Secciones
Siboldi

Brian Siboldi: "Somos inocentes, no somos personas malas"

El hijo de Oscar Siboldi afirmó que "son las víctimas" en el suceso que terminó en un triple homicidio. Hubo un careo con un testigo clave del hecho.

Miércoles 25 de Agosto de 2021

La segunda jornada del juicio por el triple homicidio ocurrido en Bajada Grande el 25 de mayo de 2019, tuvo como cuestiones centrales la declaración de uno de los imputados, Brian Siboldi, quien además de declararse inocente y asegurar que tanto él, como su hermano Alexis y su padre Oscar, son “las víctimas”, se careó con un testigo respecto de un supuesto encuentro días atrás. Los tres están imputados por los asesinatos de Miguel Aguirre y los hermanos Luciano y Martín Álvarez ocurridos durante una gresca en la vivienda de Siboldi padre, un hombre señalado como un “peso pesado” de la zona oeste de Paraná.

Como informó UNO ayer, en la primera jornada del debate Oscar Siboldi había confesado ser él el único autor de las tres muertes, en el intento de defender su vida y la de sus hijos. La Fiscalía sostiene que los tres tuvieron participación en el sangriento suceso. La dinámica del episodio es compleja y, además de los testigos presenciales que son allegados a uno u otro sector del conflicto, serán importantes las declaraciones del médico forense y el perito balístico, así como la reconstrucción del hecho que se realizará el martes a la noche en el lugar del hecho.

Brian Siboldi declaró ayer: “Estábamos en casa con mi papá, mi hermano, Cintia Narváez, Laureano González, comiendo pescado y compartiendo unas bebidas como amigos y familia. En eso llegan unas motos, mi padre se acerca a abrirles el portón de la entrada y resulta que eran Linterna con dos amigos más en moto. En eso mi viejo los deja entrar y atrás aparecen Luciano y Martín Álvarez que le pidió permiso para poder ingresar y jugar unos pool. Entraron todos juntos, nos pusimos a jugar al pool, a charlar como siempre. En un momento Martín Alvarez se para en la puerta de donde estaban las bebidas diciendo que era el patovica. Yo quería pasar y no me dejaba. Paso igual, a la vuelta le engancho la campera con el codo y se ve que tiene un arma cromada. Se ríe y dice ‘tengo esta’”.

Luego vino el momento del descontrol, según recordó el joven: “Seguimos compartiendo y escuchando música. En un momento Martín no dejaba salir a Cintia Narváez, la empujó contra la pared, lo agarra mi hermano y lo sacan para afuera, para evitar problemas. Martín saca el arma y empezó a decir que lo iba a arreglar con nosotros en el barrio. Cuando íbamos discutiendo sacándolos, de la oscuridad de un limonero que hay en la entrada sale Aguirre y me agarra del cuello y me pone el arma en la garganta. Me gatilla tres o cuatro veces, me logro escapar, y ahí lo miro y me vuelve a apuntar y me gatilla dos veces a la altura del pecho (sin que salieran los disparos). Entonces mi hermano Alexis lo empuja y me meto para adentro de la casa. Me escondo en la habitación de las bebidas. Nervioso, asustado, no veía qué pasaba. Entran mi hermano y mi papá y se escuchan dos disparos. Nos escondimos. En eso entra Luciano Álvarez tirando con bochas de pool, diciendo que iban a matar a todos los que estábamos ahí. Yo salgo corriendo, pateo la puerta de la otra habitación, la busco a mi novia y la meto en la habitación de las bebidas. No alcanzo a meterme yo, miro sobre el hombro y lo veo a Aguirre apuntándolo a mi viejo en la cabeza. Empieza a gatillar (hacia otro lado) y salen disparos. Ahí me metí en la habitación arriba de mi novia y empecé a escuchar detonaciones y me quedé escondido ahí”.

En su versión de no participación del hecho de sangre, Brian Siboldi aseguró que salió cuando las muertes estaban consumadas: “Hasta que pasó todo, unos 10 minutos. Salimos al rato porque mi novia se quería ir asustada. Ahí me topo con Aguirre todo ensangrentado. Pensé que me habían matado a mi papá y a mi hermano. Sigo corriendo y veo que estaban tirados tres personas. Los dos Álvarez y a mi hermano Alexis, que lo tenían del cuello a mi hermano, y mi viejo con un arma en la mano y con la otra lo ayudaba a levantarse. Mi papá me decía ‘andate’. Agarro la moto con mi señora y me voy. Me fui a la casa de mi madre, le dije que hubo problemas, que papi había matado a los Álvarez y que cierre la casa porque nos la iban a prender fuego. Cerramos la casa y nos fuimos”.

Finalmente, cuando luego concurrió la Policía a su casa para detenerlo, el joven relató: “Me detienen en casa después de ir a hacer la denuncia con mami. Llegó un jefe de Homicidios. Le dije ‘Yo me quiero entregar porque quiero que se arregle todo esto, porque nosotros somos inocentes, no somos personas malas. Nosotros fuimos las víctimas’”.

“Gente de andar armada”

Un testigo importante de la jornada fue Alexander Gareis, amigo y “hermano” de la víctima Martín Álvarez.

“Estábamos en lo de Luciano tomando alcohol, y nos quedamos hasta tarde. Como la esposa de Luciano estaba enferma nos fuimos a la casa de enfrente, estábamos ahí y pasan unos amigos de los Siboldi en moto, Nico Arriondo, Linterna, que se murió, el Agu Warlet y uno más que no conocía. Hubo un malentendido porque ellos pasan y dicen ‘qué onda’ o no sé qué, nosotros ya estábamos bastante alcoholizados, Luciano se acerca y les dice ‘qué onda con qué’, que esto, que lo otro y cuando se empieza a armar un revuelo sale Oscar Siboldi con el Ale a apaciguar, a calmar todo. Quedó todo bien, como nos conocíamos todos, nosotros entramos para el bar que tenía Siboldi, ya había pasado el enojo. Nos ponemos a jugar al pool, a escabiar juntos. Por ahí se empieza a escuchar una discusión del otro lado, gritos, cuando me doy la vueltita era que estaban discutiendo Martín con Alexis. Empezamos a salir de la casa a los empujones, a los gritos, en un barullo, y terminamos afuera en el patio de la casa de Siboldi. Había un par que queríamos separar, otros que querían pelear. Nosotros parando a los de nuestro lado, Oscar a los del suyo, y se llegó a apaciguar un poco”, relató el muchacho.

Luego vino el segundo capítulo de la gresca, donde lucen las armas: “Estábamos afuera, por el portón y se empieza a armar de vuelta una discusión, entre Oscar y Brian que era el que más estaba incitando a la pelea, como que ya se había calmado todo y quería seguir peleando. Empieza una discusión de vuelta y no sé cómo terminamos adentro. Yo como no puedo correr quedo a lo último. Íbamos Miguel, Luciano, Martín y yo. Martín no tenía armas, si no me lo hubiera dicho porque íbamos en moto. A Miguel no lo conocía tanto. Y Luciano era un personaje, tenía armas, como Oscar Siboldi, es gente que está acostumbrada a estar armada. Brian Siboldi saca una pistola, y Miguel Aguirre del costado se la saca y le dice ‘cómo dormiste’. Miguel le apunta a Brian con la pistola y le dice ‘mirá si te mato yo ahora’, y le devuelve la pistola a Oscar. También estaba armado el pibe González, que era el cuñado de Alexis, tenía un arma más chiquita en la cintura, se levanta la campera y la agarraba”.

Finalmente, llegó el momento fatal de la noche: “Nos vamos metiendo a la casa de los Siboldi y cuando vamos llegando a la puerta Miguel me dice ‘vos andate’. Era gente criada en la calle y sabía que se iba a podrir todo. Cuando me voy yendo para la moto en la casa de Luciano se empiezan a escuchar los tiros, griterío, habrán pasado uno o dos minutos, miro para atrás y venían saliendo Luciano y Martín. Luciano se cae como herido y Martín termina atrás de un árbol de la puerta de Siboldi. Se ve a Oscar en el mismo lugar y se escucha un tiro, se ve el fogonazo”, declaró Gareis.

Careo virtual

En su relato, Brian Siboldi refirió dos situaciones de encuentro con Gareis: un año atrás, cuando este muchacho iba en auto, lo cruzó, se bajó y le dijo “que estaba arrepentido, que había dicho todas esas cosas porque estaba enojado o mal por lo que le había pasado a Martín que era su amigo, que iba a decir la verdad porque mintió en todo”. Y hace pocos días, Brian dice que Alexander fue a su casa a referirle algo similar.

Se dispuso un careo: Brian desde el salón de audiencias y Alexander desde su casa por videoconferencia. Gareis negó lo dicho por el joven Siboldi: “La verdad es lo que dije ahora bajo juramento. No estoy de acuerdo con lo que dice que me junté. Martín era un hermano para mí ¿cómo me voy a juntar con los imputados del homicidio de quien para mí era un hermano? No tendría sentido, porque hasta el día de hoy yo sigo teniendo la foto de mi hermano en la pared y eso me recuerda todos los días lo que hicieron los Siboldi. No sé si lo mató Alexis, Brian, para mí a Martín lo mata el que veo armado que es Oscar, pero son todos de la misma familia, no podría juntarme con ellos”.

“Tengo un amigo que es testigo, Seba Sánchez fue quien lo llevó a Gareis a mi casa”, agregó Brian, a lo que Alexander respondió: “Calculo que tendrían que citar al testigo con pruebas, porque me mantengo en mi postura, nunca me junté con ellos”. El imputado agregó: “No hay drama, si ustedes quieren contactar al testigo, yo estoy diciendo la verdad. Mi hermano también estuvo”. Y Gareis cerró: “Sebastián Sánchez es una persona que se juntaba conmigo hace muchos años, pero hoy tenemos diferencias porque yo terminé de novio con una ex suya, así que es una persona con quien yo tengo problemas. Muchas gracias y buenos días para todos en el jurado”.

Lautaro Quiroga, Fabián Ibarra y Gabriel Mendoza fueron otros testigos de la jornada de ayer, quienes describieron lo que observaron, según sus puntos de vista, lo que ocurrió aquella madrugada. El juicio continúa hoy con más declaraciones.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario