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Día del Periodista

Miradas: Lord Jones estaba vivo

Los periodistas solemos creer que nuestro trabajo es de vital importancia y, cinco minutos después, pensar que el mundo viviría mejor sin periodistas.

Sábado 06 de Junio de 2020

El día del periodista es una fecha en la que abundan los elogios: no está mal ni bien. Quien quiera puede preguntarse si la frase del flyer (antes, una tarjeta) lo describe con justicia, poniéndose también en lugar del que mandó el saludo para advertir lo difícil que resulta describir a cualquier conjunto de personas.

Los periodistas solemos creer –algunos, más el 7 de junio–, que nuestra tarea es de vital importancia y, cinco minutos después, pensar que el mundo viviría mejor sin periodistas. Y posiblemente las dos cosas sean ciertas. Y esto pasa especialmente en un trabajo en el que la subjetividad deja su huella en cada cosa que se hace o no se hace.

Suele decirse, y es algo que suscribo, que el capital del periodista es la confianza que en él depositan quienes lo escuchan, lo leen, lo ven. Que el compromiso con la verdad es lo que lo define. Sin embargo, otros dicen que la gente consume el periodismo que ratifica lo que ya pensaba...

Por lo pronto, no siempre el compromiso con la verdad es el camino más sencillo para el periodista; que además está siempre a tiro de que esa verdad se desacredite por ser su verdad. ¿Cuál es el conjunto de valores, actitudes, deseos que se consideran correctos para juzgar, a partir de esas certezas, si el compromiso con “la verdad” es lo correcto o lo que más sirve a su comunidad? También ese aspecto se presenta engorroso.

En los fallos judiciales donde se cruza el periodismo se suele hablar de “la búsqueda leal de la verdad” como uno de los criterios para juzgar determinadas conductas.

Es otra definición dificultosa, supongamos que la verdad se busca siempre con lealtad, y que en ese caso la búsqueda de la verdad es un buen criterio; aunque tal vez nos haga un poco de ruido porque se lo ha usado mucho como argumento de ventas. La verdad siempre vende más que ‘la verdad algunas veces’ o que ‘periodismo dependiente’.

Capítulo aparte lo que se vende como periodismo y no lo es. ¿Cómo definir lo que es periodismo o no? Quedamos dos párrafos atrás en usar la muletilla judicial de la búsqueda leal. ¿Puede haber deslealtad en el periodismo, o si es desleal no es periodismo? Aunque muchas veces se lo venda como periodismo. ¿Reclamamos en Defensa del Consumidor entonces?

Argumentos de venta porque generalmente, en esta parte y momento del mundo, el periodismo se trata de una actividad económica. Y cuando hablamos de periodistas solemos hablar de nosotros, los que trabajamos de esto.

Qué clase de periodismo haríamos si no viviéramos de esta actividad es también una pregunta interesante, tanto para el que trabaja en una empresa como para el cuentapropista, para el que trabaja en un área estatal o en una organización no gubernamental.

Contar lo que pasa verazmente; opinar honestamente (sería lo contrario a vender la opinión); combatir la injusticia; pronunciarse contra la violencia, los abusos y la discriminación; promover el acceso la educación, la convivencia y el respeto. También aportar al debate sobre cómo mejorar la sociedad en que vivimos, cuestionar y proponer. Son varios objetivos por los que puede decirse que debe trabajar el periodismo. Los íconos del periodismo argentino se han caracterizado más o menos por eso.

Creo que es así, que no basta limitar al periodismo con aquella frase que señala que consiste esencialmente en decir ‘lord Jones ha muerto’ a gente que no sabía que lord Jones estaba vivo”. Qué algo más útil debiera surgir de este trabajo.

Claro que –insisto– con la subjetividad tan presente, en un sistema económico que no entiende de valores, conviviendo con una explosión de las nuevas tecnologías que todo el tiempo reconfiguran el escenario y hasta la “misión” del periodista, no es sencillo acertar a las definiciones (tras 12 párrafos, no acerté a ninguna). El periodismo es también imaginación, especulación, análisis, o esto que ustedes están leyendo.

García Márquez afirmó que el periodismo “es el mejor oficio del mundo”. Más allá de que todos quisiéramos tener quince minutos de su genialidad, los mismo podrían decir otros trabajadores, pero es cierto que brinda la posibilidad de hacer cosas buenas por los demás.

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