Inseguridad
Miércoles 04 de Abril de 2018

Piden echar a familias de la Villa Papa Francisco por asaltos en el barrio lindero

En una reunión con el jefe de la comisaría 13ª, vecinos expresaron su bronca por los robos sufridos en los últimos meses. Esperan respuestas

Motivada por los numerosos hechos delictivos que sufrieron los vecinos del barrio 170 viviendas, ayer se llevó adelante una reunión con el jefe de la comisaría 13ª, donde expresaron el reclamo de mayor seguridad. Hicieron una nota que firmaron todos y presentarán a las autoridades planteando la situación que están viviendo, y hubo un compromiso por parte de la autoridad policial de mayor patrullaje en la zona y poner a la Justicia en conocimiento de lo que sucede. Apuntan a familias de un asentamiento lindero, conocido como Villa Papa Francisco, donde hace unos meses se alojaron personas con antecedentes delictivos que fueron echados de otro sector de Paraná. Como medida de fondo, los vecinos piden que echen a los delincuentes.
El barrio está ubicado hacia el sur de calle Miguel David, entre División de los Andes y General Artigas, al lado de la que se conoce como "la quinta de Lifschitz", y la villa también, pero atrás.
El hecho que colmó la paciencia fue el asalto callejero que sufrió un vecino el domingo a las 6 cuando se iba a trabajar. Lo interceptaron, le sustrajeron sus pertenencias, lo lesionaron y huyeron para esconderse en el asentamiento.
"Fue en la entrada al barrio, me iba a trabajar. Me asaltaron con un cuchillo, también me mostraron que tenían un arma, me tiró al piso de espalda, me sacó la mochila, tenía la billetera y el celular. Me marcó con el cuchillo en las manos y brazos", contó la víctima a UNO, y agregó. "Cuando me tenía en el piso pasó una chica en moto, escuché que le gritaba 'dejalo', y el ladrón le dijo 'andate porque saco el fierro'. Al ratito apareció un patrullero por Miguel David, y se metieron para adentro".
Entre los hechos que expresaron los vecinos en la reunión que se realizó en la casa de uno de ellos están los robos sufridos en viviendas y en los autos que dejan estacionados en la calle. Cada vez que tienen que salir a trabajar, a la escuela o regresar a sus hogares, temen sufrir un asalto.
Señalan como responsables de los robos a un par de familias que viven en el mencionado asentamiento y las diferenciaron claramente de la gran mayoría que no se dedica a delinquir, sino a trabajar. Se trata de grupos que fue expulsado por hechos violentos de la Villa 351 hace un tiempo, y desde que llegaron comenzaron los problemas. Por esto, el reclamo de fondo es que los echen.
También hubo reclamos a la Policía por escasa presencia, pero a su vez entendieron las limitaciones que tiene la comisaría, al igual que todas las de la ciudad, donde apenas un puñado de policías tienen a su cargo la seguridad de miles de vecinos. Sin embargo, una mujer cuestionó que cuando la pararon en la calle para identificarla y sacarle la moto había tres patrulleros.
Para acortar los plazos y sortear la burocracia de hacer llegar el reclamo a las autoridades, un vecino propuso ir directamente a Fiscalía a hacer la denuncia, pero otro indicó que ir, esperar y que la quieran tomar "es como ganarse el Quini 6".
El oficial Fabricio Espinoza, jefe de la comisaría de la amplia jurisdicción, escuchó los planteos de los vecinos y propuso algunas soluciones. Informó a UNO: "La solución es a nivel judicial, el compromiso que debemos tener todos, del vecino y de la Policía. Acá el punto exacto es el asentamiento de enfrente, ahí está la problemática, de una o dos familias que son delincuentes, que ya los tenemos identificados, que vienen de la Villa 351. Ahora vamos a iniciar con la comisión vecinal de este barrio dos temas: una denuncia penal para iniciar el desalojo de esta familia a raíz de los hechos delictivos; y en forma paralela, yo como jefe de la comisaría les voy a tramitar una mediación a corto plazo. Van a estar las dos partes y ahí se va a debatir, a llegar a un común acuerdo y se van a poner restricciones a las familias del asentamiento. En caso del incumplimiento, ahí ya entramos en un delito. Primero se los notifica, en caso de no cumplir se los va a detener a disposición del fiscal".
A su vez, el comisario afirmó que va a disponer de mayor patrullaje en el barrio, "un poco más en horarios clave, cuando la gente sale a trabajar a la mañana temprano y a la noche cuando vuelve", explicó.
Por otro lado, Espinoza señaló que "hay veces que la gente no denuncia por temor, y ahí caemos en un grave error, porque le cedemos terreno a los delincuentes, tiene que comunicarse con la Policía para tomar las medidas del caso y que el fiscal tome las medidas que correspondan con el detenido".
Por otro lado, los vecinos del barrio están cansados de reclamarle a la Municipalidad por las condiciones del lugar, que en esta situación juegan a favor de los ladrones. Piden que se limpie la zona por los pastizales, que se mantenga la iluminación y sobre todo que se asfalten las calles que faltan para que poder transitar sobre todo los días de lluvia.


Robaron en una escuela y no hubo almuerzo

Desconocidos ingresaron durante el fin de semana largo a la escuela N° 185 Coronel Álvarez Condarco, ubicada en calle Tomas Guido S/n°, detrás de los cuarteles del Ejército, en Paraná. Rompieron una abertura y accedieron a la cocina, allí se llevaron ollas, tenedores, cuchillos y alimentos no perecederos, entre otros elementos.
En diálogo con UNO, Mónica Eberle, directora del establecimiento indicó que es el tercer robo en lo que va de 2018 y lamentó el perjuicio que implica para los chicos que asisten a la escuela.
"Rompieron las aberturas, lo cual es costosísimo para reparar", indicó. "Hice la denuncia, vino Criminalística también pero tuvimos que llamar a la Dirección de Comedores porque avisamos que no se iba a poder dar el almuerzo como corresponde porque no tenemos ollas para cocinar", lamentó la directora, quien informó que a la escuela asisten "aproximadamente 470 alumnos, de los cuales el turno mañana desayuna a las 9.20, después almuerzan tanto el turno mañana como el turno tarde, son aproximadamente 200 chicos, que toman la leche y meriendan antes de irse".


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