Narcotráfico
Miércoles 29 de Noviembre de 2017

La defensa de "Los Monos" recusó a los jueces por "temor a parcialidad"

La medida solicitada por los abogados de los imputados tiene que ver con los audios de las intervenciones telefónicas

Rosario.- La defensa de los acusados en el juicio a la banda Los Monos recusó ayer al tribunal por "temor a parcialidad", al considerar que el policía Ariel Lotitto, de la División Judiciales, quien declaró ayer a la mañana, "no es idóneo" para identificar las voces en los audios que se intentan establecer como prueba en la audiencia.
La estrategia de los abogados defensores está centrada en impedir el análisis y reproducción de esos audios, cuyo contenido logró certificar una testigo de identidad preservada, en base a intervenciones telefónicas que realizó la Justicia desde que inició la investigación de la megacausa.
"El testigo policial Ariel Lotitto no es idóneo para identificar las voces de los que hablan en las escuchas", afirmaron ayer el grupo de defensores, puesto que los jueces tuvieron que determinar un cuarto intermedio para deliberar la medida solicitada para darle lugar o revocarla.
Este pedido que solicitaron los representantes legales de la banda Los Monos es a raíz de que el Tribunal, compuesto por los jueces Marisol Usandizaga, Ismael Manfín y María Isabel Más Varela, admitieran como prueba tras la declaración de un agente de la Agencia Federal de Inteligancia (AFI).
Esta es la segunda vez desde el inicio del proceso que la defensa recusa a la terna de magistrados. En la primera oportunidad, Edwards, uno de los representantes legales de Los Monos, entendió que los magistrados ya habían accedido previamente a las pruebas en el juicio por el homicidio de Pájaro Cantero.

Homicidio del "Fantasma"
En el transcurso de la sexta jornada del juicio a la banda de Los Monos que se ventila delante en el nuevo Centro de Justicia Penal, un exmiembro de la disuelta División Judiciales avaló la hipótesis de que a Martín Fantasma Paz lo asesinaron por una deuda impaga a los miembros de la banda.
La jornada se inició con la declaración de un representante de la empresa de telecomunicaciones Nextel, quien tenía a su cargo los oficios enviados desde el juzgado de Juan Carlos Vienna sobre las intervenciones a los teléfonos celulares de la familia Cantero, entre otros.
Posteriormente pidió hablar por segunda vez en lo que va del juicio –lo hizo el segundo día– uno de los líderes de la banda de Los Monos, Ramón Monchi Cantero Machuca, quien reveló que conocía al policía Ariel Lotito –que declaró a continuación– desde antes de que comenzara a investigarlos.
Según Monchi, ambos se conocieron en el cumpleaños de 15 de su hermana en 2011, adonde Lotito había realizado tareas de seguridad.
Posteriormente, Monchi comentó que un intermediario le solicitó una reunión porque le estaban armando una causa y le iban a pedir dinero para desligarlo.
Allí Monchi negó haber participado del asesinato del Fantasma Paz ni tener conocimiento de quién o quiénes podrían haber cometido el crimen por lo cual negó la posibilidad de negociar su salida de la causa.
Trascartón, Ariel Lotito comenzó su declaración y comentó que en 2013 empezó a trabajar para la Brigada Operativa de la División Judicial, que se constituyó por el aumento de homicidios que se venían registrando en Rosario.
El lunes, cuando declaró el jefe de la disuelta División Judicial, Cristian Romero, dijo que la primera hipótesis que hubo respecto del homicidio del Fantasma Paz era que había sido "ejecutado con características de sicariato por una deuda impaga".
Ayer Lotito amplió esos dichos y señaló que "de acuerdo con la hipótesis policial, (los Cantero) fueron los autores intelectuales del homicidio y lo concretaron por medio de sicarios también pertenecientes a la banda".
Lotito sostuvo que, de acuerdo con datos que se fueron reuniendo durante la investigación, el Fantasma había recibido del clan Cantero 10 millones de pesos para que los invirtiera en vehículos y concesionarias de autos a nombre de testaferros. Pero, según Lotito, Paz había gastado ese dinero en otras cosas, entre ellas un cargamento de 100 kilos de cocaína que fue secuestrado por Gendarmería en Salta, por lo que se quedó sin dinero para invertir y para devolver. Esa deuda habría sido la que motivó su asesinato, pese a ser el cuñado del Pájaro Cantero.
Escuchas como pruebas
La fiscal de Cámara María Eugenia Iribarren se refirió ayer a la mañana al tema de las escuchas telefónicas que se realizaron durante la investigación a la banda de Los Monos y que ocupó varias horas de discusión en la audiencia de ayer.
Iribarren expresó ayer a la mañana, poco antes de que se reanudara el juicio, que el contenido de las escuchas "fue admitido como prueba" por el tribunal en el debate de ayer cuando declaró una agente de la Agencia Federal de Investigaciones como testigo de identidad preservada.

Hubo una amenaza de granada en Tribunales
El Centro de Justicia Penal donde se está llevando adelante el juicio a la banda narcocriminal Los Monos fue cerrado por una amenaza sobre un supuesto artefacto explosivo en un edificio de la zona. Según precisó a La Capital el ministro de Seguridad de la provincia, Maximiliano Pullaro, la medida obedece a un alerta detectada en Paraguay y Rueda, donde trabajaron los efectivos de Brigada Explosivos y finalmente arrojó resultados negativos.
En tanto, pasadas las 17.30, el operativo policial de rigor se trasladó hacia Paraguay y La Paz, donde presumiblemente se habría generado la amenaza que obligó a tomar las medidas de rigor.
Según se supo extraoficialmente, personal policial habría recibido cerca de las 17 una amenaza y una foto con una granada en la sala de máquinas del edificio de Paraguay al 2200. Fue así que, como parte de un protocolo de seguridad y ante la cercanía de la denuncia, las puertas de ingreso de todo el centro judicial fueron cerradas de forma preventiva durante aproximadamente media hora. La medida coincidió con un cuarto intermedio dispuesto en el juicio por una recusación, pero puertas adentro de la sala el proceso continuó con normalidad, pese a que no se permitía el ingreso o egreso de gente al edificio. Mientras tanto, sin bien en un primer momento se cerró el paso al edificio de Paraguay al 2200 y se cortó el tránsito, pasadas las 20 personal policial continuaba en el lugar pero los vecinos entraban y salían del inmueble con normalidad.

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