El manager acompaña la explicación con una secuencia de fotos en las que aparece Iglesias recibiendo al dron con los brazo abiertos; siendo atendido por los paramédicos y saludando al público con la camiseta manchada de sangre. Al parecer, el cantante quiso dibujar un corazón sobre su camiseta con su propia sangre, en un gesto hacia sus fans. Tras acabar el concierto, Iglesias se trasladó a Los Angeles para ser atendido de sus heridas donde, su mano va recuperándose.
No es la primera vez que Iglesias comete una torpeza en el escenario. Todos recuerdan cuando recibió el premio honorífico en Viña del Mar, en 2000. Enrique tomó la gaviota de plata y la arrojó al público. El pesado premio lastimó a una espectadora que, a pesar del incidente, subió al escenario a devolver el premio y besar a su ídolo. "Estoy emocionada", le dijo, le dio un beso y le dejó su sangre en la mejilla. Cecilia Bolocco, quien conducía el espectáculo, "tuvo que "pilotear" la tensa situación.













