Herencia

Censo 2022: un poco de justicia (tardía) para los afrodescendientes

Después de 200 años de "blanqueamiento", la población afrodescendiente será registrada oficialmente por el Estado nacional a través del Censo 2022.

Jueves 12 de Mayo de 2022

El Censo 2022, que ya está en marcha en su modalidad virtual, tiene como un hecho novedoso la inclusión del relevamiento de la población afrodescendiente. Esto permitirá conocer cuántos argentinos y argentinas se reconocen como parte de esa raíz étnica, dónde están y en qué condiciones viven, cuál es su nivel de educación, cobertura de salud y relación laboral, entre otros datos. Después de dos siglos de “blanqueamiento”, llega un poco de justicia para este colectivo históricamente escondido por los organismos oficiales.

Entre Ríos, según los datos limitados que brindó el censo de hace 12 años, es una de las provincias con mayor porcentaje de afrodescendientes. Y en la actualidad, cada vez más entrerrianos y entrerrianas se reconocen como tales, aunque casi no se vean personas negras caminando por la calle.

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En un país y una provincia que desde hace dos siglos han ocultado la negritud y toda su rica cultura y tradición, se espera que el censo funcione como un reconocimiento del Estado hacia esa población que todavía carga sobre sus espaldas con el peso de la esclavitud y la muerte que sufrieron sus antepasados.

Marina Crespo, referente de la agrupación Entre Afros, destaca que se trata del primer censo en que la pregunta por la afrodescendencia se incluye en el formulario general. “En 2010 estuvo, pero solo en un cuestionario ampliado que no llegó a todos los hogares y eso acotó el porcentaje que arrojó”, dice. De todas maneras, subraya que en ese momento Entre Ríos se ubicó en el tercer lugar en cuanto a porcentaje de población que se reconocía afrodescendiente sobre la población general. “Eran entre 12.000 y 15.000 afroentrerrianos y afroentrerrianas”, recuerda.

Chajarí, Gualeguaychú, Concepción del Uruguay, Concordia, Villaguay, Ingeniero Sajaroff –allí se encuentra el cementerio de Los Manecos– son algunas de las localidades desde donde se comunican con la agrupación para manifestar su identidad afrodescendiente “Van apareciendo, la gente se va animando a recordar a esas abuelas o bisabuelas o tatarabuelas, como fue en el caso mío, y comienzan a investigar sobre las propias identidades”, resume. En definitiva, supone que cuando se conozcan los resultados, se cuenten bastante más que el número sesgado que arrojó el censo de 2010.

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ARQUEÓLOGO. Alejandro Richard, investigador de las raíces africanas..

ARQUEÓLOGO. Alejandro Richard, investigador de las raíces africanas..

“Blanqueamiento”

Alejandro Richard, arqueólogo e investigador del Conicet, autor junto a Daniel Schávelzon del libro El Barrio del Tambor: Arqueología histórica en espacios afro de Paraná. Excavaciones en la capilla de San Miguel Arcángel, repasa el proceso de ocultamiento de las comunidades afro a partir de lo que reflejaron los censos. “En los primeros censos nacionales de 1869 y 1895, por un lado, permearon ideas de mejoramiento racial, es decir, de blanqueamiento mediante la mezcla. De algún modo, allí la diversidad se dio no según los orígenes étnicos, sino según las nacionalidades. Esto les permitió al Estado nacional y a la historiografía que se basó en estos datos durante el siglo XX, hablar de extranjeros y nacionales”, cuenta el investigador, para develar un mecanismo que invisibilizó a los negros y las negras.

“Entonces –agrega– se habla de una gran inmigración extranjera y vemos porcentajes llamativos: por ejemplo, en Entre Ríos en algunos momentos o regiones, hay mayor porcentaje de migrantes de otros países sudamericanos, como pueden ser uruguayos o paraguayos, que de europeos”.

“Por lo tanto, al no incorporar estas categorías socio étnicas, se invisibilizó a la población tanto indígena como africana o afrodescendiente, ya que tampoco se incorporaron las categorías de color que sí se venían incorporando en censos de tradición más colonial”, remarca en diálogo con UNO.

Richard comparte que recién en 2010 se preguntó a los residentes en Argentina si se consideraban afrodescendientes, pero advierte que esto se dio de un modo no obligatorio, orientado a determinados barrios de determinados conglomerados urbanos. No obstante, casi 150.000 personas –entre nacionales y nacidas en el extranjero– se consideraron afrodescendientes.

“Tener una ley es un reconocimiento a la comunidad afroentrerriana”. Marina Crespo. “Tener una ley es un reconocimiento a la comunidad afroentrerriana”. Marina Crespo.

En el censo de 2022, la incorporación de la consulta en el cuestionario que se aplica a toda la población “es una conquista de la agrupaciones afrodescendientes” y pone sobre la mesa dos cuestiones: “Por un lado, abre las puertas al Estado nacional a orientar políticas específicas que contemplen a este colectivo, pero también abre la puerta a la disputa de recursos por parte de las y los afrodescendientes en torno a sus demandas históricas y coyunturales”.

Además, el arqueólogo entrerriano remarca que esta conquista se enmarca en “la línea de lucha antirracista que trata de terminar con el racismo estructural que constituye a la sociedad en Argentina”, aunque aclara que este racismo es el resultado de una historia colonial heredada.

Marina Crespo agrega que este racismo arraigado ha dificultado el pleno reconocimiento de los descendientes de africanos como tales, por el padecimiento que ha significado para muchos: “Hay mucha resistencia en relación a reconocerse afrodescendientes. Algunos y algunas lo sentimos con mucho orgullo y otros y otras lo han padecido, por su color de piel o por su cabello, por ejemplo”.

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RITUAL. Marina Crespo, en pleno contrafestejo, en plaza Alvear.

RITUAL. Marina Crespo, en pleno contrafestejo, en plaza Alvear.

Antecedentes

En el informe del Censo 2010 –elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec)– se afirma que el de ese año fue el primer censo nacional en la historia estadística argentina que relevó a la población afrodescendiente, con la salvedad ya señalada. Allí se detalla también los antecedentes de indagación sobre la temática, que se remontan a lo que llaman la “etapa pre-estadística”, en un período en que la Argentina todavía no estaba constituida como un país.

Es así que se menciona entre esos precedentes al “Censo de Vértiz” de 1778 y al realizado en 1810 en la Ciudad de Buenos Aires. Posteriormente –dice aquel informe del Indec– se dio inició en el contexto nacional un proceso denominado “invisibilización de la población negra”, en el que confluyeron dos aspectos: la invisibilidad histórica y la invisibilidad estadística.

“En Argentina hay un racismo estructural que nos constituye como sociedad”. Alejandro Richard. “En Argentina hay un racismo estructural que nos constituye como sociedad”. Alejandro Richard.

La invisibilidad histórica se refiere a que el ciudadano medio desconoce que en el país existen descendientes de los afroamericanos que participaron en las luchas por la independencia, en la organización nacional, en la campaña del Desierto y en la guerra de la Triple Alianza.

“La construcción de la idea del progresivo ‘emblanquecimiento’ de la sociedad argentina comienza en el último cuarto del siglo XIX con el aluvión migratorio de europeos, con predominancia de oriundos de Italia y España. Con esta influencia se inicia la construcción de un proyecto nacional cuyo correlato es una visión de la historia que relega al pasado a tipos sociales relacionados con el origen africano. De allí que se reconozca la existencia de afrodescendientes en la época colonial, como se ve en los libros de texto y en las dramatizaciones de fiestas patrias, mientras que a partir de la organización nacional, estas figuras se diluyen completamente y desaparecen del escenario de la historia”, se lee en el informe.

En cuanto a la invisibilidad estadística, se dice que el Censo de Vértiz contempló a la población africana y descendientes, pero esto no volvió a darse hasta 2010. Entre 1.700 y principios de 1.800 entraron esclavos africanos, legal e ilegalmente, al puerto de Buenos Aires, traídos por la Compañía de Guinea. De esta llegada da cuenta el Censo de 1778, que registra que más del 30% de la población de Santiago del Estero, Catamarca, Salta, Córdoba, Tucumán y Buenos Aires eran africanos y descendientes de africanos.

Dos siglos después, en 2010 se registraron 62.642 hogares con al menos una persona afrodescendiente, lo que representa un 0,5% del total de hogares en el país. ¿Qué pasó con los negros y las negras? Muchos y muchas murieron en el frente de batalla. A partir de 1801 se reglamentaron las formaciones milicianas con afrodescendientes, y así fue conformado el Regimiento de Pardos y Morenos de actuación destacada en la defensa de Buenos Aires durante las invasiones inglesas (1806 y 1807). Además

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, luego de la Revolución de Mayo los ejércitos se conformaron con esclavos libertos “rescatados” por el Estado para el servicio militar.

Cuántos son y dónde están

El censo de este año permitirá tener un mayor y mejor registro de descendientes de africanos en el país. Mientras tanto, se tienen los datos relevados hace 12 años, según los cuales Entre Ríos era la tercera jurisdicción con mayor cantidad de población afro, después de provincia de Buenos Aires y CABA.

El informe del Indec explica que en 2010, la mayoría de los hogares con al menos un afrodescendiente estaba en la provincia de Buenos Aires (39,1%). De ellos, un 25,6% se hallaba en los 24 partidos del Gran Buenos Aires y un 13,5% en el interior de esa provincia. Luego, se ubicaban la Ciudad Autónoma de Buenos Aires con un 12,9%, Entre Ríos con un 7,7%, Santa Fe con un 6,8% y Córdoba con un 6,2%.

Además, la cantidad total de personas en viviendas particulares que se autorreconocían como afrodescendientes era de 149.493; es decir, un 0,4% de la población. Eran 76.064 varones (51%) y 73.429 mujeres (49%), es decir, en proporciones invertidas al total del país, que en ese momento era de 48,7% varones y 51,3% mujeres.

Por otro lado, el 67,9% de las personas afrodescendientes tenían entre 15 y 64 años; el 24,7% de 0 a 14 años y el 7,4% 65 años o más. El porcentaje de población en este grupo etario era menor a la media nacional (10,3%), por lo que se registraba en la población afrodescendiente un menor envejecimiento.

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En cuanto al lugar de nacimiento, el 92% (137.533 personas) había nacido en la Argentina; es decir que era afroargentina, y sólo el 8% (11.960 personas) declaraba haber nacido en otro país, mayoritariamente (casi 85%) en el continente americano. Respecto de la educación, sólo el 1,4% del total de la población afrodescendiente de 10 años y más era analfabeta, lo que constituía un porcentaje menor al de la media nacional de la misma edad, que se ubicaba en 1,9%

Por otra parte, del total de la población afrodescendiente, 63,9% declaró que tenía cobertura de salud, porcentaje igual a la media nacional.

El 21 de mayo, un día para recordar a María Francisca Lencinas

Desde el año pasado está vigente en Entre Ríos una ley sancionada por la Legislatura que instituye el 21 de mayo como “Día de los/as afroentrerrianos/as y la Cultura afrolitoraleña” en conmemoración de María Francisca Lencinas, primera afroentrerriana registrada por los documentos escritos conservados en la provincia.

Para Marina Crespo, de Entre Afros, esta norma representa otra conquista para este colectivo: “Tener la ley en la provincia es un logro muy grande porque habla de un reconocimiento de la existencia pasada, presente y futura de una comunidad afroentrerriana que durante muchos años fue negada. No olvidemos que venimos de la constitución de un Estado Nación racista, eurocentrado, y esto afectó a todas las comunidades no blancas”.

“Esta ley –agrega– hace que se instituyan contenidos sobre el 21 de mayo en el calendario escolar de todo el sistema educativo, con lo cual ya no queda liberado a la buena voluntad de los y las docentes sino que es una responsabilidad tomar el tema”.

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En palabras de la activista, se eligió el 21 de mayo porque del trabajo de Alejandro Richard surgió que en esa fecha, en 1755, nació María Francisca Lencinas. Ella fue la primera afroentrerriana registrada como tal en los libros bautismales, cinco días después de su nacimiento. “Como la iglesia ha sido una de las principales esclavistas, decidimos tomar el día de su nacimiento y no de su bautismo como Día de los Afroentrerrianos y Afroentrerrianas y la Cultura Afrolitoraleña”, remarca, y agrega que María Francisca era liberta, lo cual es una excepción, porque en 1755 todavía la esclavitud esaba vigente; recién en 1813 se consiguió la libertad de vientre y en 1853, con la sanción de la Constitución Nacional, se abolió la esclavitud.

“Si bien el proyecto lo presentó Entre Afros junto al arqueólogo Alejandro Richard, es un proyecto de todos y todas y deseamos que nos trascienda como agrupación”, expresa.

Durante los próximos días, Entre Afros llevará adelante numerosas actividades en Paraná y otras ciudades entrerrianas para conmemorar este día, las cuales pueden consultarse en las cuentas de Facebook e Instagram de la agrupación.

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