El lunes 21 a la mañana personal que desempeña tareas en la ya casi extinta cerealera Ultra Grain, detectó el faltante de distintos elementos como documentación, computadoras y balances. Lo llamativo del caso es que quien ingresó lo hizo utilizando llaves, sin forzar ninguna puerta.
El hecho se produjo en un contexto particular, ya que la empresa Ultra Grain Compañía Cerealera SA entró en concurso preventivo de acreedores el 25 de agosto de 2012. Ya había sido noticia en 1999, cuando debió cerrar las puertas de su planta ubicada en María Grande por problemas ambientales, ya que la actividad de acopio se realizaba en el casco urbano y generaba problemas en la población. Manifestó interés por radicarse luego en Cerrito, lo que finalmente no sucedió, y se mantuvo con sus plantas en Hasenkamp y El Palenque, generando también algunas actividades en Hernandarias.
El comisario César Fogel comentó a Paralelo 32 que la denuncia la realizó la única empleada de la empresa, Graciela Kloss. La mujer indicó que la última vez que estuvo en las instalaciones fue el sábado 19 a las 13. Y el lunes a la mañana, al llegar al lugar para empezar su semana laboral, descubrió que faltaban elementos, entre ellos tres monitores que estaban rotos, tres impresoras, una CPU con datos de la empresa que estaban almacenados y documentación de diversos movimientos económicos de la cerealera.
Fogel aclaró: “Para ingresar usaron llaves. Tampoco generaron desorden, por lo que presumimos que sabían dónde estaban las cosas y qué se llevaban. La empresa está con problemas judiciales hace varios años. El entorno es complicado, por eso estoy convencido de que no es un hecho aislado de inseguridad. Fue algo elaborado, con una finalidad que no es la económica, ya que no se llevaron dinero”.
Detalles de la investigación
La cerealera está ubicada sobre ruta provincial Nº 32, al noroeste de la ciudad. Hay pocas construcciones cerca. Se supo que había una alarma en el predio pero no estaba en funcionamiento. En el lugar no hay sereno ni cámaras de seguridad.
El jefe de comisaría explicó: “La investigación es difícil si uno quiere pensar en sospechosos, porque por la situación de la empresa son muchos los empleados que fueron renunciando con el paso del tiempo y muchos pueden tener llaves. Hicimos averiguaciones a través de vecinos de la zona, pero nadie vio nada ni pudo aportar ningún dato concreto”. Al describir la situación actual del predio, Fogel dijo que “hay un portón con candado para los que quieren entrar con un vehículo, pero de manera peatonal se entra directamente, sin mayores problemas. Está todo bastante descuidado. Sí hay rejas, por ejemplo, pero nada fue forzado porque quien ingresó lo hizo usando llaves”. Agregó que “la empresa ya no trabaja, solo se mantiene a partir de disposiciones de la Justicia”.
Sustrajeron documentación importante de una cerealera de Crespo
Lo llamativo del caso es que quien ingresó lo hizo utilizando llaves, sin forzar ninguna puerta.
30 de septiembre 2015 · 08:00hs














