Reclamo vecinal
Jueves 22 de Febrero de 2018

En una nube de broza

"Nuestra salud no le importa a nadie. Vivimos en medio de un continuo polvillo que afecta nuestros pulmones. Es todo el día la broza, cuando los camiones y ni hablar de los autos que por las noches juegan en la calle a las carreras. Un desastre, así no se puede vivir. Hemos presentado cartas en Municipalidad (de Paraná) y no hay respuestas. Desde el 147 nos dicen que agua no se puede derrochar para regar la calle. Pero esto afecta a la salud también", el mensaje fue enviado por un lector de UNO que vive en calle General Espejo, en la ciudad de Paraná, el martes. La publicación desató una catarata de comentarios.
La situación se repite, según expresaron los propios vecinos en calle Ricardo Balbín (zona sur, por donde circula el tránsito pesado), en Las Camelias (barrio Los Paraísos) en Gobernador Tibiletti (entre Soldado Bordón y Doctor Martínez), en barrio Capibá, en Doctor David Vitor (barrio Tortuguitas), en Artigas y en calle Hernandarias. Habitantes de localidades como Pueblo Brugo, Diamante, San Benito y Colonia Avellaneda también utilizaron las redes sociales de UNO para relatar que viven en iguales condiciones.

En el caso de la capital entrerriana, mientras se trabaja en el interminable "bacheo" de arterias, o se anuncia el asfaltado o reasfaltado de otras, son muchos los frentistas que aguardan que le llegue el turno a su cuadra ..., desesperan porque ven que pasan los años y la mejora definitiva no llega. El problema es de vieja data, han pasado distintas gestiones municipales y cada uno a su tiempo priorizó el mantenimiento de las arterias céntricas y turísticas, en detrimento de las zonas más alejadas, pero no por eso menos pobladas.
Mientras, en los barrios las urgencias parecen repetirse: en el oeste, el norte, el sur y el este, los reclamos inmediatos que surgen son los mismos y tienen que ver con el asfalto y cordones cuneta o el simple mejorado de la calle que utilizan diariamente para salir o entrar a su casa.
Aunque la broza es la solución más económica que se utiliza para ganarle al barro, la realidad es que para quienes tienen problemas respiratorios vivir en contacto constante con la nube de polvo es insostenible y muy perjudicial. En temporadas como la actual, de sequía prolongada, la "broza blanca" genera todo tipo de inconvenientes, tanto respiratorios como domésticos en viviendas y comercios. Los artefactos eléctricos y computadoras se descomponen y hasta las cerraduras de viviendas y automóviles se ven afectadas por el polvillo.
El ambiente se torna irrespirable. Pasa un vehículo y las partículas quedan suspendidas haciendo el aire más espeso. Un paliativo sería que haya un recorrido organizado de camiones municipales regadores, pero por lo menos en muchos de los barrios mencionados, el servicio no se presta ni siquiera una vez a la semana.
En las últimas décadas el crecimiento demográfico de la capital entrerriana fue explosivo. La mancha urbana se fue corriendo hacia el norte y el este, en el límite con la localidad de San Benito. En sí el crecimiento siempre fue bastante azaroso, nunca hubo un plan de desarrollo estratégico y en ese contexto las soluciones van surgiendo como pueden. El Instituto Autárquico de la Vivienda continúa entregando casas con calles sin asfaltar, cuando cordones cunetas y cinta asfáltica son obras esenciales para mejorar la vida cotidiana de los frentistas.
Desde el gobierno municipal se gestionan y encaran proyectos trascendentales como el puente que unirá Paraná con Santa Fe o la megaobra de saneamiento cloacal, bienvenidos sean, pero falta más para que los vecinos puedan mejorar su calidad de vida, el asfalto para los vecinos es una prioridad. Y de paso, de una vez por todas, empezar a planificar más concienzudamente el crecimiento de la ciudad.

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