Independiente atravesó un 2022 muy complicado tanto deportivo como institucional, con cuatro entrenadores en un año y con un proceso eleccionario que se hizo esperar casi un año, luego de ciertas irregularidades en la gestión saliente encabezada por Hugo Moyano.
Independiente, sin copas luego de ocho años
Independiente sin Copa Internacionales
En medio de todo este lío, el primer equipo disputó la Copa Liga Profesional y la Liga Profesional teniendo un rendimiento de regular para abajo: fue tan mala la temporada que será la primera vez que el club no disputará una competencia internacional desde su regreso a la máxima categoría, en 2014.
Independiente, sin copas luego de ocho años
Desde su participación en la vieja B Nacional que no se ausentaba de algunos de los dos campeonato continentales, puesto que en los últimos ocho años, el conjunto de Avellaneda disputó siete veces la Copa Sudamericana y apenas una vez la Libertadores.
Su única llegada al máximo torneo de América lo hizo por ser campeón en 2017 de la Sudamericana, siendo conducido por Ariel Holan. En la Libertadores 2018 perdió en cuartos de final ante River, que luego obtuvo el título frente a Boca en Madrid.
En la Sudamericana, el Rojo alcanzó en dos oportunidades los cuartos de final, dos quedó afuera en los octavos y, esta temporada, ni siquiera logró superar la fase de grupos (quedó segundo en el Grupo G y el que avanzó de ronda fue el Ceará de Brasil).
Ahora, con la llegada de la conducción de Fabián Doman como mandamás de la institución, buscará volver a ser protagonista y, por qué no, soñar con jugar una copa internacional en 2023.
SIN VAR EN AVELLANEDA
En estas líneas no habrá explicación de lo que sucede con Independiente y los fallos arbitrales en los últimos encuentros. No la habrá porque nadie la tiene y los protagonistas no se animan ni a excusarse. Ayer en Avellaneda, el Rojo fue perjudicado al no otorgársele un penal por una mano totalmente evidente del futbolista del inefable Barracas Central.
A los 20 minutos del segundo tiempo, Rodrígo Márquez remató de derecha dentro del área buscando el 2 a 2, pero la pelota rebotó en uno de los brazos de Brian Salvareschi, que había salido al cruce a tapar el tiro del "Chila". Pablo Echavarría eligió no cobrarlo, ya que según sus gestos vio la mano pero no consideró que fuera penal para el Rojo. Además Héctor Paletta, desde el VAR, en Ezeiza, ni siquiera invitó al juez a que viera cómo el jugador del equipo que hace las veces de local en el estadio Claudio Tapia, cometía penal.
















