una chica sufrió un accidente cuando ingresó a un sector donde la empresa realiza trabajos y al cual no se debería poder acceder. “La obra no cuenta con elementos de seguridad. Hace un tiempo atrás un chico sufrió una descarga eléctrica y ahora lo de esta chica, que aún continúa en observación”, explicó.
Zuffiare mencionó que en 2012 un grupo de padres conformó una comisión que se reúne en torno al problema edilicio. “La obra no está bien diagramada y no tiene los elementos necesarios para ser segura, y los chicos no miden los riesgos”.
Esta mañana se mantenían en reunión con los directivos de la escuela, quienes en principio, se comprometieron a destinar a una persona a la vigilancia del ingreso y egreso de personas, sobre todo en horarios de escasa circulación.
En la puerta de la escuela ahora se consulta antes de dejar entrar
Como la escuela Normal es parte orgánica de la Uader, fueron sus autoridades las que dieron respuesta a los padres ante los hechos ocurridos el viernes. En primera instancia, quien quiera ingresar a la institución, por lo menos de mañana y desde ayer, se encontrará con la puerta cerrada y tres personas que consultan antes de dejar pasar. Fue el primer acuerdo que se alcanzó con los padres que se autoconvocaron.
“Lamentablemente el viernes tuvimos los dos sucesos entre las 13 y las 15”, dijo a UNO Daniel Richard, secretario de la escuela junto a Javier Varela, vicedecano de la facultad de Humanidades, Artes y Ciencias Sociales. Luego relataron detalles de los dos hechos ocurridos. “Se van a realizar las actuaciones para saber por qué la nena entró a un sector donde no debería haberlo hecho. Se los citó a los profesores y se van a ver con la empresa las medidas de seguridad”, destacó.
Contó que ayer, primero hubo un intercambio en el pasillo con los padres y luego dieron una explicación. “A la mañana se pidió una inspección a la ART de la escuela para conocer si hay fallas en las medidas de seguridad. También se leyó un acta donde se dio cuenta de que las zonas están bien señalizadas”, agregó.
Con respecto al robo, tanto Richard como Varela, lo caracterizaron como un “hecho de inseguridad pública” y delictivo. Richard explicó: “Fue muy angustiante para un niño de 12 años y fue lamentable también porque hace dos meses se hizo una nota a las autoridades policiales donde se les solicitaban que refuercen el cuidado en la zona por un robo en la puerta de la escuela”. También señaló: “Ahora se volverá a hacer por escrito. No es una función de la escuela poner seguridad privada. Es un edificio de puertas abiertas”.
Por su parte, Varela, destacó: “Transitan cientos de personas y es algo que discutimos con las autoridades para prevenir sobre esta situación”.
En principio se acordó la firma de un acta con compromisos repartidos y el viernes se volverán a reunir las partes ver que lo acordado se llevó adelante. Participaron padres, el Centro de Estudiantes, representantes del gremio de docente y el equipo directivo de la escuela.













