La Provincia
Martes 16 de Junio de 2015

La escuela Rivadavia en riesgo edilicio

Desde hace más de cinco años hay aulas clausuradas, caída de mampostería, paredes  y techos con grietas, y desagües colapsados. GALERIA DE FOTOS  

Valeria Girard/De la Redacción de UNO
vgirard@uno.com.ar


El viernes parte de la mampostería de la pared del primer piso de la escuela N° 3 Bernardino Rivadavia de Paraná –ubicada en calles Cervantes y Tucumán– cayó en el patio donde los chicos del primer ciclo comparten sus recreos. Podría haber sido una tragedia, pero afortunadamente nadie se encontraba en el lugar cuando los pedazos de ladrillos cayeron sobre las lajas. Aún así, lo sucedido fue la gota que rebalsó el vaso y la comunidad educativa y los padres de los 470 alumnos decidieron reclamar públicamente una solución al problema estructural del edificio. Vale destacar que en el lugar funcionan dos escuelas nocturnas por lo que más de 800 personas acuden a la institución a diario. 
Los problemas edilicios de la institución educativa no son nuevos. Ya en 2011 las autoridades educativas presentaron un expediente ante la dirección de Arquitectura de Entre Ríos en el cual evidenciaban el gran deterioro tanto de la parte eléctrica como de las estructuras y los sanitarios. 
Pasaron cuatro años y el expediente aún está dando vueltas por vaya a saber qué oficina, mientras tanto los problemas estructurales se agudizaron tanto que hoy por hoy la comunidad educativa de la escuela ubicada en calle Cervantes y Tucumán corre peligro en cada jornada educativa.
A simple vista el deterioro estructural es alarmante: paredes descascaradas y rehenes de la humedad, cables pendiendo de los techos, un ascensor inhabilitado con una losa a punto de caer, pisos hundidos, baños rotos, puertas viejas y otras de mala calidad que alguna vez dieron privacidad a quienes ingresaban a los sanitarios hoy están recostadas a pocos centímetros; en desuso. 
Los festejos por el centenario de la Rivadavia, hace cinco años, sirvieron para que le dieran una lavada de cara a la fachada. Quienes circulan por la calle céntrica y ven la puerta de ingreso a la escuela ni se imaginan que puertas adentro todo está a punto de venirse abajo. Algunas aulas fueron clausuradas, como la de la esquina que da a calle Cervantes, en el primer piso, porque las grietas de la pared son enormes y cohabitan con las maderas del cielorraso desprendidas. No está habilitado el ingreso por calle Cervantes, por la misma cuestión: el riesgo de que las paredes caigan está latente. Por estos días las autoridades de la escuela analizan inhabilitar los baños de niños porque la cámara séptica está colapsada y, como está a pocos metros de los sanitarios, socavó el piso. 
A partir del viernes las cintas de clausura impiden el acceso de los niños del primer ciclo a su rincón de juegos, así que ahora todos los chicos se amontonan en un sólo patio. Las barandas que dan al patio clausurado también son inseguras.

“El edificio se está cayendo a pedazos”

En diálogo con UNO, Alicia Borghello, directora del establecimiento, indicó: “Todo está en expediente, viene la arquitecta que está encargada del proyecto, saca fotos, trae planos, pero todo queda en proyecto. Mientras tanto el edificio se está cayendo a pedazos”.
El edificio tiene 105 años. Ya en 2011 se presentó un expediente por la parte eléctrica (el cableado es de tela) luego otro por la parte edilicia. Los expedientes se unificaron y permanecen en la dirección de Arquitectura zonal Paraná. A la escuela asisten 470 alumnos en dos turnos (mañana y tarde). “Es una escuela céntrica pero vienen de distintos barrios, entre ellos Mosconi, Lomas del Mirador”, mencionó la directora. En el lugar funcionan además dos escuelas nocturnas, la primaria N° 14 Williams Morris y la secundaria N° 24 Maximio Victoria. “Unos 300 alumnos más”, especificó la docente. Borghello explicó que dada la urgencia, se construirá una nueva cámara séptica. “Pero lo otro también es urgente, se nos están cayendo las paredes”, recalcó la consultada.

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