La Provincia
Domingo 13 de Noviembre de 2016

Vecinos autoconvocados pidieron que no hagan más edificios altos

Se movilizaron cantando y sin interrumpir el tránsito. Advirtieron sobre el impacto negativo de este tipo de construcciones

Un grupo de vecinos autoconvocados se reunió ayer después del mediodía en la intersección de las calles Corrientes y Colón, en Paraná, para exigir que no se construyan más edificios en la zona céntrica, debido a que su proliferación en los últimos años afecta la calidad de vida de los habitantes, al resentir servicios como el agua corriente y las cloacas, que colapsan por la gran cantidad de usuarios conectados ala red. Por otra parte, se refirieron a otro tipo de consecuencias que sufren sobre todo quienes tienen su vivienda lindante a las obras y han llegado a tener movimientos en sus casas, con rajaduras de paredes y deterioro de los inmuebles.
Los vecinos avanzaron desde el punto de encuentro hacia calle Nogoyá y desde allí doblaron por San Martín para emprender el regreso. La movilización se llevó adelante sin interrumpir el tránsito para no afectar a otras personas, y con la particularidad de entonar canciones esperanzadoras a su paso, como una forma pacífica de llamar la atención de las autoridades para que intervengan y a la vez invitar a más gente a sumarse a esta causa. El repertorio incluyó Yo tengo Fe, de Palito Ortega; Todo Cambia, de Mercedes Sosa; Solo le pido a Dios, de León Gieco; Honrar la Vida, de Eladia Blázquez; Color Esperanza, de Diego Torres; para culminar con el Himno Nacional Argentino. Y entre canciones, con un megáfono explicaban qué los había convocado, desplegando un gran pasacalles y carteles alusivos.
Diana Floresta, una de las mentoras de esta iniciativa, contó a UNO: "Nos fuimos juntando con vecinos afectados y pensamos cantarle a la vida para poder difundir nuestra petición, que muchos ya conocen, para que paren de hacer edificios altos, ya que se construyen en forma irracional. Están cambiando la ciudad y afectando a los vecinos. En las obras nos llenan de polvo, nos rompen las casas, y luego rebalsan las cloacas y debemos soportar el olor a aguas servidas y además no tenemos agua en verano porque los servicios colapsan. De este modo buscamos que los funcionarios nos escuchan y tengan un poquito más de racionalidad en esto, porque están destruyendo el casco histórico de nuestra ciudad y las casas antiguas".
Asimismo, señaló: "Queremos que las leyes se cumplan para todos por igual. Nosotros somos ciudadanos que pagamos nuestros impuestos y cumplimos con las normativas, y pedimos que las constructoras hagan lo mismo, que no hagan edificios a mansalva e incluso a veces sin autorización".
"Esperamos que más personas nos escuchen y se unan. La idea es manifestarnos desde la no violencia, pero tampoco ceder siempre. Esperamos que nuestros representantes piensen en los vecinos y no solo en los poderes económicos", sostuvo, y recordó que están esperando que los reciba el intendente Sergio Varisco y que existe un expediente en la Defensoría del Pueblo solicitando recomendaciones para la construcción racional de edificios, el cual están intentando que no sea archivado.
Por su parte, María Rosa Faccendini, integrante de la vecinal Sáenz Peña, que acompañó este reclamo, comentó: "Me sumé porque creo que este modelo de edificios, donde unos poco hacen sus negocios y muchos otros sufrimos las consecuencias, aumenta y profundiza el modelo de desigualdad. La ciudad ha tenido planes estratégicos que han funcionado muy bien, donde han trabajado docentes y otros profesionales, con una comunidad muy comprometida; de manera que hay bases como para que a este año de gestión ya se tenga una panificación de urbanización".
En este marco, opinó: "Debemos tomar conciencia de que es un problema que nos afecta a todos. O tenemos ciudades totalmente desordenadas o logramos un consenso para construir un perfil de ciudad acorde a lo que pretendemos defender, como el río, el turismo, una ciudad en armonía con los vecinos".

Comentarios