Miguel Ramos ya infló las gomas de su bicicleta, guardada durante meses en un galpón, le acicaló la cadena y los piñones y la dejó a punto para pedalear los 430 kilómetros que separan la localidad de Conscripto Bernardi con San Nicolás.
Irá pedaleando desde Conscripto Bernardi hasta San Nicolás
Arranca el sábado. Y si bien esta vez solo consiguió un acompañante que se sumará a la travesía, sus ganas de llegar a destino como muestra de fe no mermaron.
Hace 12 años que empezó con esta aventura. Devoto de la Virgen de esa ciudad, se encomienda y echa a andar por las rutas, con poco entrenamiento físico pero con la voluntad y la certeza de llegar y llevar las intenciones de otros fieles de su pueblo que le encargan que rece por ellos.
“El año pasado fuimos cuatro pero esta vez algunos tenían otros compromisos; me acompañará ahora Osvaldo Moreno, de Federal”, contó a UNO el empedernido peregrino. Asimismo, recordó que empezó a unir estas dos ciudades en el 2002. “Los tres primeros años fui solo. En otras ocasiones se sumó más gente”, dijo, y agregó: “Nunca la interrumpí y hasta incluso pedaleé con lluvia o cayendo piedra. Hasta cuando estuve enfermo logré completarla”.
Itinerario
Miguel repite el trayecto y todos los años recorre junto a quien lo acompañe los 430 los kilómetros de día, en varios tramos.
Salen temprano, rondando las 7, y no paran de pedalear para optimizar el tiempo. Según contó, toman agua y consumen naranjas y bananas. De noche reponen energías con una buena cena y un descanso que los ayude a reponerse. En este sentido, Miguel destacó que en los municipios donde llegan les brindan hospedaje.
En el itinerario planificado, el primer día tienen estipulado llegar hasta María Grande, recorriendo un trayecto de 115 kilómetros. La segunda parada será en Crespo, después le siguen Nogoyá, Victoria, y luego San Nicolás.
“El único tramo que no cruzamos en bicicleta es el del puente Victoria-Rosario, donde está prohibido circular de esta forma. Nos cruza todos los años Gendarmería en un vehículo hasta Rosario y estamos muy agradecidos. Ahí agarramos la Circunvalación y hasta San Nicolás no paramos”, explicó.
Asimismo, señaló: “Calculamos que vamos a estar llegando el martes 24 a las 22.30, para estar en la apertura que se hace con la misa de la medianoche”.
Cuestión de fe
Ramos contó que no solo no se entrena para esta travesía, sino que además raramente anda en bicicleta, excepto para hacer algún trámite cerca de su casa. A la vuelta, regresan en colectivo o los busca una camioneta que dispone para ese fin la Municipalidad de Conscripto Bernardi.
Cada año se traza un lema que guía sus oraciones. El año pasado oró sobre todo por los enfermos, y este año lo hará para que haya más seguridad. En sus ruegos incluye a su familia, a sus conocidos y a quienes tengan una necesidad. Sabe que es un viaje difícil, pero es allí donde la fe y la voluntad se conjugan.
Fe y devoción
Cada 25 de setiembre, la ciudad de San Nicolás recibe a cientos de miles de peregrinos y fieles que concurren para rendir homenaje a la imagen de Nuestra Señora del Rosario de San Nicolás. En el año 2003, al cumplirse 20 años de la primera aparición de la Virgen, se congregó el segundo mayor número de fieles: 400.000 personas. Llegaron peregrinos de todas las provincias de Argentina, con grupos de más de 1.000 personas que recorrieron a pie los 240 kilómetros que separan San Nicolás de la ciudad de Buenos Aires. Un trayecto tres veces mayor que el que va de Buenos Aires hasta Luján.
El 25 de setiembre de 2013, al cumplirse 30 años de la aparición de la Virgen, llegaron a la ciudad 500.000 personas.












