Miradas
Lunes 03 de Diciembre de 2018

Los idus de diciembre

Hace ya varios años que el mes de diciembre, sobre todo llegando al 20 o 21, se ha transformado en un mes clave para medir el grado de descontento o aceptación de que disponen los gobiernos argentinos como para encarar lo que les queda de mandato. Pasando diciembre, el calor de enero diluye las ganas de protestar.
Pero diciembre es bravo. Sobre todo para quienes tienen que tomar decisiones que impactan en el bolsillo de los asalariados, ya sea para evaluar aumentos de precios, despidos, incrementos en los haberes, bonos, premios de fin de año, o cualquier otra cosa que aporte tranquilidad o incremente los grados de enojo y desazón que viene acumulando la población a lo largo del año.
No son fechas para tomar a la ligera, sobre todo cuando ha habido advertencias y el clima social está enrarecido.
El propio Julio César llegó a burlarse de quienes le advirtieron sobre fechas que serían peligrosas. En los idus de marzo (precisamente el 15), le dijeron que algo grave podría ocurrirle. "Los idus de marzo han llegado", dicen que le dijo sonriendo a quien le advirtió. "Sí, pero aún no han acabado", le respondieron. Ese mismo día del año 44 antes de Cristo, quedaría grabado como la fecha del asesinato de uno de los hombres más poderosos de la historia del mundo.
Hay fechas y fechas. Diciembre no es cualquier mes en la Argentina.
Hace muchos años que no tenemos un año normal en este país, pero, particularmente este que está terminando, ha sido de un manoseo constante sobre la clase trabajadora.
Hemos tenido una inflación de casi el 50%, una devaluación de más del 100%, paritarias muy por detrás de los aumentos de precios, valores del consumo por el suelo y niveles de endeudamiento solo comparables con los de la última dictadura. Quien no vea aquí luces mínimamente anaranjadas no está viendo la realidad. A este tipo de cosas se les llama advertencias.
Hay sectores del gobierno nacional que sí están tomando nota de esto. Los primeros incrementos de haberes otorgados por la Nación fueron para Prefectura y Gendarmería. Ayer, Clarín tituló bien grande que a partir de ahora la Policía Federal está habilitada para tirar a matar sin dar la voz de alto y sin agresión directa previa.
El G20 fue propicio para mostrar los modernos carros hidrantes y vehículos blindados urbanos que disponen las fuerzas federales para hacer frente a "cualquier situación peligrosa".
Vaya si han tomado nota que diciembre puede ser un mes difícil.
La única verdad es que la gente quiere un diciembre como fue toda la vida. Un mes maravilloso que pone las vacaciones al alcance de la mano, un mes donde el aguinaldo dará un pequeño respiro a las deudas o será el impulso para disfrutar del verano. La preocupación de diciembre debería ser elegir algún lugar para ir a pescar o alguna playa para disfrutar en familia. Diciembre es el mes de las fiestas, de las discusiones por el lugar donde se cenará en Navidad y donde se pasará el Año Nuevo.
Un título de Ámbito de ayer dice: "La cena de Navidad costará 250% más que hace tres años". Así no hay buena onda que aguante.
Lejos de planificar vacaciones, la mayoría de la población argentina que vive de un salario está absolutamente abocada a tratar de llegar a fin de mes. Hay más de 13 millones de personas de este país hundidas en la pobreza y no saben qué comerán mañana. Hay cada vez más argentinos que se suman a la creciente masa de personas desocupadas porque han sido despedidas de sus empleos.
Ese es el clima hoy. No hay una campaña en contra del gobierno. "¡Es la economía, estúpido!"
El último recurso que da vueltas en la calle, ya sin esperanzas de soluciones de fondo, pero con ganas de que al menos esta vez se cumpla, es que como tienen miedo de que en diciembre se vaya todo al carajo, quizás den algún aumento de sueldo o algún bono de fin de año. Y de última, la gente dice: "El año que viene seguramente van a largar algo de plata a la calle porque hay elecciones y no van a ganar si no hacen algo para cambiar el ánimo de la gente".
Los idus de diciembre están llegando y es importante prestar atención a los sucesos de este tiempo.

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