Todo sucedió repentinamente: en pocos días Jonás estuvo internado en su ciudad, en Concordia y ahora en la capital provincial. Descubrieron que tiene un tumor en el hígado. Lo operaron y lograron estabilizar, pero ahora necesita continuar su tratamiento y atención en Buenos Aires.
Guillermo, quien es policía y agradece el apoyo y acompañamiento de sus compañeros y autoridades así como de la gente de su localidad, dio algunas precisiones de lo sucedido. Contó que Jonás estuvo el fin de semana internado en el hospital Santa Rosa de Chajarí, del sábado al mediodía al domingo a la tarde, con un cuadro de deshidratación y neumonía. “Después notaban el abdomen caído y le dolía la panza. El domingo a la tarde lo trasladaron al hospital Masvernat de Concordia. Lo revisaron y ordenaron una cirugía, pensando que era apéndice o alguna inflamación. Descubrieron que era un tumor lo que había adentro. Nos dijeron que de ese día no iba a pasar”, relató.
Sin embargo, el estado del pequeño comenzó a estabilizarse el lunes y a la tarde lo trasladaron a Paraná, donde le realizaron una tomografia y comprobaron que tiene “un tumor en el hígado, bastante grande, avanzado”.
“Hoy le hicieron otra operación para ver cómo estaba la zona donde lo habían intervenido en Concordia. Ahora tiene que aguantar y poder derivarlo a Buenos Aires. Todo está en manos de Dios y de su coranzoncito”, manifestó el padre.
El hombre dijo que necesitan conseguir cama en los hospitales de niños de Buenos Aires, Gutiérrez o Garrahan, pero hasta ahora no lo han conseguido. O bien que su obra social, el Iosper, logre ubicarlo en alguna clínica privada mediante un convenio.














