Venta de drogas
Martes 13 de Marzo de 2018

Por venta de marihuana y éxtasis para fiestas pidieron condenar a un hombre

El fiscal José Ignacio Candioti solicitó cinco años de prisión para Mauricio Vélez y tres para su pareja por partícipe secundaria

"La droga del amor", como se llama benévolamente a la MDMA, más conocida como éxtasis, tiene un mercado en Paraná, más silencioso pero no por eso menos dañino que las demás. Así quedó evidenciado, según la valoración de pruebas realizada por la Fiscalía, en el juicio contra Mauricio Vélez. En su casa había un intenso movimiento de personas que llegaban, eran atendidos por él y luego se retiraban. Además, en su celular se encontraron mensajes de texto con supuestos clientes sobre compra venta. Por esto, el fiscal general José Ignacio Candioti pidió cinco años de prisión para el hombre, y tres para su pareja, Antonella Brunengo, por haber colaborado con la actividad delictiva. La defensora Corina Beisel reclamó la absolución, al fundamentar que la droga que tenían era para consumo personal.
En el debate declararon testigos policiales y civiles del allanamiento en la casa de calle Pringles, donde la Policía de Entre Ríos iba en busca de elementos robados y encontró casi medio kilo de marihuana y 14 trozos de éxtasis, momento en que se descubrió el presunto negocio narco.
En los alegatos, Candioti valoró la legalidad del procedimiento en base a los testimonios de los policías, y en particular la declaración de una vecina que fue testigo civil la requisa. La mujer contó que en la vivienda de Vélez se observaban llegar a muchas personas, quienes eran atendidas por Vélez, quien iba hasta las motos o autos de los clientes y luego volvía a entrar. Incluso, estimó que en tres meses habrá visto esta operación unas 50 veces.
En el domicilio de los sospechosos se secuestró, además, el celular del imputado donde se encontraron mensajes de texto en los que se leía, por ejemplo: "No te hagas problema que hacemos el toque en el auto", o "Te doy una tablet por tres bolsas". Esto último refleja una realidad de muchos vendedores de droga al menudeo, que reciben elementos muchas veces robados a cambio de las sustancias.
La droga que tenían, afirmó Candioti, por su cantidad y por las demás pruebas de la causa, era para vender, tanto la marihuana como las pastillas de éxtasis, que se comercializan en fiestas electrónicas. Si bien los acusados plantearon que era para consumo personal, el fiscal planteó que el hecho de ser consumidores no quita que se dediquen a la venta.
Al merituar la participación de cada uno en tal actividad, el fiscal consideró que Vélez era quien tenía el dominio del hecho, tal como lo señalan los mensajes y lo observado por su vecina, por lo que lo acusó de ser autor de la comercialización de estupefacientes. En tanto que respecto a Brunengo pidió que sea condenada por partícipe secundaria. Por esto, para el hombre solicitó cinco años de cárcel y para la mujer tres. Es una pena importante porque se trata, en particular el éxtasis, de drogas que causan un gran daño a la salud pública. Además no se podían valorar como atenuante condiciones socioeconómicas de los imputados, ya que Vélez era comerciante y, aunque no vivían con lujos, llegaban cómodos a fin de mes.
La defensora sostuvo la versión que los acusados dieron en el juicio sobre la tenencia para consumo personal y afirmó que la prueba en el expediente es insuficiente para demostrar la actividad ilícita, por lo que pidió la absolución lisa y llana para Brunengo, y por el beneficio de la duda para Vélez.
Hoy, en horas del mediodía, el Tribunal Oral Federal unipersonal integrado por Noemí Berros adelantará el veredicto.

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