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Solidaridad

La solidaridad no se toma vacaciones y voluntarios llevan alegría a los barrios

Jóvenes del Apostolado Madre Teresa visitan cada sábado a los chicos de los barrios vulnerables. Con una merienda y juegos les brindan una tarde amena

Viernes 12 de Julio de 2019

La solidaridad no se toma vacaciones y los voluntarios que forman parte del Apostolado Madre Teresa estarán mañana, como cada sábado, visitando a los chicos de los barrios Humito y San Martín –en la zona del Volcadero–, para convidarles una merienda, realizar juegos y compartir con ellos y sus familias unas tarde amena que los rescate de las penurias que asedian en las zonas más vulnerables de Paraná.

Son unos 40 jóvenes los que se juntan cada semana a la siesta en la parroquia Nuestra Señora de Guadalupe, en calle República de Siria 494, y desde allí van casa por casa a buscar a los chicos, que desde que aprenden a caminar en adelante pueden participar de la propuesta.

Llevan 15 años realizando esta labor y ahora las extendieron además a los adolescentes. Forman dos grupos, uno en cada barrio, y a partir de las 16 y por un par de horas llevan adelante las distintas actividades.

Catia Giménez, voluntaria del Apostolado desde 2012, contó a UNO: “Siempre nos pareció importante seguir, sin interrumpir la tarea en las vacaciones. Buscamos a los chicos por sus casas y después preparamos la merienda y hacemos actividades. Si llueve, preparamos la merienda en la parroquia y se las llevamos a sus casas”.

“Son en promedio unos 60 niños en el barrio San Martín y otros 60 en el Humito, aunque la cantidad varía cada semana. Y ahora preparamos muchas actividades especialmente para adolescentes, porque ellos también quieren participar en este encuentro, como mirar una película, hacer una charla, salir a pasear; y son ellos los que muchas veces después se suman a acompañarnos con los más chicos”, indicó.

Catia ingresó en el 2012 al grupo, abocado a brindar amor y acompañamiento a los niños y familias de los barrios carenciados, según cuentan en su página de Facebook. Sobre la experiencia que la impulsa a continuar, destacó: “Es algo que se da de manera mágica, porque bajamos a los barrios pensando en que le vamos a dar nosotros algo a la gente, pero son quienes nos reciben los que nos colman de afecto y amor. Uno empieza sentir un enorme cariño por los niños y por las familias. Hacemos una tarea de permanencia, y eso genera otro vínculo”, reflexionó.

Estas y las acciones de otros grupos que llevan adelante un trabajo social sostenido logran aportar la cuota de esperanza para que la gente de los barrios pueda soñar con un mejor porvenir.

Las tareas del Apostolado, basadas en la solidaridad, se sustentan con donaciones, y Catia subrayó que afortunadamente hay muchas personas que colaboran. “Gracias a Dios venimos recibiendo donaciones de pan, con lo cual estamos bastante cubiertos. Lo que más necesita constantemente es leche, cacao y azúcar, porque los días de lluvia ocupamos una cantidad al dejarle una o dos botellas a cada familia en sus casas para que compartan la merienda”, expresó.

Día del Niño

Cada año el Apostolado Madre Teresa organiza algún festejo especial por el Día del Niño y si bien aún no definieron la fecha, este año ya comenzaron con los preparativos. Para ayudar en esta iniciativa, se pueden hacer donaciones de leche, cacao, de caramelos, chupetines, alfajores, chizitos turrones y demás golosinas. También juntarán juguetes, útiles escolares y artículos de cotillón.

Quien desee sumarse y colaborar, o formar parte del voluntariado, puede contactarse a través de Instagram o de la página de Facebook: Apostolado Madre Teresa.

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