La realidad podría estar construida, en buena medida, bajo una estructura semántica. Y en caso de que esta premisa sea cierta, la metáfora aparece como materia prima fundamental de este proceso de meta-ingeniería. Tal vez por eso algunos de los mejores recursos expresivos radican en la capacidad de “metaforizar”, y entretejer analogías. Un buen ejemplo de esto queda en evidencia con un extravagante recurso de marketing que se ha implementado en China para vender duraznos: simular que son nalgas de mujer y venderlos ataviados con ropa interior femenina.
Ingeniosa “erotización” de los duraznos permite a chinos incrementar las ventas de este fruto
¿Alguna vez te habías percatado de que la figura de un durazno es bastante similar a la de un trasero?
1 de agosto 2014 · 12:24hs
¿Alguna vez te habías percatado de que la figura de un durazno es bastante similar a la de un trasero? La relación, enfatizada con unos pequeñas bombachas a la medida, es rotunda. Pero alguien en China ingenió la forma de capitalizar esta asociación y diseñó cajas de madera, envueltas con ropa íntima y que contienen nueve duraznos (los cuáles se venden en el equivalente a 80 dólares). Desconocemos el impacto exacto que este recurso kinky tuvo en las ventas, pero al menos logró una masiva exposición alrededor de la red.
Fuente: pijamasurf.com













