Andrés Martino/Ovación
José Chamot dejó su huella en barrio Balbi
José Antonio Chamot nació en Concepción del Uruguay el 17 de mayo de 1969. Pasó una infancia feliz, rodeada de afectos, amigos, un campito y el fútbol en Gimnasia y Esgrima. Más tarde, su talento para jugar a este deporte lo llevó a Rosario Central. Allí debutó en Primera y más tarde edificó una gran carrera deportiva en Europa y también en la Selección Argentina.
Ya retirado del fútbol y volcado a Dios, este entrerriano, simple y amable, trata de volcar todas sus experiencias ante los que más lo necesitan. Y ayer fue uno de esos días que llenan el alma.
Rodeado de un puñado de niños humildes de barrio Balbi, en el salón de la comisión vecinal, el exjugador del seleccionado nacional compartió una tarde lluviosa, gris, con esos chicos que necesitan una voz de aliento para seguir pensando en un futuro mejor. José no es un salvador, pero su aporte suma y mucho.
Ovación no faltó a la cita y en medio de un chocolate caliente, habló con el nacido en La Histórica.
—¿Qué significa estar en Paraná?
—Estoy acá con gente con un corazón muy lindo y eso es lo que me atrae. Puedo contar mi experiencia en el fútbol y puedo dejar un mensaje para las familias, los chicos más que nada que despierten el fuego de sonar, de creer en cosas que son posibles. Ojalá los chicos puedan tener alternativas en la vida.
—¿Te imaginabas así, de aquella infancia en Concepción a esto?
—Concepción del Uruguay, donde yo nací, es la cuna que me vio crecer y donde pude vivir una niñez feliz, muy contento, rodeado de primos y tíos. En la casa de mis abuelos estaba pegado el campito, el monte y el arroyo, todas cosas, que cuando me tocó irme, las extrañé muchísimo. Es más, hasta ahora me da nostalgia recordar. Son cosas que Entre Ríos me regaló. Ahora es un poco devolver todo lo que me hizo pasar Dios y lo que aprendí. Por eso estoy acá.
—¿Con qué problemas te encontrás cuando hablás con los chicos y con los padres?
—Acá el tema es que todos necesitamos de Dios. Yo siempre hablo de una relación personal y no de una religiosidad vana. A mí, cuando era joven, me manejaba una religión vana. De la puerta para adentro de la iglesia era una cosa y de la puerta para afuera es otra cosa. Eso es vanidad y eso a Dios no le gusta. Yo simplemente lo que le hablo a la gente, sea de la religión que sea, que conozcan al Dios verdadero, el de la Biblia y al Cristo salvador. Que pongan en práctica las palabra de Dios en la Biblia. Les digo que funciona porque mi vida cambió por eso. Esto me hace ver la vida distinto, valoro mi esposa y mis hijos, valoro los amigos y la gente que tengo alrededor. Por eso no me voy a cansar de hablar porque en esto me respalda Dios y si él está conmigo todo es mejor. Hablo de deporte y de lo más preciado que tengo que es Dios.
—¿Te vas con el alma llena con estos encuentros?
—Una vez escuché una frase que decía que una familia tomó a un chico y una mujer le dijo “le cambiaste la vida al chico”. “No –respondió– él me la está cambiando a mí”. Creo que acá es lo mismo. Yo no vengo a cambiarle la vida a nadie, ellos me la cambian a mí para bien. Si uno mira los chicos, las familias, ve que todos quieren que esto funcione, de estar en paz y en armonía. La herramienta es el fútbol y con ella se pueden hacer muchas cosas.
Interescuelas
Si el clima lo permite, el fin de semana se llevará adelante una nueva fecha del torneo Interescuelas de Fútbol, encuentro del cual forman parte las diferentes escuelas municipales dependientes de la Subsecretaría de Deportes.
En este marco, hoy habrá una intensa programación en la cancha del complejo Vida Feliz. Es así que verán acción los distintos equipos de las escuelas municipales que funcionan en vecinal 240 Viviendas, vecinal Santa Lucía, vecinal Unidad, vecinal Buen Pastor, vecinal Los Pinos, vecinal Gauchito Gil, vecinal Antonini, vecinal Belgrano y barrio El Sol.
El Tata DT
“A mí la gente como el Tata (Martino) me encanta. Me gusta que tengan la posibilidad porque son tipos que hacen las cosas bien pensadas. Demostró ser un gran DT, lo tuvo Newell’s y el Barcelona, dejó muchas marcas positivas y ahora es momento de una plaza como la Selección. No es fácil, pero es el tipo ideal. Hablé en Roma con él y me pareció un gran tipo, que sabe involucrar al jugador. Le deseo lo mejor. Nosotros estamos para sumar”, analizó José Chamot.
Superclásico
“Yo estoy esperando más el clásico Central-Newell’s (risas). Siempre desde lo deportivo, me encantan esta clase de partidos, los jugué. Todo jugador quiere jugarlos y sé que en estos días en la cabeza de los hinchas está ese momento, de verse al final del partido victorioso. El jugador a eso lo sabe. La identidad que uno tiene con una camiseta lo hace, mayormente, más especial. Espero que salga lindo, un buen espectáculo. Es una delicia asistir a un duelo así”, analizó el entrerriano.
Anfitriones
Roque Vallejos, arquero, Gustavo Romero, entrenador de San Miguel y Natalia Machuca, representante de la Comisión Vecinal de Balbi, fueron lo receptores de José Chamot. Ellos también dijeron lo suyo: “Es una sensación especial tener una persona como él. Conocerla te gratifica más y hace que la experiencia sea única. La decisión de venir acá, de ofrecerse de estar acá, de dar su mensaje, no tiene precio”.
A su turno, Machuca plasmó toda su emoción: “Es una experiencia muy linda, que venga una persona así a un lugar muy humilde, la verdad me llena de emoción. Le agradezco a Roque y a Gustavo y principalmente a José”.
Finalmente el DT de San Miguel, contó: “Uno está muy contento y más porque esto se hizo en la zona de Sportivo Urquiza, la zona de Peñarol y de la gente que más necesita. Siempre colaborando con el amigo Roque”.















