Combustibles
Miércoles 01 de Agosto de 2018

Nafta para pocos: vaticinan la décima suba de los combustibles

Estiman que desde esta semana volverán a concretar nuevos incrementos en el producto que encarece a todos los demás

En octubre los precios de las naftas quedaron "liberados", fue presentado así y no significó otra cosa que el designio de las petroleras en la definición de las subas del último período. Desde entonces hubo acuerdos temporales con el Estado nacional que retrasaron los incrementos, Ahora vaticinan una nueva escalada, hay quienes sostienen que será en los próximos días y que rondará entre el 5% para los combustibles de menor octanaje y hasta el 8% para el resto.
De concretarse esta nueva suba, y por estas horas es casi un hecho, se tratará del 10º incremento que los consumidores sufren desde octubre. Pero eso no es nada, desde el sector sostienen que la nafta presenta un gran retraso y debería costar hoy por lo menos 1,5 dólares con una cotización de la divisa de 30 pesos respecto de la moneda nacional, es decir, la nafta más barata tendría un costo de unos 45 pesos el litro y por encima de los 50 las de mayor octanaje. Los primeros días de junio, pensar en un combustible a 40 pesos el litro parecía imposible, pero con el inicio de agosto ya será una realidad.
Ayer la nafta súper más barata en Paraná estaba en 32,24 pesos, la de mayor calidad costaba 38,47, 27,38 el gasoil, y el de mayor octanaje 34,46.
Por dar un ejemplo, en octubre de 2017 la nafta súper costaba 22 pesos. De concretarse este nuevo incremento, pasará a valer casi 34 pesos: un 54% más cara que hace solo 10 meses.
Y se sabe también que con el aumento de los combustibles serán arrastrados otros productos, sobre todo aquellos de consumo diario, los que se compran en el supermercado, los necesarios para vivir.
Cada vez que la nafta da un salto, por mínimo que sea, lo demás también se incrementa y entonces es la inflación la que gana terreno y el costo de vida se encarece al ritmo de esa "libertad" de mercado que promueven desde hace tiempo, la que concretaron desde octubre.
Para Mario Amado, presidente de la Cámara de Estaciones de Combustibles y Anexos de Entre Ríos (Cecaer), las subas estimadas de estos días rondarán entre el 4% y el 7%. "Es lo que sabemos, son trascendidos y no tenemos certezas. Igual creemos que esos precios siguen estando atrasados porque desde hace tres meses subió el crudo y el dólar y el precio que tenemos no llega a compensar esas subas", destacó.
También explicó que las compañías tomaron una postura de precios diferentes a las anteriores subas. "Antes en la provincia por lo menos teníamos precios similares. Ahora es diferente en las capitales, donde hay una suba menor de lo que ocurre en una estación de servicios de un pueblo y eso también se da a nivel nacional y para todas las compañías". No está de más aclarar que la cámara que preside Amado no es formadora de precios.
El empresario sostuvo que esta situación de costos disímiles provoca asimetrías. "Ahora hablan de que en Santa Fe la nafta cuesta 3 pesos menos que en Paraná, y calculamos que eso es algo de momento porque esas variaciones son demasiado grandes para una ciudad que está al lado de la otra", y en este sentido avizoró que más temprano que tarde los precios se acomodarán.
Habrá que decir que ayer, el litro de nafta súper en la vecina Santa Fe costaba 31 pesos, contra los 32,24 de Paraná, la de mayor octanaje de YPF estaba en 35,34 contra los 38,47 de la capital provincial: una diferencia de 3,13 pesos por litro.
De lo expresado por Amado, se puede deducir que luego de la próxima e inminente suba, a las naftas le restan por lo menos un 20% más de aumento hacia fin de año, siempre según las posturas de las petroleras.
Y en este contexto también aparecieron las faltantes, sobre todo para aquellas estaciones sin bandera. Es que las petroleras les dejaron de vender porque entienden que las naftas deberían estar más caras.
"Tenemos reportes de falta de cupos y de entregas porque les dan una parte a un precio y si se quiere más les dan a otro precio superior", dijo Amado, y agregó: "Ninguna petrolera tiene ganas de tomar un mayor porcentaje de mercado en este momento porque los precios están menores al que estiman".
Pero el consumo también se ve afectado, aunque en las estaciones tuvieron en julio un buen período atravesado por las vacaciones de invierno en donde se levantaron un poco las ventas.
En junio, y Amado lo ratificó, bajó el expendio de combustibles en general y en particular del gasoil, y si bien todavía esperan los números de julio –y más allá de las vacaciones– el empresario sostuvo que pudo haberse mantenido en un nivel bajo.
"Lo que hay es un traslado de consumo de los productos premium a los comunes. Hay una diferencia que ronda entre los 4 y los 7 pesos entre una nafta y la otra, y de entre 4 y 5 pesos entre el gasoil de mayor calidad y el otro. Los camiones no lo piden y la gente se vuelca por los más baratos. Entonces vemos un aumento en la venta de las naftas súper con una baja pronunciada en los productos premium. Si la especificidad del auto dice que con un octanaje de 93 o 94 está bien, la gente deja de pedir premium; si antes le echaba esa nafta porque el auto andaba mejor, ya no lo hace. Y con el gasoil pasa lo mismo, dice que anda mejor, que significa un filtro menos, que se trata de un producto más nuevo, pero si no lo pide específico el auto vuelve al gasoil más barato".
También destacó que en este contexto no hay reportes de problemas con el personal ni suspensiones ni vacaciones anticipadas en este sector a pesar de que las estaciones de bandera blanca, entre otras, tienen problemas de abastecimiento. "La ex-Oil y las de bandera blanca tienen problemas porque no hay producto en el mercado. La Cámara los acompañó a Buenos Aires para buscar abastecimiento y se logró una buena gestión y algunas ya tienen cupo. También se está bien con el gremio. Tuvimos las paritarias y se firmó un ajuste del 5%. Hasta este momento la cerramos en 15% y se pactó un 5% más a pagar desde ahora", señaló Amado.

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