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Narcotráfico, de Paraná hacia el mundo

Crecen la oferta de droga en las calles, las personas vinculadas a instituciones locales con el narcotráfico y la circulación de drogas por el río Paraná.

Miércoles 31 de Marzo de 2021

1) “Otra vez lo mismo, me están faltando cosas de la casa, me lleva lo que encuentra, se junta con gente del mismo grupo que mi otro hijo. Yo trabajo todo el día y nadie me da una respuesta, una ayuda”, se escucha en el audio de WhatsApp desesperado de una madre. La mujer dice “otra vez” porque ya pasó por este calvario años atrás, cuando a su hijo le ofrecieron un porro a los 13 años en un club, lo captaron grupos delictivos de Paraná y unos años después terminó asesinado de un balazo por un hombre ligado al narcotráfico. Ahora, otro de sus hijos que era niño cuando sucedieron aquellas tragedias, tiene 17 años y transita ese camino que parece sin salida para cientos o miles de adolescentes en las calles de Paraná, Concordia y otras ciudades de la provincia.

La oferta de drogas no para de crecer en cada rincón de la provincia, y durante la pandemia se multiplicaron los kioscos de narcomenudeo. La ley provincial que pretende erradicar ese delito, más allá de las voluntades, sigue demostrando su ineficacia. La crisis golpea en los más débiles y en muchos barrios los chicos tienen más al alcance alguien que ofrece droga que un espacio donde ir a recrearse. Familias que se destruyen y pibes que matan o son asesinados termina siendo la última escena de la película.

2) Personal de tres instituciones se vio comprometido en el narcotráfico en las últimas semanas: el concejal de Pueblo Belgrano Andrés Irigoyen, primero; y la empleada municipal de Tránsito María Fernanda Melchor, y la psicóloga de la Segunda Brigada Aérea de Paraná, Analía Graciela Mangona (MP Nº 2.222), después. Cayeron en dos episodios distintos con cargamentos de marihuana en la ruta nacional 14 en Corrientes. Como se evidenció en la causa Narcomunicipio que terminó con la condena al exintendente Sergio Varisco y Daniel Celis, entre otros, los narcos buscan amparo y mejores condiciones para sus negocios ocupando lugares en las instituciones. Por ejemplo, Mangona “chapeó” en el control de Gendarmería con la credencial que autorizaba a su vehículo ingresar a predios de la Fuerza Aérea, aunque esta vez no le sirvió ante el olfato de la perra entrenada para detectar drogas.

3) Un día de enero, mientras vecinos de Paraná tomaban mate en el Parque Nuevo, trotaban por la costanera o se echaban al sol en el balneario Thompson, pasaba por el río una barcaza proveniente de Paraguay, a la vista de todos, pero sin que nadie advierta lo esencial: en sus contenedores iba parte del mayor cargamento de cocaína en la historia que iba a ser incautado en Europa el 23 de febrero. Fue la Operación Atlántico Norte efectuada por la Policía de Alemania y la de Bélgica. En esa barcaza iban 16 toneladas de la droga, valuadas en unos 3.000 millones de euros, según datos oficiales publicados por la agencia EFE. El periodista Mauro Federico, que reveló la información en el sitio Data Clave, refirió que la cocaína iba oculta en latas de pintura que fueron cargadas “dentro de contenedores en el puerto de Asunción, navegaron en balsas por la Hidrovía hasta el puerto de Buenos Aires, donde fueron transbordados por la empresa logística Hamburg Sud. Allí esperaba el buque San Artemisso, de bandera panameña, que había anclado en Buenos Aires el 11 de enero”.

El 30 de abril vence el contrato con las empresas que regentean la Hidrovía Paraná-Paraguay, y desde vastos sectores se viene reclamando al presidente Alberto Fernández recuperar la soberanía sobre nuestros ríos. Tanto para tener el control sobre una palanca clave de la economía y el comercio exterior, como para que el río deje de ser una pista libre para el narcotráfico y el contrabando en general. Por ahora, en las conversaciones del Consejo Federal de la Hidrovía, Entre Ríos y las demás provincias costeras aparecen como espectadoras ante decisiones estratégicas. Se trata de una vía sin controles tanto para el narcotráfico internacional como para los narcos locales. Algunos recuerdan aquella conversación entre el Tavi Celis y su amigo el Flaco Silva, cuando pretendían comprar un terreno sobre la costa en la zona del Seminario, en Paraná, presuntamente para tener un puerto de entrada de la droga que adquirían en el norte del país.

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