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Abusos en la iglesia

Impactantes testimonios revelaron cómo el cura Marcelino Moya sometía a sus víctimas

Todos fueron coincidentes en su pleno poder sobre sus víctimas, monaguillos de entre 12 y 15 años, y en el patrón de conducta que desplegaba. El debate continúa hoy

Viernes 22 de Marzo de 2019

Con medidas judiciales tendientes a restringir el trabajo de la prensa, comenzó el jueves en Concepción del Uruguay el juicio a Marcelino Moya, el cura acusado por dos hechos de abuso sexual ocurridos en la década del 90. Tal como se había adelantado, el tribunal resolvió que las audiencias sean cerradas, aunque ni siquiera dejó ingresar a los medios para registrar imágenes del imputado, de los acusadores privados y públicos, de los defensores y de los jueces.

En el comienzo de los alegatos de apertura, los defensores Rubén Darío Germanier y Néstor Paulette insistieron con el pedido de prescripción de la acción penal, a pesar de que en tres instancias tal planteo fuera rechazado. La respuesta del tribunal fue que se resolverá después de que se dicte la sentencia.
A continuación expusieron los abogados querellantes Florencio Montiel y Juan Pablo Cosso, quienes expusieron sobre la excepción de prescripción, y al momento de formular la acusación pidieron que el sacerdote sea condenado a una pena de entre 15 a 20 años de cumplimiento efectivo.
En la misma línea se inscribió el pedido formulado por los fiscales Mauro Quirolo y Juan Manuel Pereyra, que reclamaron que el cura sea condenado a la pena máxima prevista: de 15 a 20 años de cárcel.

Testimonio conmovedor
El primer testigo de la jornada fue el médico Pablo Huck, denunciante de los abusos del cura Moya e integrante de la Red de Sobrevivientes de Abuso Eclesiástico de la Argentina. Uno de sus abogados en la causa, Florencio Montiel, dijo a UNO que su relato "fue conmovedor, tremendo. La verdad conmovió a todo el mundo, se nos caían los lagrimones".
Todos los testimonios, repasó el querellante, fueron coincidentes en señalar en el patrón de conducta de quien ejercía el pleno poder entre sus alumnos: elegía a sus víctimas, como por ejemplo a los chicos que tenían problemas en su casa, su perfil misógino y que los grupos de acción católica estaban compuestos únicamente por varones. Además en su declaración recordó los viajes que el cura organizaba sin ningún tipo de autorización, que los chicos tenían hasta la llave de la Iglesia y que les hacía regalos como un gesto de seducción.

En primera persona
Otros dos testigos reafirmaron los dichos de Huck en relación a los abusos sufridos durante su adolescencia. Uno de ellos fue Manuel Piamontesi, compañero del denunciante en colegio La Inmaculada. Después llegó el turno de Gabriel Luca, quien recordó el momento en que se enteró de la denuncia, y sin que nadie se lo dijera supo que era Pablo.
Durante la primera parte de la extensa jornada también se escuchó el testimonio que aportó a través del sistema de videoconferencia, la psicóloga del Superior Tribunal de Justicia (STJ) que atendió a Huck apenas después que dejó asentada su denuncia ante el fiscal de turno.
Los integrantes del tribunal, María Evangelina Bruzzo, Fabián López Moras y Melisa Ríos resolvieron un cuarto intermedio hasta las 16, y cuando se reanudó la audiencia de juicio testificaron otros cuatro testigos, entre ellos el segundo denunciante del cura, Ernesto Frutos. Al reanudarse la actividad también se supo que el acusado iba a retirarse de la sala y recién se reincorporará cuando se realice la etapa de alegatos.
"Tremendamente orgullosos"
La mamá de Pablo Huck y referente de la organización Compromiso con Voz que lleva a cabo acciones para prevenir el abuso sexual a niños y adolescentes, reivindicó la lucha en silencio de su hijo durante todos estos años. "Estoy tremendamente orgullosa de él, lo vimos íntegro, era el momento más esperado por él. Se tomó su tiempo para realizar una declaración movilizante y quedó conforme porque la verdad va a triunfar", afirmó en diálogo con UNO Mercedes de Huck.
La mujer y su hija estuvieron acompañadas por familiares, amigos y por representantes de la Red de Sobrevivientes de Abuso Sexual Eclesiástico que llegaron hasta Concepción del Uruguay.
La segunda jornada del juicio tendrá lugar hoy a partir de la mañana, y en la oportunidad se definirá la fecha en que se harán los alegatos de cada una de las partes.

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