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Vecinos del Parque Urquiza defienden zona del Patito Sirirí

Vecinas y vecinos de la costa del río Paraná solicitan una audiencia al intendente Bahl y piden participación para cuidar el Parque Urquiza

Domingo 11 de Julio de 2021

Organizados al modo de los autoconvocados, los manifestantes quieren que el intendente de Paraná, Adan Bahl, los reciba para explicar su inquietud urgente, ante el destino de una zona lindera al Patito Sirirí, en la zona del Parque Urquiza, que podría lotearse. Como primera medida, reclaman no innovar en la situación actual del predio, para que no se den pasos irreversibles.

Sugieren que el oficialismo avance con un proyecto ya redactado por varios concejales, para estudiar el problema y dar participación a la ciudadanía, y sostienen que entidades de prestigio en la ciudad han coincidido en la defensa de ese espacio público.

La vecindad del Parque Urquiza le mandó una carta al mandatario comunal para pedirle una audiencia y le anticiparon que, a su criterio, el municipio debe “interponer una disposición que abra un espacio de tiempo pertinente, en el que se estudie en profundidad la situación y se de participación a las distintas partes involucradas”.

Los firmantes aseguran que diversas asociaciones de la ciudad “han expresado su identificación con el reclamo” y enumeran: Instituto de Estudios Territoriales del Colegio de Arquitectos de Entre Ríos, Fundación Eco Urbano, Foro Ecologista, Fundación Puente a la Vida, Asamblea Ciudadana Vecinalista de Paraná.

Además, le recuerdan a Bahl la existencia de un proyecto de Ordenanza que busca una salida al conflicto. Ese proyecto fue presentado hace un año por las y los concejales Sergio Daniel Granetto, Fernanda Facello Gerez, Sergio Edgardo Elízar, Luisina Minni, Sergio David Cáceres, Marta Susana Farías, Claro Ramón Núñez y Ana Florencia Ruberto, del Bloque Creer Entre Ríos. El texto dispone que el Departamento Ejecutivo Municipal realice una revisión histórica de todos los trámites y actos administrativos sobre dos terrenos en las inmediaciones del Parque Urquiza.

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La vecindad del Parque Urquiza defiende la zona del Patito Sirirí

La vecindad del Parque Urquiza defiende la zona del Patito Sirirí

“Uno de los terrenos definido por el polígono que forman las calles Gregoria Matorras de San Martín, Manuel Alberti y De la Torre y Vera; y el segundo terreno por todo aquel libre de construcción a la fecha que tiene como límite oeste o sur la calle De la Torre y Vera”, detalla la iniciativa. Suspende por 180 días cualquier cambio en el estado actual de los terrenos. Y forma una Comisión Evaluadora abocada al estudio de ese espacio “con el fin de analizar y proponer definiciones o alternativas respecto de su posible destino y uso”. Esa comisión se abre a las opiniones de organizaciones de la comunidad. Pero todo está en veremos, por eso el apuro de las personas que viven en inmediaciones del Patito, dado que estiman que si avanza el loteo se llegará a una situación sin retorno.

Conjugar intereses

El Colegio de Arquitectos de Entre Ríos realizó un estudio sobre esta cuestión. “Entendemos que la ciudad es una construcción colectiva y multidimensional, hecha de múltiples capas, deseos, acciones, ejecuciones y omisiones, artefactos y efectos. Y, en cuanto tal, es también un espacio de conflictos. Conflictos que es deber de la política atender y resolver”, se lee en el informe.

“Ahora bien, ¿en qué dirección resolverlos? Desde el Instituto de Estudios Territoriales (IET), dependiente del Colegio de Arquitectos de la Provincia de Entre Ríos (CAPER), partimos de la base de pensar el valor de lo público como un factor convocante y emancipador. Las oportunidades son infinitas, pero no todas tienen resultados igualmente democráticos. Por eso, contribuir a conjugar los intereses públicos y privados, y transformarlos en intereses colectivos, es nuestra aspiración”.

El estudio, realizado por los profesionales Cecilia Bartolis, Mariana Caramella, Eugenia Cichero, Camila Costa, Juan Fernández, Osvaldo Lara, Mariana Melhem y Gustavo Retamar, se inclina porque la ciudad “se dé el tiempo necesario para elaborar un horizonte concertado con los diferentes actores, y mediante los mecanismos que garanticen la participación ciudadana y la sostenibilidad de los procesos en el tiempo”. Los arquitectos no dan allí una definición, sino que se preguntan, a modo de aspiración, “cuáles opciones son sostenibles para seguir percibiendo y disfrutando ese fragmento de ciudad como parte del Parque Urquiza, sin perjudicar a nadie (ni al privado ni al erario público), y así preservar y potenciar el valor de lo conquistado colectivamente”.

Antecedente

En una carta dirigida a la presidenta del Concejo deliberante Andrea Zoff, los vecinos autoconvocados del Parque Patito Sirirí expusieron el año pasado ya sus fundamentos “en defensa del patrimonio verde común que es un derecho inalienable de toda la comunidad paranaense”.

Allí aseguraban que durante más de 30 años las familias de la zona se han opuesto “a su destino de uso residencial entendiendo que el predio constituye una natural prolongación del parque Urquiza”.

Luego explicaban la creación del parque como un esfuerzo colectivo que exigió la fuerte presencia estatal para lograr un paisaje integrado, sin divisiones. “Las presentes generaciones tienden a pensar que el Parque Urquiza nos fue dado casi mágicamente como un legado de la naturaleza. Pero no es así, fue obra de varias generaciones, de gobernantes y habitantes, que siguieron una visión y un plan preestablecido, un sabio modelo de encuentro de la ciudad y el río. Toda la tierra que actualmente ocupa el Parque Urquiza era inicialmente privada y presentaba una geografía de barrancas naturales con áreas fuertemente intervenidas por la actividad minera. Mediante donaciones y operaciones de compra se fue conformando ese fenomenal patrimonio público. Y no solo no eran tierras fiscales sino que muchas de ellas estaban ocupadas y (su reagrupamiento) requirió acciones de desplazamientos y reubicaciones”.

La nota, con la firma de una decena de vecinas y vecinos y amigos del grupo, daba cuenta de un hecho poco conocido. “Fue una proeza, realizada con gestión, ingenio y trabajo físico que surgió como respuesta a la crisis mundial de los años 30, creando innumerables puestos de trabajo. Pero por sobre todo con una fuerte voluntad política que ya se había manifestado desde fines del siglo XIX, de convertir a la ciudad en una de las más bellas ciudades ribereñas, para disfrute de sus habitantes y sus visitantes”.

Entre las personas que están alentando estos reclamos se encuentran Laura Vásquez, Adela Roxana Osti, Estela Basaldúa, Elsa Meichtry, Fabricio Pasuti, entre otros, de distintas vecinales aledañas.

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