Superliga
Lunes 12 de Noviembre de 2018

Patronato no liquidó la historia y resignó dos puntos vitales

Igualó 3 a 3 ante San Martín de Tucumán en el Grella. El Rojinegro sacó tres tantos de distancias en la etapa inicial, pero se durmió y el Ciruja le arrebató dos unidades.

Era una locura Rojinegra. Patronato ganaba, goleaba, se floreaba y se escapaba de los puestos de descensos. Había obtenido tres goles de distancias en la etapa inicial gracias a un cuarto de hora letal. En el inicio del complemento gozó de espacios para cerrar la persiana ante la desesperación del adversario. No liquidó el partido a tiempo. Sufrió una sorpresa y retornó a la zona roja.

Patronato resignó este lunes dos unidades que el futuro determinarán el verdadero valor. En el estadio Grella igualó 3 a 3 ante San Martín de Tucumán en uno de los encuentros correspondiente a la 12° fecha de la Superliga. El resultado fue un castigo para el elenco de barrio Villa Sarmiento, que se relajó en la segunda etapa. Fue un premio para la visita, que nunca bajó los brazos.


Si bien resta mucho para el cierre de temporada, el juego no era una historia más. Era una verdadera final entre dos equipos que tienen como objetivo conservar la plaza en la elite del fútbol argentino. Patronato lo asumió de esa manera. Con temperamento, intensidad e inteligencia. Se adaptó a un campo de juego que lució con un verde impecable, pero se presentó pesado y con mucha agua en distintos sectores.

El Rojinegro jugó con concentración y los dietes apretados. Fue a buscar rápidamente la apertura del marcador, pero lo hizo al explotar los espacios que brindó San Martín a espaldas de los marcadores de punta. El Ciruja centralizó mucho su juego a través de sus mediocampistas, pero intentó ser ancho en campo adversario a través de las proyecciones de sus laterales.

Ahí lastimó el dueño de casa, con la movilidad de Lautaro Comas por el andarivel izquierdo. El Gordo fue una pesadilla para Hernán Petryk, pero también contó con la colaboración de Bruno Urribarri que sorprendió al sumarse al circuito ofensivo.

Patronato anunció a los 5 minutos a través de una segunda pelota que nació en un balón detenido, Comas envió el centro que encontró a Facundo Barcelo cara a cara con Jorge Carranza. El pie del experimentado arquero evitó el primer festejo entrerriano.

La tenencia del balón era de San Martín, pero no gravitaba gracias al buen trabajo del tándem Lemos-Bravo. A su vez Patronato continuó desnudando falencias defensivas de la visita. Un zurdazo de Urrribarri de media distancia motivó la segunda respuesta positiva de Carranza, que despejó el remate del concordiense al tiro de esquina.


El Rojinegro golpeaba las puerta del gol. Encontró su premio a través de la receta ganadora: el balón detenido. Esta vez fue Mauricio Sperduti el que asistió a Barcelo, que con un rápido movimiento se desprendió de su marca para enviar el balón al fondo de la red.


El tanto encendió al hincha. “Patronato es de primera, y de Primera no se va”, inflaron el pecho en las gradas. Vera se contagió al desprenderse del fondo y pisar área tucumana para ser derribado por Moreira. Penal que Sperduti lo canjeó por el segundo tanto del anfitrión.


San Martín intento avanzar con su libreto, pero su toqueteo era intrascendente y no lastimaba. Solamente inquietó con un tiro libre ejecutado por Alberto Costa que Bértoli envió al tiro de esquina.

La intensidad de Patronato no mermaba más allá de la cómoda ventaja. Logró sacar más diferencia al no reducir el ritmo. Por eso provocó un nuevo error forzado en la defensa tucumana. Esta vez fue Lucas Acevedo el que cometió el penal que exigió Sperduti. El gordo le dejó el disparo a Barcelo, que aumentó su cosecha personal.

Fue una primera etapa ideal para Patronato. En un cuarto de hora sacó tres tantos de distancias. Encendió al hincha que cree que la permanencia es una misión que está al alcance de la mano.


Resumen del primer tiempo:


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Complemento.

San Martín intentó descontar para ponerse en partido a través de dos variantes ofensivas por el ingreso de un marcador de punta con vocación ofensiva (Emiliano Purita) y un punta con olfato goleador (Marcos Figueroa). Sin embargo las modificaciones no hizo más que desequilibrar aún más a un equipo que mostró mucha fragilidad durante la etapa inicial.




Patronato en tan solo dos minutos tuvo dos claras situaciones. Al minuto Carabajal abrió el juego para Comas quien envió un centro que no llegó a conectar Sperduti, que ingresaba en soledad. Luego fue Carabajal quien apareció en posición de centrodelantero, pero envió su disparo arriba del horizontal.




San Martín fue un equipo demasiado largo que ofreció mayores espacios de los que había brindado en la etapa inicial. De esa manera los dirigidos por Mario Sciacqua gozaron de varias situaciones de contragolpe en superioridad numérica, pero no aprovechó el momento para golpear por cuarta vez.




El dueño de casa jugaba cerca de su propio arco ante el avance del Ciruja. Asimismo no sufrría dado que tanto Sandona como Vera despejaron cuantos valores transitaron por la zona. Sin embargo una jugada aislada desencadenó en un dudoso penal para la visita. Bieler sacó a relucir su capacidad goleadora al batir la valla defendida por Bértoli.




Patronato tenía dos tantos de distancias. Sin embargo aparecieron algunos temores que quedaron expresado en algunas desatenciones defensivas. Sciaqua movió el esquema con el ingreso de Walter Andrade para armar una línea de cinco defensores, pero librando a Urribarri y Geminiani al circuito ofensivo. Además buscó frescura en el centroataque con la presencia de Franzoni.



La tensión se elevó en el último cuarto de hora a través de un remate de media distancia de Costa, que ingresó en el parante derecho del arco Rojinegro. De esa manera el partido ganó emotividad. Patronato contragolpeaba por el andarivel izquierdo con la velocidad de Comas, pero las piernas pesaban en sus compañeros. San Martín adquirió confianza a partir de las dos conquistas y sumó muchos hombres en el área entrerriana para intentar alcanzar la hazaña. Y lo que parecía una utopía se transformó en realidad. El ciruja alcanzó el empate con un misil que Luciano Pons a 6 minutos del final.


Patronato intentó recuperar la ventaja, pero ya no tenía fuerzas anímica. Resignó dos unidades en una verdadera final. Ahora tendrá que recuperarlas en su visita a Boca Juniors, en La Bombonera.



Resumen

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