Miradas
Jueves 24 de Mayo de 2018

Cisneros gato

"¡Juro a la Patria y a mis compañeros que si a las tres de la tarde del día de mañana el virrey no ha renunciado, lo arrojaremos por la ventana!". Algo así, con matices según el historiador, es la frase que pronunció Manuel Belgrano el día antes del inicio de nuestra Revolución. Baltasar Hidalgo de Cisneros y de la Torre se fue por la puerta destituido y huyó. No le duró ni un año el cargo de virrey, tiempo en el que, entre otras medidas, creó el Juzgado de Vigilancia Política para perseguir a los revolucionarios que luchaban por romper con el colonialismo español. Esa idea que, aunque aún inconclusa, aunque mil veces derrotados, llevamos en la sangre.

Esta semana, en la puerta de los jardines de infantes y maternales pegaron cartulinas con dibujos de cabildos y las palabras patria, libertad, revolución. Así, desde chiquitos, por más que nos la hayan querido contar de mil maneras, la rebeldía de Mariano Moreno, de Juan José Castelli, de Domingo French y Antonio Berutti, entre muchos otros, la tenemos en los genes. Sí, nos dividen, perdemos, no encontramos el cauce, nos juntamos, nos rompen de nuevo. Pero tampoco les resulta tan fácil. En la crónica sobre las protestas contra la reforma jubilatoria en diciembre, el corresponsal del diario español El País arrancó: "Argentina está demostrando una vez más que es el país de Latinoamérica donde es más difícil sacar adelante reformas impopulares". Si lo sabrán ellos, desde hace 208 años.

Seis años después del levantamiento del 25 de Mayo, declarábamos la independencia, subrayando en la proclama "de toda dominación extranjera". Traicionados, aún no la cumplimos. Pero todavía no nos pueden quitar esas ansias.

¿Cómo no nos va a doler la panza ver que el Presidente vuelve a endeudarnos con el Fondo Monetario Internacional? ¿Cómo no nos va a dar vergüenza que Macri diga que aquella revolución fue un despropósito, con su finalidad de recibir una sonrisa del rey de España? ¿Cómo no amargarse con la claudicación explícita del Gobierno argentino ante la corona británica en el reclamo de soberanía sobre Malvinas? ¿Cómo explicar la rabia por la apropiación extranjera de los recursos nacionales?

La historia es bastante larga y hay tantas versiones como intereses en cada momento. Pero nada se entiende sin aquella herencia revolucionaria que, cada tanto, más tarde o más temprano, asoma en algún estallido.

En torno a la discusión sobre las tarifas, Mauricio Macri pidió recientemente que alguna vez pueda tomar una medida en su plan de gobierno sin que se generen conflictos. No entendió nada.

Como Cisneros y los que lo precedieron, hubo luego muchísimos. La esencia del colonialismo se continuó con la dominación por otros medios y la dependencia que explica, por ejemplo, el aumento del precio del pan tras una medida de Trump, corrida cambiaria de por medio.

Hoy a las tres de la tarde, no tiraremos a nadie por la ventana. Quedan por cumplir varias tareas antes de llegar a una jornada como aquella, pero tenemos, a diferencia de los patriotas hace 208 años, a quiénes mirar para aprender.

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