La Provincia
Viernes 11 de Marzo de 2016

Padres de alumnos de la escuela Rivadavia se movilizarán por problemas edilicios

El lunes por la mañana marcharán hacia Casa de Gobierno. Son alrededor de 500 chicos los que acuden al edificio que no está en condiciones óptimas para el dictado de clases. El jueves hicieron una exposición policial.  

En 2010, la Escuela Nº 3 “Bernardino Rivadavia” de Paraná cumplió 100 años. Para celebrar ese acontecimiento, el Gobierno de Entre Ríos decidió pintar la fachada de esta institución y, de esta manera, dejarla “más linda”. Pero no fue repararla por dentro. Docentes y padres aseguran que “el edificio se cae a pedazos”.
Según cuenta a UNO Elena Genre-Bert, madre de niños que cursan el primario en la institución, hace más de cinco años que un grupo de padres viene luchando para mejorar las condiciones edilicias de la institución de calle Cervantes y Tucumán.
“Es tremenda la situación en la que está la escuela. Hay paredes descascaradas y repletas de humedad, cables pendiendo de los techos, un ascensor inhabilitado con una losa a punto de caer, pisos hundidos, baños rotos y otro clausurado, puertas viejas y de mala calidad, incluso hay una que no tiene vidrios y un cartón los reemplaza”, señaló Jorge Barrios, otro padre.
En el mismo sentido, Genre-Bert enumeró más problemas en la escuela: “Algunas aulas fueron clausuradas, como la de la esquina que da a calle Cervantes, en el primer piso, porque las grietas de la pared son enormes y cohabitan con las maderas del cieloraso desprendidas. Además, no está habilitado el ingreso por calle Cervantes por el riesgo de que las paredes caigan es cantado”.


La exposición y la movilización
Con la cantidad de problemas en el edificio y el riesgo que suponen éstos, Sabrina Nievas, otra madre que tiene niños en la institución, señaló: “Ya estamos cansados. Por éso este jueves por la mañana fuimos a hacer una exposición policial a la Comisaría Primera. Éramos unos 25 padres y el lunes vamos a marchar desde la escuela hacia la Casa de Gobierno. Esta situación no puede más, toda la comunidad educativa corre riesgo de vida porque a alguien se le puede caer parte del cieloraso”.
“Además algún transeúnte que pase por calle Cervantes puede salir herido si se llega a caer parte de las paredes que están a punto de desprenderse”, amplió Maximiliano Vitale, esposo de Genre-Bert.
El hombre mostró preocupación por las condiciones edilicias de la escuela y manifestó que no sabe “qué están esperando las autoridades para hacerse cargo de este problema tan inminente”.
“Por éso vamos a movilizarnos el lunes. Este problema tiene que solucionarse para que los chicos y los docentes puedan acudir a clases sin inconvenientes”, dijo Vitale y explicó que harán las marchas que sean necesarias hasta que sus reclamos sean escuchados.

Casi una tragedia
Alicia Borghello, directora del establecimiento desde hace dos años y medio, indicó a UNO que a la escuela acuden unos 500 alumnos en los dos turnos (mañana y tarde) y agregó que el problema viene hace mucho: “En junio de 2015, la mampostería de la pared del primer piso de la escuela se cayó en el patio donde los chicos del primer ciclo tienen sus recreos. Podría haber sido una tragedia, pero afortunadamente nadie se encontraba en el lugar cuando los pedazos de ladrillos cayeron sobre las lajas, pero ese hecho fue la gota que rebalsó el vaso sobre los problemas edilicios que hay en la escuela”.
Borghello indicó que los directivos y docentes no se sumarán a la movilización del próximo lunes, pero que respaldan la decisión de los padres de marchar desde la escuela hacia Casa de Gobierno. “Ya van varios años de reclamos, necesitamos una respuesta urgente para solucionar los problemas de la escuela y así evitar una tragedia”, señaló.



El triste comedor
Ana es una de las encargadas del comedor de la escuela Rivadavia. Ella cuenta que a diario atiende a 500 chicos para que desayunen -a las 9.30- y almuercen-a las 12.30-. Pero lamentablemente no lo puede hacer en condiciones óptimas.
“Es necesario pensar en que estos niños vienen a la escuela, en donde, además de estudiar y aprender, desayunan y almuerzan y, antes de tener que hacerlo en un comedor que huele a comida rica recién hecha, lo hacen en uno con olor a cloacas”, manifestó Ana en referencia al problema con la conexión cloacal que sufre ese sector del edificio.
Además, otro inconveniente que hay en el lugar donde los chicos comen, cuenta con una sola canilla con baja presión y no tienen la correcta instalación de gas natural, por lo que utilizan garrafa para cocinar.


El proyecto
En 2011 las autoridades educativas de la Escuela Rivadavia presentaron un expediente ante la dirección de Arquitectura de Entre Ríos en el cual evidenciaban el gran deterioro tanto de la parte eléctrica como de las estructuras y los sanitarios.
Hoy por hoy, pasaron cinco años de aquella presentación y el expediente sigue dando vueltas y no aparece una solución. “Mientras tanto los problemas estructurales se agudizan y todos corren riesgo en cada jornada”, apuntó Borghello y agregó que han recurrido a la Departamental de Escuelas de Paraná, a la Municipalidad, Casa de Gobierno y el Consejo General de Educación (CGE).
“Las respuestas no llegan y la escuela empeora. Esperemos que con la movilización del lunes que van a hacer los padres, las cosas empiecen a ir por el buen camino”, destacó.
“El proyecto para restaurar la escuela avanzó un poco desde que empezamos a hacer público los reclamos, pero estamos hablando de pequeñas reparaciones y no proyectos de reforma, porque a esta escuela hay que arreglarla entera y no sólo pintarla por fuera”, apuntó Vitale y agregó que el año pasado consiguió que a la escuela le pongan un disyuntor -un aparato básico capaz de interrumpir la corriente si hay un cortocircuito- para así impedir la electrificación del edificio. “Porque con la humedad y los cables sueltos, casi un chico se electrocuta”.

La cooperadora
Genre-Bert contó que entre todos los padres de la escuela se formó hace unos años una cooperadora con la que ellos costean pequeñas reparaciones. “Se trata de una cuota de 50 pesos que pagamos cada mes, con ésta podemos pagar al electricista por ejemplo cuando tenemos problemas con la luz”, explicó la mujer.
Vitale continuó: “Pero es una vergüenza porque todos los arreglos los paga la escuela con la cooperadora. En una oportunidad tuvimos que pagar los arreglos de la luz y desde el CGE dijeron que los pague la escuela y que luego reintegraban el dinero, pero aún éso no sucedió”.
De esta manera, a la falta de soluciones por parte del gobierno sobre la situación edilicia de la escuela, se le suma que ésta debe costear sus propios arreglos y hacerse cargo de todo. “Hacemos lo que podemos, nosotros buscamos que nuestros chicos puedan acudir a una institución en buenas condiciones”, afirmó la directora y detalló que hace diez días están si teléfono, “o sea que si ocurre alguna emergencia a algún alumno, tenemos que llamar a sus padres desde nuestros celulares”.


Falsas esperanzas
“Vienen, miran el lugar y se van. No hacen nada más”, indicó indignado Vitale y explicó que hace unas semanas atrás personal del CGE se presentó en el establecimiento educativo.
“No puede ser que hace más de cinco años las cosas sigan igual, incluso peor. Necesitamos una solución urgente, queremos que el proyecto para reparar completamente la escuela se apruebe y arregle el problema”, señaló el padre de alumnos de la Escuela Rivadavia. A lo que adhirió su esposa,Elena Genre-Bert: “Está escuela tiene más de 100 años y hace mucho tiempo que no se toca. Lo que queremos es que la refacciones como lo hicieron con la Escuela Belgrano o Del Centenario”.

Dato
A la Escuela Nº 3 “Bernardino Rivadavia” acuden 500 alumnos de nivel primario en ambos turnos (mañana y tarde), a ésta cifra se le suman dos escuelas nocturnas, la primaria N° 14 “Williams Morris” y la secundaria N° 24 “Maximio Victoria”, que serán unos 300 alumnos más. De esta manera, a la institución de calle Cervantes y Tucumán acuden a diario 800 estudiantes.

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