Cannabis Medicinal
Viernes 25 de Noviembre de 2016

Cannabis medicinal: padres compartieron experiencias

Testimonios de quienes luchan para obtener mejorías en la salud de sus hijos con el uso de una droga estigmatizada en la sociedad

En el seno de una sociedad plagada de prejuicios y con un cierto apego a la medicinal tradicional, el debate sobre el uso medicinal del cannabis significó un avance, que se transformó en un gran logro al sancionarse el miércoles en la Cámara de Diputados un proyecto que autoriza la importación del aceite de esta planta para tratar determinadas dolencias. Si bien aún resta que la aprobación en el Senado para que esta iniciativa se convierta en ley, los impulsores de esta medida afirman que se trata de "un paso adelante muy importante".

El proyecto excluye la posibilidad del autocultivo y solo permite la importación del aceite, que habitualmente es el Charlotte's, que no sirve para tratar todas las patologías. Quienes bregan por un marco legal para el suministro del cannabis medicinal destacaron que es un avance: "Con la media sanción ganaron las madres y ganó la sociedad; la política se supeditó a una necesidad concreta de miles de pacientes que sufren y tiene padecimientos de salud en nuestro país y hoy el cannabis les reduce el dolor y les mejora la calidad de vida", dijo a UNO a diputada nacional Carolina Gaillard. En este marco, opinó: "Es un adelanto que el Estado se haga cargo de que existe el cannabis medicinal y que le mejora la vida a mucha gente; también es importante que se haga cargo de garantizar el acceso al tratamiento y que pueda autorizar al INTA y al Conicet a cultivar cannabis para investigación, y que le dé la posibilidad a las madres de inscribirse en un registro de usuarios y pacientes".

En tanto, Valeria Salech, referente de la ONG nacional Mama Cultiva, dijo en diálogo con La Red Paraná 97.1: "Era lógico que no nos iban a permitir el autocultivo. Sí se va a permitir el cultivo en el país para investigación, y ya es un avance". A su vez, reflexionó: "No podía salir la ley ideal de una. Me parece que vamos a tener que seguir trabajando con la sociedad, con nuestros prejuicios, ser más modernos. Seguiremos trabajando en la misma línea. A nosotros desde el colectivo Mama Cultiva nos interesa que salga una ley que hable del cannibis medicinal y es cuestión de trabajar ahora para educar a la comunidad médica y a la comunidad científica. Hay que tratar de generar lazos entre todos".

El testimonio de los padres y las madres que optaron por esta alternativa medicinal para lograr una mejoría en la salud de sus hijos conmueve y ayuda a entender su lucha. Como en el caso de Pablo, un paranaense que tiene dos hijos. El menor, Alejo, tiene 18 años y padece lipofuscinosis, una enfermedad poco común que provoca la falta de una proteína y tiene graves consecuencias en la salud, e incluso puede provocar la muerte. "Él empezó con un déficit de atención a los 6 años, a los 7 tuvo un problema en la visión, a los 8 empezó con las convulsiones. Ahora no ve, no camina, no habla", comentó.

Hace tres meses Pablo supo de la posibilidad de utilizar el aceite de cannabis y con su esposa definieron probar el tratamiento. Uno de los médicos que atiende a su hijo los acompañó en esta decisión y se lo prescribió, por lo que pudieron adquirirlo. Al respecto, comentó a UNO: "Hablé con cinco neurólogos, cuatro no estaban de acuerdo y uno sí. Y fuimos los primeros en Entre Ríos en ser autorizados por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) a importarlo en forma directa. Usamos el aceite Charlotte's, pero sabemos que hay gente a la que no le funciona, porque son distintas cepas. En estos casos, entiendo que la política tiene que dejarse de lado y hay que ponerse a trabajar para mejorar la salud de un montón de personas que lo necesitan".

Hasta probar el tratamiento con este aceite, Alejo tomaba 30 pastillas por día para las convulsiones, que es la dosis máxima. Ahora está tomando siete. "También empezó a reírse, dejó de usar pañales durante el día, comenzó a alimentarse bien. El año pasado le hicieron un estudio de deglución y le salió bastante mal, lo repetimos este año para ver si le ponían un botón gástrico, y salió totalmente normal. Las convulsiones cedieron un montón, está despierto, está contento, duerme de noche. Va todos los días al baño, porque él tiene movilidad reducida y en este sentido le hizo mucho bien", destacó Pablo.

Carola Olavarría también es de Paraná y compartió su experiencia. Es madre de una nena de 10 años que padece síndrome de Rett, un trastorno generalizado de desarrollo (TGD). Luego de probar diversos tratamientos, asistió a una charla realizada en la Universidad Autónoma de Entre Ríos (Uader) sobre el uso medicinal del cannabis, en la que disertaron, entre otros, Valeria Salech, la referente nacional de la ONG Mama Cultiva, y también Marcelo Morante, médico, docente en la Universidad Nacional de la Plata e investigador de los efectos terapéuticos del cannabis.

Luego de escuchar las disertaciones, Carola consiguió que alguien le done el aceite para probarlo con su hija. "Descubrí sus beneficios probando, de un día para otro. No sabía mucho lo que era el cannabis, una planta que está criminalizada. Pero se nos abrió una puerta y vimos que los resultados son óptimos. Van dos meses de tratamiento", expresó.

La joven madre contó que antes habían probado anticonvulsivos, y en el último tiempo un antipsicótico. "Tenía muchos efectos secundarios, como babeo y decaimiento. Mi hija estaba como perdida. Sentía una gran angustia y esto les pasa a muchos papás. Aparte, la cantidad de medicamentos que toman les deja residuos en el organismo y no se los puede retirar de golpe".

Carola aseguró que hoy ve muchos efectos positivos en su hija, entre ellos, que está más activa, que dice algunas palabras sueltas. "Además está mucho más conectada con nosotros, se ríe, tiene un sueño mucho más relajado, mejoró el tránsito lento, que es muy común en un chico que está en silla de ruedas", afirmó, en referencia a los beneficios del cannabis medicinal.



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Madres que cultivan por amor a sus hijos


Carola Olavarría contó a UNO que en la actualidad el aceite es difícil de conseguir. "A la persona que nos lo donó le allanaron la casa y para seguir manteniendo el tratamiento, optamos por el cultivo", confió la mujer, quien aclaró que expone su testimonio para que la Justicia entienda que se trata de un acto de amor para poder brindarle una mejor calidad de vida a su hija.

"Nos acompañan los cultivadores, sin ellos nosotros no podríamos hacerlo. La planta necesita su cuidado, porque la usamos para medicina, y necesitamos de ellos para que nos puedan enseñar y nos vayan guiando día a día", dijo, y agregó: "Lo vamos a seguir haciendo por más que nos saquen las plantas, porque la ley que tiene media sanción autoriza la importación del aceite y en un futuro poder realizarlo acá, pero ese aceite sirve para determinadas enfermedades y hasta ahora Anmat lo tiene autorizado para la epilepsia refractaria. Va a pasar mucho tiempo hasta que se reglamente, y mientras tanto nuestros hijos necesitan tener una mejor calidad de vida y los padres queremos brindársela".

También recordó que tienen un grupo de Facebook para compartir información que pueda ayudar a los padres y pacientes que estén necesitando generar sus propios aceites de cannabis medicinal, que se llama Cannabicultores de Paraná.

En referencia a esta tema, la diputada Carlonia Gaillard señaló: "Hoy las madres tienen que estar arrojadas a la más absoluta clandestinidad, porque para conseguir el aceite tienen que cultivarlo o recurrir a un cultivador solidario que se los da gratuitamente. Esa es la situación en nuestro país y nos perdimos la oportunidad de poder darles una respuesta".

Por su parte, el ministro de Salud de Entre Ríos, Ariel de la Rosa, expresó: "Hoy solo está disponible en forma artesanal y se produce en forma de aceite y de gotas, porque es la forma más barata".


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