La Asociación Civil Pequeños Gigantes, de General Ramírez, puso en marcha una campaña de socios voluntarios con el objetivo de reunir fondos que permitan sostener el funcionamiento de la institución y reconstruir parte de sus instalaciones, seriamente afectadas por los temporales registrados en los últimos meses. La iniciativa se desarrolla en la antesala de un aniversario muy especial: el próximo 4 de agosto el centro cumplirá 10 años de trabajo ininterrumpido en equinoterapia y neurorrehabilitación.
El centro de equinoterapia Pequeños Gigantes lanzó una campaña de socios
La Asociación Civil de General Ramírez lleva 10 años brindando equinoterapia, y reunirá fondos para reconstruir sus instalaciones, afectadas por un temporal.
Por Vanesa Erbes
Pequeños Gigantes brinda equinoterapia desde 2016
Desde su creación en 2016, la institución se ha consolidado como un espacio de referencia para personas con discapacidad y también para quienes encuentran en la equinoterapia una herramienta para favorecer su desarrollo físico, psicológico, educativo y social. A lo largo de esta década, Pequeños Gigantes ha recibido a niños, jóvenes y adultos provenientes de distintas localidades entrerrianas, entre ellas General Ramírez, Crespo, Diamante, Valle María, Hernández, Rosario del Tala, Basavilbaso y Nogoyá.
El presidente de la asociación, Matías Schimpf, explicó que el proyecto nació a partir de una experiencia profundamente personal. La inspiración fue Stefanía, su hija adoptiva, quien llegó a la familia con un complejo cuadro de salud que incluía parálisis cerebral, hipotonía, una cardiopatía congénita y un severo cuadro de desnutrición. “Tiempo después de que la adoptamos, nos hablaron de la equinoterapia. En ese momento nosotros desconocíamos completamente esta disciplina. Empezamos a capacitarnos en distintos lugares del país para ayudarla a ella y, poco a poco, otras familias comenzaron a acercarse. Así surgió la idea de crear una asociación abierta a toda la comunidad”, relató.
Los primeros pasos de Pequeños Gigantes fueron muy modestos. Las actividades comenzaron en el patio familiar y, con el paso del tiempo, la creciente demanda hizo posible el traslado al predio donde actualmente funciona la institución.
Durante estos 10 años, el equipo fue incorporando conocimientos mediante capacitaciones en diferentes provincias, trabajando junto a profesionales de la salud y la educación para consolidar un abordaje interdisciplinario.
Matías destacó que el aprendizaje ha sido permanente y que la formación constante permitió incorporar nuevas herramientas terapéuticas para mejorar la calidad de atención.
Una historia de superación
El origen del centro está íntimamente ligado a la evolución de Stefanía, quien hoy tiene 16 años. Según recordó su padre, al momento de la adopción distintos profesionales les habían anticipado un pronóstico de vida muy limitado debido a la complejidad de sus patologías. Sin embargo, la combinación de tratamientos médicos, rehabilitación, equinoterapia y el acompañamiento permanente de la familia permitió que la adolescente lograra avances que superaron ampliamente las expectativas iniciales.
Actualmente asiste a la escuela, realiza distintas terapias, camina con asistencia, desarrolla actividades cotidianas y continúa alcanzando nuevos objetivos vinculados a su autonomía.
Para Matías, la historia de su hija demuestra que los procesos de rehabilitación requieren tiempo, compromiso y trabajo interdisciplinario, además del acompañamiento permanente de la familia.
Mucho más que una terapia
Desde Pequeños Gigantes destacan que la equinoterapia constituye apenas una parte del trabajo que desarrolla la institución. Las jornadas incluyen la participación de profesionales de distintas disciplinas y un fuerte acompañamiento a las familias, entendiendo que la discapacidad impacta en todo el grupo familiar.
Además de las actividades terapéuticas, el espacio fue pensado como un lugar de encuentro donde los niños pueden compartir experiencias al aire libre, interactuar con los caballos y desarrollar habilidades en un ambiente diferente al consultorio tradicional. “Los chicos esperan con entusiasmo el día que les toca venir. Para ellos no es solamente una terapia; es un espacio donde disfrutan, juegan y se vinculan con otras personas”, explicó el presidente de la asociación.
Deben reconstruir parte de la infraestructura
Uno de los principales motivos que impulsó la campaña de socios fueron los importantes daños sufridos por las instalaciones como consecuencia de dos fuertes temporales ocurridos en los últimos meses. Los vientos destruyeron gran parte del sector cubierto donde funcionaban la cocina, los sanitarios, un amplio espacio de espera para las familias y un deck utilizado durante las jornadas de trabajo.
La pérdida afectó directamente el funcionamiento cotidiano del centro, ya que esos espacios permitían resguardar a los concurrentes y sus acompañantes mientras se desarrollaban las actividades, además de brindar desayuno, almuerzo o merienda durante las extensas jornadas terapéuticas.
Desde la institución señalaron que si bien han recibido donaciones de materiales para comenzar la reconstrucción, todavía necesitan recursos económicos para afrontar la compra de insumos y continuar con las obras.
Frente a esta situación, la comisión directiva decidió lanzar una campaña de socios solidarios. La propuesta consiste en que cada persona pueda realizar un aporte mensual voluntario, sin un monto fijo establecido. De esta manera, cada colaborador elige cuánto puede contribuir de acuerdo con sus posibilidades.
Quienes deseen sumarse pueden comunicarse directamente con la asociación. Allí recibirán el alias y el CBU de la cuenta institucional del Banco Nación, garantizando que todos los aportes ingresen directamente a la cuenta oficial de la entidad.
“Cada persona aporta lo que puede. Hay quienes colaboran con una suma pequeña y otros con un monto mayor. Todo ayuda porque mantener una institución de estas características requiere gastos permanentes”, sostuvo Matías.
El dirigente remarcó además que todas las operaciones se realizan a través de la cuenta oficial de la asociación y son administradas con la correspondiente rendición contable anual.
Cómo colaborar
Las personas interesadas en convertirse en socios voluntarios pueden comunicarse al teléfono 0343-155063605, donde recibirán la información necesaria para realizar la colaboración mensual.
A pocas semanas de cumplir su primera década de trabajo, Pequeños Gigantes busca fortalecer una tarea que ha permitido acercar la equinoterapia y la neurorrehabilitación a numerosas familias de Entre Ríos. La campaña de socios apunta a garantizar la continuidad de un proyecto que, desde General Ramírez, se ha convertido en un espacio de inclusión, rehabilitación y acompañamiento para personas de distintas localidades de la provincia.


















