Superliga
Martes 20 de Febrero de 2018

"En el festejo las busqué a las mellizas porque nunca me habían visto hacer un gol"

Matías Garrido convirtió luego de dos años en el 3 a 0 ante Chacarita. Señaló que fue uno de los goles "más importantes" y confesó que vivió momentos muy duros. "Tuve miedo de no volver a jugar", dijo.

La boca se llenó de gol luego de un contraataque perfecto. Fue el 2 a 0 de un partido que se había puesto complicado. Patronato le marcaba el segundo a Chacarita y lograba oxígeno en una tarde inestable, húmeda y agobiante, como el juego.

Matías Garrido salió corriendo hacia la platea de calle Churruarín a buscar a sus chicas. Sobre todo a las mellis, Agos y Juli, quienes nunca lo habían visto marcar un gol. Claro, el sanjuanino había convertido su último tanto el 14 de febrero de 2016 en La Plata ante Gimnasia. Aquel día hizo los dos en la derrota por 3 a 2 por la segunda fecha del Torneo de Primera.

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En el medio, el mediocampista creativo, tuvo que padecer un dura lesión. Una hernia de disco que lo llevó al quirófano y lo hizo dudar sobre su futuro en las canchas de fútbol. Estuvo más de 10 meses sin jugar un partido oficial. Volvió con Talleres el año pasado, pero el 2018 le dio el impulso que necesitaba: el gol.

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Ese gol que lo ubica como "uno de los más importantes" de su carrera. Inclusive entra en la disputa con aquel recordado tiro libre ante Santamarina de Tandil, el día que Patronato ascendió a Primera. Atrás quedó la angustia y hoy disfruta del momento del equipo junto a Laura, su compañera de siempre, Josefina, su primera hija de 4 años y las mellis de 2 años.

"Después del gol salí corriendo y las busqué a las mellis porque nunca me habían visto hacer un gol. Sabía que estaban atrás de donde hacemos el precalentamiento, pero después subieron porque estaba lloviendo. Me di vuelta y lo busqué a Seba (Ribas) que me había dado el pase", relató emocionado el jugador que tiene tres goles en Primera con el Rojinegro y 10 en la Primera B Nacional. "Jose me había visto en la cancha y en la tele y es la que más entiende, pero las mellis tenían su primera vez en la cancha, así que fue muy lindo", agregó.

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Garrido tuvo un 2017 muy adverso. Luego de jugar ante Atlético Rafaela el 17 de diciembre de 2016 nunca se imaginó que recién iba a volver a las canchas el 1º de octubre de 2017 cuando ingresó por Blas Cáceres en la derrota ante Talleres en Córdoba por la quinta fecha de la Superliga.

"La lesión fue muy complicada porque es poco común y uno tiene muchos miedos. Se te cruzan un montón de cosas por la cabeza. Miedo de no volver a jugar al fútbol por ejemplo. Consultaba y averigüe por todos lados y la decisión no fue fácil, pero salió todo bien", confesó el jugador nacido el 2 de febrero de 1986.

Al mismo tiempo dijo que el proceso de rehabilitación fue "muy duro" y muchas veces se "caía". "Tuve momentos que me costaba mucho y se me hacía todo difícil. Después de la operación uno no sabe cómo va a quedar y cómo va a responder el cuerpo. Todos esos miedos los tuve, pero el apoyo de la familia y los amigos fueron fundamentales. Los compañeros me alentaron mucho en el día a día, porque es mucho tiempo sin entrenar. La primera etapa se cumplió, que fue volver a hacer una pretemporada y cuando te metés en el grupo te volvés a sentir jugador que eso es lo más lindo que hay, porque cuando vos tenés una lesión te parece que estás afuera de todo. Luego volví a entrenar, a jugar, a jugar en Reserva y todo eso fue importantísimo. Todo eso me quedó en la mente y el lunes lo recordé".

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El 6 de diciembre de 2015 Patronato ascendió a la Primera División luego de vencer a Santamarina de Tandil en los penales. Para llegar a esa instancia tuvo que sortear una diferencia de dos goles por haber perdido en el partido de ida por 3 a 1. Matías Garrido, con su impecable pegada, marcó el 1 a 0 a los 56 minutos y abrió el camino para llegar a la gloria. A pesar de la importancia de la anotación, para el Diez, el gol del lunes será uno de los más recordados y lo ubica bien arriba.

"Hice goles importantes como el de Santamarina en una final, pero el significado de este gol es muy importante por todo lo que viví, por el tiempo que pasó. Lo voy poner entre los más importantes de mi carrera y seguro el más recordado. Fue el desahogo de mucho tiempo y mucho esfuerzo", manifestó.

Por otra parte dijo que el gol también se "gritó" en San Juan y que luego del partido le agradeció a la familia y a los amigos que siempre estuvieron presentes.

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"Ellos son una parte muy importantes a pesar de estar lejos. A través de mensajes, las redes sociales, sentís que están y te dan fuerza para seguir. Cuando no me tocaba jugar y ahora, estuvieron siempre", agradeció.

A partir de los buenos rendimientos, el mediocampista le genera un lío al entrenador Juan Pablo Pumpido.

"Uno trabaja para estar y el objetivo este año era sumar minutos y es un lindo lío que tiene el cuerpo técnico porque hay varios jugadores que están bien y el grupo está fuerte. Es el camino y después ellos tomarán las decisiones", finalizó.



El gran verdugo de Chacarita
Contra Vélez cedió una asistencia para que Sebastián Ribas convirtiera y asegurara la victoria en Liniers. El lunes el delantero uruguayo le devolvió la gentileza y fue él quien garantizó un triunfo que cotiza en euros. Anotarle a Chacarita se puede considerar una sana costumbre; el gol que le hizo por la 16ª fecha de la Superliga fue el cuarto que le convierte con la camiseta de Patronato (tres le hizo en la B Nacional). Matías Garrido es el verdugo del Funebrero. La Ardilla festejó su reencuentro con el arco contrario y el Rojinegro celebra la vuelta a su nivel.

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"Chacarita fue un rival muy duro, que nos complicó en gran parte del segundo tiempo. Estoy muy contento de haber vuelto a convertir y más que nada por el triunfo que es muy importante para el equipo", relató el sanjuanino.

El talentoso futbolista lo tiene alquilado al equipo de San Martín: "Es el cuarto gol que le hago a Chacarita, en la B Nacional le convertí dos en un partido que ganó Patronato 6 a 2 y el del empate 1 a 1 de visitante, también por la B Nacional. Parece que me sienta bien enfrentarlos", acotó.

De cómo se dio la jugada del tanto del lunes, recordó: "Fue una gran jugada de Sebastián Ribas que aguantó muy bien la pelota y cuando me vio pasar me dejó solo; le pegué fuerte a la pelota y por suerte entró".

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Cuando le llegó el turno de ingresar no era el mejor momento de Patrón en el partido: "Antes de ingresar Juan Pablo –Pumpido– me pidió que me recueste por izquierda y que le diera una mano a Bruno –Urribarri– porque Chacarita se venía con mucha gente por ese sector, pero sin olvidarme de atacar. Después del 2 a 0 creo que todo cambió, pudimos manejar el partido y terminar tranquilos", manifestó.

De las virtudes de este Patronato que no se aparta del objetivo de asegurarse la permanencia, pero que en lo matemático está a un punto de ingresar a copas internacionales, enumeró: "Primero y principalmente somos un muy buen grupo humano en el que todos, los que concentran y no, estamos compenetrados en alcanzar el objetivo de dejar a Patronato en Primera A. La competencia entre todos es muy sana y el trabajo en equipo se refleja en los buenos resultados que venimos obteniendo", consideró.

EL ÁRBITRO. Darío Herrera dirigirá el sábado cuando el Santo visite a Defensa y Justicia desde las 17.

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