La limpieza en empresas, industrias u oficinas tiene como objetivo principal eliminar la suciedad y gran parte de los microorganismos.
Etapas del proceso de limpieza y desinfección
La desinfección, por otro lado, es el proceso que se encarga de la eliminación total de dichos microorganismos. Siempre debe hacerse posteriormente a la limpieza. Lo recomendable es contratar servicios de limpieza profesional que se encarguen de ambas tareas.
La razón por la que el proceso de desinfección debe realizarse una vez que se resuelve la limpieza de los espacios, es que para que sea efectiva las superficies deben tener una baja carga microbiana y estar libre de suciedad. Esta última inhibe la acción de los productos de limpieza o desinfección y protege a los microbios al crearse una capa de biofilm.
Los profesionales de empresas como Kiwaygroup - empresa de limpieza conocen todos estos procedimientos, así como los mejores productos para lograr la eficacia y eficiencia de estas tareas.
Ambas pueden dividirse en diferentes etapas:
1-Ordenar los ambientes y retirar todos los objetos en desuso.
2-Retirar mecánicamente la suciedad más voluminosa
3-Aplicar mecánicamente la dilución de detergente en la concentración, temperatura y tiempo dispuesto por las instrucciones de uso de los productos.
4-Aclarar con agua.
5-Desinfectar con la concentración, temperatura y tiempo establecidos en las instrucciones.
6-Aclarar con agua nuevamente (si las indicaciones así lo disponen)
7-Secar si se ha aclarado para que no proliferen más bacterias.
Para aplicar los productos es conveniente atender a las indicaciones de 4 factores:
Temperatura: es ideal aplicar la disolución limpiadora entre 50° a 90° siguiendo las instrucciones de uso. Si es escasa se dificulta la disolución de la grasa y si es excesiva puede dañar las superficies.
Concentración: cada producto tiene una concentración de uso ideal establecida. Si es mayor será más costoso y deteriorará más fácilmente las superficies. Si es escasa, no limpiará correctamente y podrán aparecer más microbios.
Acción mecánica: favorece el desprendimiento de la suciedad de las superficies y la acción detersiva. No se aconseja la aplicación de disolución de detergentes con dispositivos de alta presión.
Tiempo: es necesario el tiempo de acción de los productos para permitir la disolución de la suciedad. Si es excesivo puede provocar que se vuelva a precipitar. Se recomienda que la aplicación de la espuma limpiadora se haga en un tiempo máximo de 10 a 20 minutos.
Siguiendo las instrucciones de uso de cada producto se podrá equilibrar la relación entre estos factores para obtener resultados efectivos tanto en la limpieza como en la desinfección.
Previamente a estos dos procedimientos fundamentales para obtener superficies limpias y desinfectadas, será necesario preparar la limpieza. Implica que se dispongan los recursos y estén disponibles en la zona donde se realizarán.
Luego, cada uno de los pasos que se deberán llevar adelante tiene un objetivo particular que debe tenerse en cuenta antes de ejecutarse. El éxito de la tarea será que se hayan logrado los niveles proyectados de limpieza y desinfección de las superficies.












