1. Barritas de cereal
Son fáciles de llevar en la cartera, se compran en cualquier kiosco o almacén y, por lo general, son sanas. Solo hay que elegir las bajas en calorías, ya que muchas opciones en el mercado contienen, por ejemplo, chocolate.
Snacks que no engordan para frenar los ataques de hambre
2. Galletas integrales y de arroz
En la góndola del super, justo al lado de todas las galletitas dulces que no podés comer, están las galletas integrales y las de arroz. No tienen mucho sabor pero día a día aparecen nuevas marcas. Se les puede untar algo rico (y light).
3. Frutos secos
Las nueces, almendras, castañas y pasas son excelentes vías de escape a tu antojo de hambre. Son naturales, saludables y, en módicas cantidades, no engordan. Fáciles de conseguir en dietéticas y supermercados.
4. Frutas frescas
Los alimentos más sencillos de hallar en la naturaleza, como las frutas, son los más sanos y deliciosos. No dudes en llevar una fruta al trabajo: te va a salvar a media tarde. Si es posible, elegí las que tengan más agua, como el melón.
5. Yogur
Un básico de la dieta, que no es válido sólo para el desayuno. En vez de atacar la docena de facturas, lo mejor es optar por un yogur con cereales o colchón de frutas.











