Secciones
Miradas

Hay razones para ser optimistas

"Sembradores trabajan con normalidad, y de no ser por la proliferación de tapabocas y frascos de alcohol nada indica que operan bajo el influjo de una pandemia"

Sábado 16 de Mayo de 2020

El campo no detiene su marcha en tiempos de aislamiento. El paisaje rural es, por cierto, el que menos alteraciones sufrió del 20 de marzo a esta parte. Tranqueras afuera se ven pocos camiones en un ir y venir de los lotes a los acopios; pero andan los necesarios para poner a resguardo el fruto de la trilla. La Bolsa de Cereales da cuenta de que en Entre Ríos ya se cosechó el 98% de la soja de primera sobre un área implantada de 773.400 hectáreas.

Sembradores trabajan con normalidad, y de no ser por la proliferación de tapabocas y frascos de alcohol nada indica que operan bajo el influjo de una pandemia.

“La fábrica de comida no se detiene”, dijo con ironía a UNO Sandro Rojas, operario de una empresa contratista que por estos días trilla en la zona sur de Diamante. La compañía en la que está empleado sale a levantar granos por el país y ciclo tras ciclo lo barren de norte a sur. Esta vez es todo más lento, pero marchan. En las lechería la situación es otra pero orientada en similar sentido. Los tamberos arrancan en la madrugada y tras la siesta concluyen su labor campo adentro. Como se consignó en este diario salen de las explotaciones lo justo y necesario, pero la materia prima está siempre lista para ser procesada en las industrias de Entre Ríos, Santa Fe y Córdoba.

Tales ejemplos vienen a cuento de que la región está en una posición de privilegio para encarar el día despues de la pandemia. La multiplicidad de instalaciones vinculadas a los agroalimentos que tienen tales provincias abastecen el consumo nacional, si bien no de forma hegemónica, sí dominante. En los peores momentos de la crisis sanitaria, el agro y sus plantas procesadoras siguieron abiertas.

De observar sucesos se intuye que los criterios adoptados para decidir las excepciones tienen que ver con cuestiones de salud pública, pero también con la generación de insumos para cadenas productivas y con la necesidad de otorgar dinamismo a las localidades o departamentos donde se desarrollan.

La industria de la carne es otro de los sectores donde se tracciona la reactivación económica. En la cadena avícola, un millar de trabajadores cumplen estrictos protocolos sanitarios para asistir a las faenas de pollos y producción de huevos en turnos de nueve horas de trabajo. Las empresas Tres Arroyos y Fepasa en la costa del Uruguay y Motta en la del Paraná están a la vanguardia con productividad regular. En el ámbito de la industria bovina el nivel de faena creció el 4% durante abril, en medio de la pandemia. Incluso el gobernador Bordet visitó la planta Alberdi, donde 240 empleados industrializan 500 medias reses diarias.

En cambio, entidades que reúnen a los productores de porcinos dieron a conocer el 7 que decidieron, ante la actual coyuntura provocada el Covid-19, disponer una baja del precio del animal desde la granja, para que pasada toda la cadena hasta llegar al consumidor, se pueda ofrecer cuartos traseros y delanteros del cerdo, paleta y jamón respectivamente, a menos de 155 pesos por kilogramo al consumidor.

En los puertos la actividad se mantiene. Por caso, el buque ultramarino Rose Harmony, de bandera liberiana y 180 metros de eslora, arribó al puerto de Concepción del Uruguay proveniente de Auckland, Nueva Zelanda. Según las previsiones de la empresa exportadora Urcel Argentina, se cargarán 19.000 toneladas de troncos de pino a granel.

Queda claro que la economía entrerriana en particular tiene argumentos para ilusionarse con que la vuelta a la normalidad no suceda desde un escenario apocalíptico. Para muestra vaya un ejemplo: el último reporte de la Bolsa señaló que el rendimiento promedio provincial de soja se sitúa en 2.270 kilos por hectárea y se posiciona muy próximo al obtenido en el último ciclo, 2.296 kilos, pero se registra una caída en relación al año pasado del 25%. En definitiva, hay razones para ser optimistas.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario