Tránsito en Paraná
Domingo 07 de Agosto de 2016

Los insufribles viales

La fauna urbana de Paraná está llena de bípedos y cuadrúpedos selváticos a bordo de toda clase de vehículos que se caracterizan por el desapego a las normas de tránsito y a las buenas costumbres viales.
Lejos de la prevención y mucho más del respeto, arremeten por las arterias formando un pelotón insufrible, sobre todo en horarios picos.
Aquí, una lista que incluye no solo conductores de automóviles sino también choferes del transporte urbano de pasajeros, motociclistas, camioneros, ciclistas sin distingos de identidad sexual, edad o condición social.
EL ESPECULADOR: En arterias anchas semaforizadas (avenida Ramírez, por ejemplo) es común que los conductores de toda clase de vehículos, sin excepción, especulen con los semáforos. Al darles verde a los que van en sentido contrario, y con el rojo al frente, comienzan a andar. No entienden que la sincronización de los semáforos, con unos segundos de diferencia, está prevista para que los peatones puedan cruzar la calle o alcancen el cordón del medio, en el caso de una avenida.
EL CHICATO: Una especie altamente peligrosa. Su falta de visión periférica lo empuja hacia el centro de la arteria. Tiene un miedo crónico de "no embocar" el vehículo dentro del espacio existente entre cordones o "llevarse puestos" los autos estacionados. Ellos te llevan cuadras sin posibilidad de un "sorpasso". Son a las calles como los "rezagados" a las pistas de F1.
EL DISTRAÍDO AUDAZ: En las ondas verdes siempre hay un conductor tapón bobeando que no alcanza la velocidad crucero y ralentiza toda la cola. Eso sí, el semáforo amarillo lo despierta; se apura y termina pasando la bocacalle en rojo, dejando tras de sí a una manada iracunda que florea a su madre.
EL TEMEROSO: El inseguro vial es consciente de su falta de pericia para atender al volante / manubrio y lidiar con el tránsito al mismo tiempo. Sólo se siente seguro en calle Carbó, un domingo a las 9 de la mañana. Maneja echado para delante, prendido del volante hasta con los dientes.
EL TEMERARIO ZIGZAGUEANTE: Es la Némesis del miedoso y tan nocivo como él. Generalmente tiene una nave tunneada y "va pisteando como un campeón", convencido de poseer los genes de Dominic Toretto.
EL INDECISO: Es a quien se le debe adivinar la intención. Decide doblar a 30 centímetros de la esquina, luego se arrepiente y retoma la calle por la que venía o hace maniobras igualmente bruscas para estacionar.
EL OLVIDADIZO: Olvida mirar el espejo retrovisor al iniciar una maniobra, olvida la luz de giro al doblar, olvida poner balizas al estacionar, olvida que no esta solo en el planeta.
LOS "SMARTHPHONES ADICTOS": No dejan de consultar la pantalla del celular ni cuando están chocando a Cristo en persona.
LOS PADRES/MADRES: Entran al aula con los autos y esclavizan al resto de la comunidad a los horarios escolares de sus hijos.
Seguro hay más ejemplos que propicien otro capítulo, pero la finitud de esta columna nos lleva a este punto final.

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