“Boyo” lo hace utilizando solo papel y un par de tijeras, con figuras recortadas que coloca estratégicamente sobre monolitos, estructuras o estatuas icónicas. El artistas convirtió al London Eye en una rueda de bicicleta y al Big Ben en un reloj pulsera. Ahora tiene más de 65 mil seguidores que lo siguen en Instagram.
Transformó la Torre del Triunfo parisina en un muñequito Lego, al puente Cirkelbroen de Copenhague en ondas alienígenas de abducción, a los leones de la plaza londinense Trafalgar en juguetones mininos, a la catedral de San Pablo en un helado en cucurucho, a la estación de Metro Rådhuset, en Estocolmo.














